Lucas Ghi intervino para destrabar el conflicto en el Colegio Monseñor Solari que mantiene en vilo a decenas de familias luego de que advirtieran que todavía no tenían asegurada la matrícula de sus hijos para el ciclo lectivo 2026.
Ante la creciente preocupación y las gestiones que venían realizando las familias desde hace semanas, el intendente Lucas Ghi decidió involucrarse personalmente para abrir canales de diálogo con las autoridades educativas y buscar una salida urgente.
La intervención se produjo tras reiterados reclamos de padres y madres que temen que sus hijos queden sin vacante a pocos días del inicio formal del ciclo escolar. La situación generó angustia y malestar entre las familias, muchas de las cuales señalaron que eligieron esa institución hace años y que ahora se encuentran ante un escenario inesperado.

Frente a ese panorama, el jefe comunal dispuso una serie de gestiones institucionales para acercar posiciones entre las partes. Desde el Municipio se habilitaron canales de diálogo entre representantes de las familias, las autoridades del Colegio Monseñor Solari, funcionarios de la Dirección de Educación de Gestión Privada (DIEGEP) y autoridades de la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires.
De acuerdo con voceros del gobierno local, el objetivo central de estas gestiones es garantizar el derecho a la educación de los estudiantes y evitar que el conflicto administrativo derive en la pérdida de vacantes para el próximo ciclo lectivo.
El caso tomó estado público en los últimos días cuando un grupo de familias comenzó a expresar su preocupación por la falta de definiciones respecto de la continuidad de las matrículas. Algunos padres relataron que recibieron información contradictoria y que el proceso de inscripción quedó en suspenso, lo que desató incertidumbre a pocos días del inicio de clases.
A nosotros nos sirve y mucho, que mires los videos de nuestro Canal de YouTube, les des un like y te suscribas. Contamos con vos. Gracias. Acá el video de la protesta en el día de ayer:
“Lo único que queremos es que nuestros hijos puedan seguir estudiando donde lo vienen haciendo desde hace años”, señaló una de las madres que participa activamente de las gestiones para encontrar una solución. Varias familias incluso comenzaron a explorar alternativas en otros establecimientos educativos del distrito ante la posibilidad de quedarse sin vacante.
Desde el Municipio indicaron que se están “arbitrando todos los medios” para que la situación se resuelva en el transcurso de las próximas horas. En ese marco, las autoridades locales transmitieron su preocupación tanto a la institución educativa como a los organismos provinciales que tienen competencia sobre los colegios de gestión privada.
Según pudo saber este medio, durante la jornada se sucedieron comunicaciones y reuniones entre las distintas partes involucradas con el objetivo de encauzar el conflicto y garantizar que ningún estudiante quede fuera del sistema educativo.

Fuentes cercanas a las negociaciones aseguraron que existe voluntad de avanzar hacia una solución que permita asegurar la continuidad escolar de los alumnos. De prosperar las gestiones en curso, en las próximas horas podría anunciarse un acuerdo que lleve tranquilidad a las familias afectadas.
Mientras tanto, los padres continúan a la espera de definiciones. La incertidumbre se mantiene, pero las últimas señales provenientes de las autoridades municipales y educativas abren una ventana de expectativa para que el conflicto encuentre finalmente una salida favorable.





