La protección de nuestras mascotas no es solo una cuestión de afecto, sino de responsabilidad legal y sanitaria. Recientemente, el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires (CVPBA) intervino de manera determinante ante una situación que puso en alerta a toda la comunidad.
Tras detectar a través de redes sociales la organización de un evento de castraciones masivas en un lugar no habilitado en la localidad de General Rodríguez, la institución radicó una denuncia penal que culminó en un allanamiento histórico. Este operativo contra las castraciones ilegales marca un precedente en la lucha contra la informalidad y el ejercicio ilegal de la medicina, recordando que la salud de los animales no puede quedar en manos de personas o entidades que operan fuera de la ley y de las normas de bioseguridad más elementales.
El operativo contra las castraciones ilegales en General Rodríguez
La intervención judicial fue posible gracias a la rápida actuación de la Fiscalía de Instrucción N° 10 de Moreno – General Rodríguez. El procedimiento permitió interrumpir una actividad que se desarrollaba en la clandestinidad, careciendo de cualquier tipo de supervisión profesional y de las condiciones mínimas exigidas por el Ministerio de Salud y el propio Colegio. Durante el allanamiento, las autoridades lograron resguardar documentación e instrumental que servirá como prueba en la causa penal iniciada.
Este caso de castraciones ilegales no es un hecho aislado, sino que responde a una tendencia de «operativos a bajo costo» que proliferan en redes sociales. Sin embargo, lo que parece una oportunidad económica para los dueños de mascotas, esconde riesgos mortales. El Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires enfatiza que toda práctica quirúrgica debe ser realizada exclusivamente por médicos veterinarios matriculados y en establecimientos que cuenten con la infraestructura adecuada para responder ante cualquier complicación intraoperatoria.
Riesgos sanitarios de las castraciones ilegales y la informalidad
Cuando se realizan cirugías en lugares no habilitados, se ignoran los protocolos de bioseguridad que previenen infecciones y garantizan el bienestar del animal. Las castraciones ilegales suelen carecer de:
- Monitoreo anestésico profesional: El uso de anestesia requiere un conocimiento profundo de la fisiología animal. Una dosis incorrecta en un lugar sin equipamiento de emergencia es una sentencia de muerte.
- Asepsia y esterilidad: En operativos clandestinos, el instrumental suele no estar correctamente esterilizado, lo que provoca infecciones postquirúrgicas graves como peritonitis o sepsis.
- Seguimiento postoperatorio: Un veterinario matriculado es responsable de la evolución del paciente. En los operativos ilegales, una vez terminada la cirugía, los dueños quedan a la deriva ante cualquier complicación.

El rol del Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires en la prevención
La misión del Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires es velar por el ejercicio ético de la profesión. La radicación de esta denuncia penal es un paso firme hacia la articulación entre las instituciones profesionales y la Justicia. Según el comunicado oficial de la entidad, esta acción busca «proteger tanto a los animales como a la comunidad», ya que el ejercicio ilegal de la medicina veterinaria también afecta la salud pública humana al favorecer la propagación de enfermedades zoonóticas en ambientes no controlados.
Es fundamental que la comunidad comprenda que la medicina veterinaria es una profesión regulada. No se trata simplemente de «cortar y coser», sino de un acto médico integral que involucra la evaluación previa del paciente, el manejo del dolor y la bioseguridad del entorno.
Cómo denunciar prácticas irregulares
La participación ciudadana es el primer filtro para terminar con las castraciones ilegales. El CVPBA alienta a los vecinos a denunciar cualquier práctica que parezca irregular o que sea promocionada por personas que no pueden acreditar su matrícula profesional.
Pasos para una atención segura:
- Exigir la matrícula: Todo veterinario en la provincia de Buenos Aires debe estar matriculado en el CVPBA. Podés consultar el padrón en la web oficial.
- Verificar el lugar: El establecimiento debe estar habilitado y exhibir su certificado correspondiente.
- Evitar los operativos «express» en domicilios o centros culturales: Salvo que sean campañas oficiales del municipio (que cuentan con veterinarios matriculados y quirófanos móviles habilitados), estas actividades suelen ser ilegales.
Exigir atención profesional es la mejor forma de prevenir riesgos y honrar el vínculo con nuestras mascotas. Para leer el comunicado completo y acceder a más información sobre cómo proteger a tus animales, ingresá en la web del Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires.





