PJ Bonaerense. Toda una historia zigzagueante. Bajo el sol inclemente de este enero prematuro, una calma tensa envuelve las llanuras y los asfaltos de la provincia de Buenos Aires. Pero es un espejismo para los profanos. En las entrañas del peronismo, el silencio no es descanso, sino el rugido contenido de una maquinaria de poder que se prepara para la colisión. El calendario, ese juez implacable, ha dictado su sentencia: el 15 de marzo se definirá el destino del PJ bonaerense, y los relojes de cada unidad básica han comenzado una cuenta regresiva que nadie puede detener.
La Caza de Voluntades
En el corazón del Conurbano y en las diagonales de La Plata, los señores de la tierra —los intendentes del Movimiento Derecho al Futuro como, en el caso de Morón, Lucas Ghi— han abandonado los cuarteles de invierno. No hay tregua estival para quienes saben que el poder no se hereda, se conquista. Funcionarios y milicianos de la gestión recorren las calles con planillas que arden en las manos, buscando en cada firma el aval que selle su legitimidad. Es una «caza de afiliados» lanzada bajo el calor agobiante, donde un mensaje de WhatsApp o un encuentro fortuito en una esquina se convierten en actos de resistencia frente al avance del tiempo.
El Pacto de las Sombras
La historia recordará aquel 19 de diciembre en Malvinas Argentinas como el día en que se trazaron las fronteras del armisticio. Allí, para evitar que las tensiones entre el linaje de Máximo Kirchner y las huestes del gobernador Axel Kicillof fracturaran el tablero, se forjó un equilibrio precario.
La Junta Electoral, ese tribunal de trece jueces presidido por Leonardo Nardini, es hoy un espejo de la división: ocho consejeros custodian la visión del kirchnerismo, mientras cinco responden al mandato del mandatario provincial. Es una arquitectura diseñada para la negociación forzosa, donde nadie posee la espada absoluta y todos están condenados a entenderse bajo la regla de la mayoría especial. Los apoderados, guardianes de la legalidad partidaria, se vigilan mutuamente en una paridad que es, a la vez, garantía de paz y amenaza de parálisis.
El Reloj de Arena del PJ Bonaerense
Las fechas gotean como sangre sobre el mapa provincial:
- El 3 de febrero: El día en que el papel hablará. Vence el plazo para los avales, el primer gran filtro donde se verá quién tiene el peso real de la militancia y quién solo posee promesas de aire.
- El 8 de febrero: La revelación de los nombres. La danza de aspirantes, desde la reelección de Máximo Kirchner como presidente del PJ Bonaerense, hasta la figura de Federico Otermín, pasando por la impronta de Verónica Magario o el prestigio de Julio Alak.
- El 15 de marzo: La gran definición del PJ Bonaerense. El día en que se sabrá si camina hacia una unidad de acero o si se desgarra en una interna de consecuencias impredecibles.
El Dilema del Guerrero
«¿Quién pagará el precio de una guerra interna?», susurran en las mesas chicas. En un partido que custodia sus arcas con celo y que no desea desgastar sus lanzas antes de las batallas externas, la idea de una elección fraticida aterra a los más cautos. Sin embargo, la ambición y la supervivencia obligan a seguir marchando.
El peronismo no se toma descanso. Mientras la provincia duerme la siesta de verano, en las sombras de la calle Matheu y en los despachos oficiales se sigue tejiendo la trama de los próximos años. Las semanas que vienen no serán simplemente días de calendario; serán el escenario donde se defina si el oficialismo provincial emerge como un bloque monolítico o como un archipiélago de voluntades en disputa. La suerte está echada.
El peronismo de la Provincia de Buenos Aires atraviesa una etapa de reconfiguración interna, donde conviven diferentes «tribus» y estilos de conducción. Aquí te presento un perfil político y personal de estas cuatro figuras clave que mencionas:
1. Máximo Kirchner: El Estratega de la Estructura
Rol: Presidente del PJ Bonaerense y referente máximo de La Cámpora.
- Perfil Político: Es el articulador del núcleo duro del kirchnerismo. Su poder no reside en la gestión ejecutiva territorial, sino en el control de la estructura partidaria y la formación de cuadros. Se caracteriza por un estilo de construcción «de arriba hacia abajo», priorizando la fidelidad ideológica y la organización territorial disciplinada. Ha mantenido una relación de tensión y distensión con los intendentes tradicionales y con el gobernador Axel Kicillof.+2
- Perfil Personal: Perfil bajo mediático, pero de intensa actividad en «la rosca» puertas adentro. Es un político de largo aliento, más cómodo en el análisis macroeconómico y la estrategia legislativa que en el carisma de masas. Su impronta es de una seriedad hermética, marcada por el peso de su herencia política.
2. Verónica Magario: La Institucionalidad Matancera
Rol: Vicegobernadora de la Provincia de Buenos Aires.
- Perfil Político: Representa el poder de La Matanza, el «corazón» electoral del peronismo. Su impronta es la de la mediadora institucional. Como presidenta del Senado provincial, es el nexo entre el Ejecutivo y los legisladores de la oposición. Aporta el equilibrio territorial necesario para la gobernación, garantizando el apoyo del Gran Buenos Aires profundo.
- Perfil Personal: De trato cordial pero firme, Magario proyecta una imagen de experiencia en gestión municipal (fue intendenta) trasladada a la política provincial. Es percibida como una dirigente «orgánica» que prioriza la unidad del bloque por sobre los personalismos.
3. Julio Alak: El Prestigio de la Gestión Técnica
Rol: Intendente de La Plata y ex Ministro de Justicia.
- Perfil Político: Es el exponente del peronismo institucional y «cuadro» de Estado. Su regreso a la intendencia de la capital provincial le devolvió al PJ un perfil de gestión profesional y modernizadora. Representa un peronismo más dialoguista, con fuerte anclaje en la legalidad y la reforma administrativa. Su figura otorga previsibilidad y un barniz intelectual al movimiento.
- Perfil Personal: Austero, académico y con una trayectoria que le otorga un aura de «hombre de consulta». No busca el conflicto retórico; su capital político es la eficacia y el conocimiento profundo de los resortes del Estado bonaerense.
4. Federico Otermín: La Renovación Generacional
Rol: Intendente de Lomas de Zamora.
- Perfil Político: Representa el recambio generacional que surge de los municipios del sur del Conurbano. Formado bajo el ala de Martín Insaurralde, ha sabido construir una identidad propia centrada en la cercanía y la comunicación moderna. Su gestión en Lomas busca combinar la militancia tradicional con una estética y un lenguaje más joven y dinámico, adaptado a las nuevas demandas urbanas.
- Perfil Personal: Es visto como un dirigente carismático, empático y muy activo en el territorio. Tiene una gran capacidad de oratoria y se mueve con naturalidad tanto en los barrios populares como en los ámbitos legislativos (fue presidente de la Cámara de Diputados provincial), lo que lo posiciona como una de las «caras nuevas» con mayor proyección.
Este ecosistema muestra un PJ Bonaerense que intenta equilibrar la militancia de base (Kirchner), el peso electoral (Magario), la experiencia técnica (Alak) y la renovación territorial (Otermín).
La relación entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner es, posiblemente, el eje que define el presente y el futuro del peronismo. Lo que antes era una sociedad complementaria (la gestión técnica de uno y la organización política del otro) hoy es una tensión abierta por el liderazgo.
Estamos en enero de 2026, y el PJ Bonaerense está en un punto de ebullición porque el mandato de Máximo Kirchner al frente del partido está terminando y el peronismo debe definir sus nuevas autoridades hacia marzo.
Aquí te detallo los puntos clave de este vínculo:
1. El conflicto de fondo: ¿Quién conduce?
La disputa no es solo por cargos, sino por la metodología de construcción.
- Kicillof (El «Mesa de Enlace»): El Gobernador busca centralizar las decisiones políticas en la Gobernación para proyectarse como el candidato natural a la presidencia en 2027. Sus armadores (como Carlos Bianco o Andrés «Cuervo» Larroque, hoy distanciado de La Cámpora) sostienen que quien gestiona y tiene los votos debe tener la lapicera.
- Máximo Kirchner (La Cámpora): Defiende el rol de la organización y el legado de Cristina Kirchner. Su postura es que la gestión de Axel es una pieza de un proyecto mayor conducido por el Instituto Patria. Máximo utiliza el PJ Bonaerense para marcarle la cancha a Kicillof, recordándole que necesita de la estructura partidaria y legislativa para gobernar.
2. El tablero del PJ Bonaerense 2026
La elección de autoridades del partido es el campo de batalla actual.
- El plan de Kicillof: Impulsar a figuras de su extrema confianza o aliados estratégicos para desplazar a Máximo. Aquí aparecen nombres como Verónica Magario (por su peso territorial), Julio Alak (por su prestigio) o Gabriel Katopodis (por su llegada a los intendentes).
- La resistencia de La Cámpora: Máximo Kirchner no ha confirmado si buscará la reelección, pero su espacio promueve figuras como Federico Otermín o Mariel Fernández (Moreno) para retener el control de la estructura partidaria.
3. Puntos de fricción recientes
- Cierre de listas y acuerdos: Durante 2025, hubo fuertes roces por el armado de listas legislativas. El «kicillofismo» sintió que La Cámpora copó los lugares seguros, mientras que el kirchnerismo duro acusó al Gobernador de intentar «cortarse solo».
- Presupuesto y Gobernabilidad: En la Legislatura, el bloque peronista a veces se muestra fisurado. Máximo tiene influencia directa sobre muchos legisladores, lo que obliga a Kicillof a negociar cada ley no solo con la oposición, sino «hacia adentro» de su propia coalición.
- La figura de Cristina: Ella sigue siendo el árbitro final. Sin embargo, su situación judicial y su rol en el PJ Nacional hacen que la pelea local entre «el hijo biológico» y «el hijo político» se vuelva más autónoma y descarnada.
4. ¿Hacia una unidad o una ruptura?
A pesar de las chicanas públicas y las «bombas atómicas» retóricas (como las de Larroque contra La Cámpora), ambos sectores saben que una ruptura total en la Provincia de Buenos Aires le entregaría el control territorial a La Libertad Avanza. > El escenario más probable: Una negociación de último minuto para una «lista de unidad» en el PJ, donde Máximo ceda la presidencia a cambio de mantener a sus ministros clave en el gabinete provincial (como Nicolás Kreplak en Salud o Juan Martín Mena en Justicia) y garantizarse lugares en las listas de 2027.
La pelea entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner obligó a los jefes comunales a abandonar la comodidad del silencio. Aquí el detalle de cómo se dividen y qué intereses mueven a cada grupo:
1. Los «Kicillofistas de la primera hora» (La mesa de Ensenada)
Son los que creen que Axel es el único capaz de retener el poder y enfrentar a la Casa Rosada. No tienen miedo a la ruptura con La Cámpora.
- Referentes: Mario Secco (Ensenada) y Jorge Ferraresi (Avellaneda).
- La lógica: Son intendentes con gestiones muy plebiscitadas. Sostienen que el «ciclo de La Cámpora» en la provincia está agotado y que hay que construir el «Axel 2027» sin pedir permiso al Instituto Patria. Ferraresi, en particular, ha sido el brazo ejecutor para armar actos en territorios ajenos, desafiando directamente la autoridad de Máximo.
- Su peso: Aportan la mística militante y la logística para los actos masivos que Kicillof necesita para mostrar músculo político.
2. El bloque de «Los Renovadores» y el PJ Tradicional
Aquí están los intendentes que tienen «vuelo propio» y que, aunque apoyan la gestión de Kicillof, no quieren ser «soldados» de nadie.
- Referentes: Mariano Cascallares (Almirante Brown) y Fernando Gray (Esteban Echeverría).
- La lógica: Gray es el opositor histórico de Máximo Kirchner desde que este «tomó» el PJ Bonaerense. Este grupo busca una «normalización» del partido, donde los intendentes recuperen el protagonismo que les quitó la estructura de La Cámpora. Son pragmáticos: si Kicillof les garantiza obras y presupuesto, estarán con él, pero su prioridad es el control de la Tercera Sección Electoral.
- Julio Alak (La Plata): Aunque es intendente, su rol es más de equilibrio. Funciona como un puente entre la gestión provincial y los intendentes del interior, aportando el «prestigio» que mencionabas antes para bajar los decibeles de la interna.
3. El «Eje Lomas-Matanza» (Los Equilibristas)
Es el sector más complejo, porque manejan los padrones más grandes del país.
- Federico Otermín (Lomas de Zamora): Se encuentra en una posición delicada. Es un cuadro formado en el riñón de Insaurralde y tiene una relación orgánica con Máximo Kirchner, pero como intendente necesita una relación excelente con Kicillof para la gestión diaria. Su estilo es el de la «unidad hasta que duela». No quiere una ruptura porque Lomas es un distrito que requiere de ambos mundos (fondos provinciales y estructura política).
- Fernando Espinoza (La Matanza): Siempre juega para sí mismo. Utiliza a Verónica Magario en la gobernación como su embajadora, pero en la práctica, Espinoza es un «tercer polo». Si la pelea Axel-Máximo se descontrola, él se ofrece como el garante de la paz a cambio de cuotas de poder. Su lema es: «Sin La Matanza no hay victoria».
4. Los «Aliados de Máximo» (El núcleo duro)
Son aquellos distritos donde La Cámpora o sus aliados más estrechos gestionan.
- Referentes: Mayra Mendoza (Quilmes), Julián Álvarez (Lanús) y Mariel Fernández (Moreno – Movimiento Evita).
- La lógica: Son el escudo de Máximo. Para ellos, la gestión de Kicillof es una consecuencia del armado de Cristina Kirchner. Consideran que cualquier intento de Axel por construir un «ismo» propio es una traición.
- Su estrategia: Bloquear el avance del «kicillofismo» en las estructuras locales del PJ. Son los que hoy sostienen la continuidad de Máximo al frente del partido.
La Gran Tensión: El Presupuesto y la Caja
El detalle que explica los movimientos de estos días es el financiamiento. Los intendentes están asfixiados por el recorte de fondos nacionales.
- Si Kicillof logra girarles fondos frescos para obras, los tendrá alineados.
- Si Máximo logra controlar la estrategia electoral de 2027 (las listas), los tendrá subordinados por el miedo a quedar fuera de las boletas.
| Grupo | Líderes clave | Relación con Kicillof | Relación con Máximo |
| Duros de Axel | Secco, Ferraresi | Alineación total | Ruptura / Tensión |
| Estructura PJ | Alak, Cascallares | Apoyo institucional | Distancia crítica |
| La Cámpora | Mayra Mendoza | Tensión permanente | Lealtad total |
| Independientes | Espinoza, Otermín | Negociación diaria | Orgánica / Cautelosa |
¿Qué sigue ahora? La gran incógnita es Gabriel Katopodis (Ministro de Infraestructura provincial). Él está recorriendo la provincia con su «Plan de Obra Pública» pero también con un discurso de unidad. Muchos intendentes lo ven a él como el posible sucesor de Máximo en el PJ Bonaerense: alguien que es de Kicillof, pero que puede hablar con los intendentes tradicionales y con La Cámpora sin generar rechazo.
La figura de Cristina Fernández de Kirchner en este 2026 ya no es solo la de la «referente espiritual» del movimiento; es la Presidenta del Partido Justicialista Nacional, un cargo que asumió formalmente para «ordenar» el peronismo tras las derrotas y fracturas.
Sin embargo, su influencia en la Provincia de Buenos Aires hoy se manifiesta a través de tres dimensiones muy marcadas, que mezclan lo afectivo, lo judicial y lo estrictamente táctico:
1. El rol de «Árbitro Final» (y la tensión con el «Hijo Político»)
Cristina es la única persona con la autoridad suficiente para evitar que la interna entre Máximo y Kicillof termine en una ruptura total.
- Con Kicillof: Existe una relación de afecto histórico, pero políticamente ella ha dejado que La Cámpora lo «esmerile» para recordarle que su capital político original fue una concesión de ella. En 2024 y 2025, el vínculo se enfrió (llegando a tratar de «Judas» a los que no se alinearon con ella en la interna del PJ Bonaerense), pero ella sabe que Axel es quien hoy retiene la mayor intención de voto.
- La estrategia: Ella no busca destruir a Kicillof, sino subordinarlo. Su influencia se nota cuando «baja línea» sobre temas clave (como el desdoblamiento de elecciones o proyectos económicos), obligando al Gobernador a recalcular para no quedar como el dirigente que «traicionó a Cristina».
2. La «Caja de Resonancia» Judicial
La situación judicial de Cristina (la causa Vialidad y la confirmación de condenas) es el pegamento que mantiene unidos a los intendentes con ella.
- Ningún intendente peronista, por más «kicillofista» que sea, se atreve a soltarle la mano en términos públicos frente a lo que ellos denuncian como lawfare.
- Influencia táctica: Cristina utiliza su centralidad judicial para convocar a la tropa. Cada vez que hay una novedad en los tribunales, los intendentes (incluyendo a los de la mesa de Axel como Ferraresi o Secco) deben acudir al Instituto Patria o a actos de apoyo, lo que le permite a ella mantener el control de la agenda política por encima de la gestión de la Gobernación.
3. El control de la «Marca» y el Padrón electoral
Cristina sigue siendo la dueña del voto duro en el Conurbano (Tercera Sección).
- El miedo de los intendentes: Los jefes comunales saben que, si ella decide bendecir a otro candidato en sus distritos o armar una lista «pura», ellos pierden el 30% de su base electoral automática. Por eso, figuras como Federico Otermín o Fernando Espinoza mantienen una lealtad orgánica: no es solo ideología, es supervivencia electoral.
- El PJ como herramienta: Desde la presidencia del PJ Nacional, ella influye en quiénes serán los apoderados del partido y quiénes firman las listas. Esto le da un poder de veto real sobre las ambiciones de cualquier dirigente bonaerense de cara a las elecciones de 2027.
En resumen: Cristina hoy es la «Garante de la Identidad»
Mientras Kicillof intenta construir un peronismo de «nueva generación» o «nuevas canciones», Cristina se asegura de que la partitura original siga siendo la de ella. Su influencia hoy es defensiva: evitar que el peronismo se convierta en una confederación de intendentes o gobernadores sin un centro ideológico claro.
El dato clave de 2026: La gran incógnita es si ella será candidata a legisladora para obtener fueros y, al mismo tiempo, plebiscitar su liderazgo en la Provincia. Si lo hace, eclipsaría cualquier armado propio de Axel o de los intendentes.
A pesar de estar condenada, ¿Cristina Kirchner puede ser candidata?
Esta es una de las preguntas más complejas y determinantes de la política argentina actual. A día de hoy, enero de 2026, la situación de Cristina Kirchner ha dado un giro histórico que redefine todo el tablero que veníamos analizando.
Aquí el detalle técnico y político de por qué su candidatura está en el centro de una batalla legal:
1. El fallo de la Corte Suprema (Junio 2025)
En junio del año pasado, la Corte Suprema de Justicia de la Nación ratificó por unanimidad la condena en la causa «Vialidad». Esto cambió las reglas del juego porque, a diferencia de años anteriores, la sentencia ya tiene autoridad de cosa juzgada.+1
- La pena: 6 años de prisión e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos.
- El efecto inmediato: Al estar la condena firme, el tribunal ordenó notificar a la Cámara Nacional Electoral para que sea dada de baja del padrón de candidatos.
2. ¿Puede ser candidata a pesar del fallo?
Desde el punto de vista jurídico estrictamente electoral, no podría ser candidata. La inhabilitación perpetua impide que cualquier persona se postule a cargos electivos (nacionales o provinciales) una vez que la Corte Suprema ha dictado sentencia firme.
Sin embargo, en el peronismo existe una estrategia de resistencia basada en dos vías:
- Vía Internacional: Su defensa ha recurrido a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, alegando que el proceso fue nulo y que se trata de un caso de proscripción política. Aunque estos fallos tardan años, el kirchnerismo los usa para sostener la legitimidad política de su figura.
- Vía Política: Se mantiene el concepto de «proscripción» como motor de movilización. Aunque legalmente no pueda figurar en la boleta, ella sigue ejerciendo la conducción política (como Presidenta del PJ Nacional), lo cual no es un cargo público electivo y, por ende, no está alcanzado por la misma restricción.
3. La Ley de «Ficha Limpia»
Durante 2025 hubo una batalla feroz en el Congreso.
- El gobierno de Javier Milei y sectores de la oposición aliada intentaron sancionar la ley de Ficha Limpia, que impediría candidaturas con condenas en segunda instancia (sin esperar a la Corte).
- Estado actual: El proyecto tuvo media sanción en Diputados, pero el Senado lo rechazó a finales de 2025. Esto significa que la doctrina vigente sigue siendo la de la «condena firme de la Corte», la cual Cristina ya tiene.+1
4. ¿Cómo impacta esto en la relación con Máximo y Axel?
Al no poder ser candidata, Cristina se convierte en la «Gran Electora», pero desde afuera de la lista. Esto genera un vacío que acelera la pelea entre los perfiles que vimos antes:
- Máximo Kirchner: Al no estar su madre en la boleta, él necesita que La Cámpora retenga la mayor cantidad de diputados y senadores para garantizar que el «cristinismo» siga teniendo poder de veto.
- Axel Kicillof: Sabe que, sin Cristina en la lista, el peronismo necesita un nuevo nombre que atraiga votos. Él se ofrece como ese nombre, pero la falta de la «boleta completa» con Cristina le quita el piso electoral del 30% automático en el Conurbano que ella garantizaba.
En Resumen
Legalmente, Cristina Kirchner no puede ser candidata en las próximas elecciones debido a la inhabilitación perpetua confirmada por la Corte Suprema en junio de 2025. Actualmente, cumple su condena bajo prisión domiciliaria (por ser mayor de 70 años) y con una tobillera electrónica, lo cual no le impide seguir liderando el PJ Nacional pero sí competir por cargos de gestión o legislativos.
¿Qué rol tiene Mario Nardini?
Leonardo Nardini (actual Intendente de Malvinas Argentinas) cumple un rol estratégico en este 2026: es el articulador territorial que conecta el gabinete provincial con la realidad de los intendentes del Conurbano.
Su perfil combina experiencia ejecutiva de alto nivel con una militancia «de base» que lo posiciona como un interlocutor válido para todos los sectores del peronismo. Aquí los detalles de su rol actual:
1. El «Intendente de la Gestión»
Tras su paso por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos (2021-2023), Nardini regresó a la intendencia de Malvinas Argentinas con un capital político renovado.
- Referente de la Primera Sección: Es una de las caras más visibles del peronismo en el norte del Gran Buenos Aires. Su gestión se enfoca en la obra pública municipal como herramienta de «freno» al ajuste nacional, manteniendo una narrativa de «empatía y cercanía» frente a la crisis.
- Fuerza Patria: En su territorio, lidera el espacio local con un control férreo sobre la estructura partidaria, logrando blindar su lista frente al avance de otras fuerzas como La Libertad Avanza.
2. El puente entre Kicillof y el Territorio
Nardini es un aliado clave para Axel Kicillof. Su experiencia en el gabinete provincial le permite hablar el lenguaje técnico de la Gobernación y, al mismo tiempo, el lenguaje político de los intendentes.
- Secretario de Asuntos Municipales del PJ: Desde febrero de 2025, ocupa este cargo estratégico en el Partido Justicialista. Su función es aceitar la relación entre el partido y los jefes comunales de toda la provincia, un rol vital en un año electoral (2026) donde el PJ debe definir candidaturas.
- Equilibrio político: Aunque sus referentes históricos son Néstor y Cristina Kirchner, Nardini se mueve con pragmatismo. No pertenece al núcleo duro de La Cámpora, lo que lo convierte en un «negociador natural» capaz de dialogar tanto con Máximo Kirchner como con los sectores que impulsan el liderazgo de Kicillof.
3. Perfil Político y Personal
- Generacional: A sus 45 años, forma parte de la camada de intendentes jóvenes (junto a Otermín) que están llamados a protagonizar la renovación del peronismo bonaerense.
- Impronta: Se lo percibe como un dirigente de perfil conciliador que prioriza «el diálogo y el trabajo en conjunto». A diferencia de otros perfiles más confrontativos, Nardini suele evitar las declaraciones que profundicen la interna, enfocándose en la gestión como su principal activo político.
Su papel en el «Ajedrez 2026»
En la disputa que analizamos anteriormente, Nardini juega el rol de garante de la gobernabilidad. Para Kicillof, es el hombre que conoce dónde están las necesidades de obra de cada municipio; para el PJ de Máximo Kirchner, es un cuadro orgánico que no rompe filas.
Situación actual: Al ser enero de 2026, Nardini es uno de los encargados de organizar los avales y la logística para la oficialización de candidatos del PJ bonaerense en febrero. Su posición es la de asegurar que el peronismo llegue unido a las elecciones, evitando que las tensiones entre «la calle» (los intendentes) y «la estructura» (La Cámpora) fracturen el frente.
¿Qué papel tiene Lucas Ghi, intendente de Morón?
En el escenario político de enero de 2026, Lucas Ghi ocupa un lugar central y complejo en el peronismo bonaerense, marcado por su reciente alineamiento directo con Axel Kicillof y su ruptura con la estructura histórica que lo vio nacer políticamente.
Aquí te detallo su papel actual:
1. El quiebre con Nuevo Encuentro y Martín Sabbatella
Históricamente, Ghi fue la cara institucional de Nuevo Encuentro, el partido fundado por Martín Sabbatella. Sin embargo, en el transcurso de 2025, este vínculo se rompió definitivamente:+1
- Autonomía política: Ghi decidió «emanciparse» de la conducción de Sabbatella para construir una estructura propia en Morón. Esto generó fuertes tensiones internas, con acusaciones cruzadas de «nepotismo» y «limpieza sistemática» de cuadros históricos del sabbatellismo en el gabinete municipal.
- Salida del partido: Ghi formalizó su alejamiento de Nuevo Encuentro y se integró al Movimiento Derecho al Futuro, la agrupación que sirve de base política al gobernador Kicillof.
2. El «Kicillofismo» en la Primera Sección
Ghi se ha convertido en uno de los intendentes más enfáticos en sostener que «no hay otro camino» para el peronismo que no sea acompañar y fortalecer el liderazgo de Axel Kicillof de cara a 2027.
- Referente territorial: Como intendente de un distrito clave de la Primera Sección Electoral (Morón), su salto al kicillofismo le otorga al Gobernador un anclaje territorial en una zona donde el peronismo suele tener disputas reñidas con la oposición.
- Estrategia electoral: En las elecciones de 2025, Ghi apostó por listas de unidad a nivel local que incluyeron al Frente Renovador de Sergio Massa, buscando consolidar un frente amplio que resista el avance de fuerzas opositoras en el Conurbano.
3. El desafío de la gestión y la coparticipación
A pesar de su cercanía política con la Gobernación, Ghi enfrenta un panorama administrativo crítico:
- Baja en la coparticipación: A inicios de 2026, Morón registra uno de los coeficientes de coparticipación (CUD) más bajos de su historia, habiendo caído sistemáticamente en los últimos años. Esto lo obliga a una gestión de «sintonía fina», donde debe compensar la falta de fondos provinciales y nacionales con una fuerte inversión municipal en áreas sensibles como seguridad y salud.
- Último mandato: Por las restricciones legales vigentes, Ghi está transitando lo que sería su última gestión como intendente, lo que acelera su necesidad de proyectarse como un cuadro político provincial o nacional dentro del esquema de Kicillof.
4. Perfil Político: El «Gentleman» del Conurbano
Se lo sigue percibiendo como un dirigente de perfil académico y dialoguista (es licenciado en Ciencia Política y periodista). Su rol en la interna bonaerense es el de un «moderado» que aporta racionalidad técnica al armado de Kicillof, diferenciándose del estilo más confrontativo de otros sectores del PJ.
En resumen, Lucas Ghi hoy es el principal aliado de Kicillof en el Oeste, habiendo sacrificado su pertenencia orgánica original para apostar plenamente al proyecto presidencial del Gobernador, mientras intenta blindar Morón de la crisis económica y las disputas de facciones.
¿Qué papel tiene Pablo Descalzo, intendente de Ituzaingó?
En enero de 2026, Pablo Descalzo consolida su papel como el líder de la «renovación generacional» en Ituzaingó, tras haber sucedido a su padre, Alberto Descalzo, quien gobernó el distrito durante casi tres décadas.
Su rol actual se define por tres ejes principales:
1. El «Relanzamiento» de la Gestión (Gabinete 2026)
A principios de enero de 2026, Pablo Descalzo encabezó una fuerte reestructuración de su gabinete para «oxigenar» la segunda mitad de su mandato. Este movimiento busca dar una impronta propia y más dinámica a la gestión local:
- El regreso de Pablo Piana: Designó a Piana como Jefe de Gabinete, un hombre con «volumen político propio» que dejó la presidencia del Concejo Deliberante para reforzar el área ejecutiva.
- Nuevos nombres y continuidades: Incorporó a figuras como Mauro Lavagnino (Gobierno) y Juan Cruz Descalzo (Servicios Públicos), mientras ratificó a cuadros técnicos como Sandra Rey (Innovación y Transparencia) para avanzar en la modernización del Estado municipal.
2. Alineamiento Político: «Fuerza Patria» y Kicillof
Políticamente, Pablo Descalzo se ha posicionado como un defensor de la unidad del peronismo, pero con un claro anclaje en la construcción territorial de la Provincia:
- Referente de la Primera Sección: Tras la victoria electoral de septiembre de 2025, donde el peronismo (bajo el sello Fuerza Patria) logró imponerse con amplitud en su distrito, Descalzo emergió como una voz autorizada para hablar del «hartazgo social» frente a las políticas nacionales.
- Sintonía con el Gobernador: Mantiene un diálogo fluido con Axel Kicillof. Ha manifestado públicamente la necesidad de trabajar en la posibilidad de elecciones desdobladas y en la suspensión de las PASO, buscando proteger el territorio bonaerense de la dinámica política nacional.
3. La «Heredad» y la Autonomía
Aunque su padre, Alberto Descalzo, sigue siendo una figura de consulta permanente y presidente del PJ local, Pablo ha logrado imprimir un estilo más ejecutivo y técnico. Su papel es demostrar que puede mantener la hegemonía histórica del peronismo en Ituzaingó (evitando que el distrito vuelva a ser el «patio trasero» de municipios vecinos) pero con herramientas de gestión modernas, como el gobierno abierto y la digitalización de servicios.
Resumen de su perfil en 2026:
- Estilo: Gestión de cercanía, con fuerte foco en la seguridad y la modernización administrativa.
- Ubicación en la interna: «Equilibrista» pragmático. Apoya la conducción de Cristina Kirchner y la gestión de Kicillof, priorizando siempre la unidad para enfrentar al gobierno de Javier Milei.
¿Que papel tiene Damián Selci, intendente de Hurlingham?
En enero de 2026, Damián Selci es una de las piezas más sofisticadas y puras del engranaje de La Cámpora en el Conurbano. Su papel es fundamental porque representa el modelo de «gestión militante» que Máximo Kirchner quiere exportar a otros distritos.
Aquí su perfil detallado en este momento de la interna:
1. El «Intelectual» de la Organización
A diferencia de otros intendentes que vienen de la tradición del PJ territorial, Selci es un escritor y teórico político (autor de La organización permanente y Teoría de la militancia).
- Su rol ideológico: Es quien le da cuerpo doctrinario al accionar de La Cámpora. Para él, la gestión municipal no es solo «alumbrado, barrido y limpieza», sino una herramienta de construcción de poder político para transformar la realidad.
- Impronta personal: Es metódico, de discurso articulado y profundamente ideologizado. No busca el perfil de «barón del Conurbano» tradicional, sino el de un cuadro técnico-político que ejecuta con eficiencia las directivas de su organización.
2. El «Territorio Conquistado»
Hurlingham es el caso de éxito de La Cámpora frente al peronismo tradicional. Selci logró desplazar definitivamente a Juan Zabaleta (exministro de Alberto Fernández), lo que convirtió al distrito en un laboratorio político.+1
- La gestión como bandera: Tras las elecciones legislativas de 2025 (donde ratificó su liderazgo bajo el sello Fuerza Patria), Selci utiliza Hurlingham para demostrar que el kirchnerismo duro puede gestionar mejor que los intendentes clásicos.
- Transparencia y confrontación: Recientemente (septiembre 2025 – enero 2026), ha tomado medidas de alto impacto mediático, como la disolución de juzgados de faltas para «limpiar cajas espurias» vinculadas a sectores opositores (La Libertad Avanza), posicionándose como un intendente que «rompe estructuras» antiguas.
3. Su lugar en la interna: El «Soldado» de Máximo
En la disputa entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner, Selci no tiene grises:
- Lealtad total a Máximo: Es uno de los intendentes que sostiene la presidencia de Máximo en el PJ Bonaerense. Su gabinete cuenta con figuras clave como Florencia Lampreabe, lo que refuerza el carácter «orgánico» de su gobierno.
- Tensión con Kicillof: Aunque mantiene la relación institucional necesaria por fondos y obras, Selci es de los que cuestionan los intentos de Kicillof de armar un «ismo» propio. Su lealtad es a la conducción del Instituto Patria y a la «orga».
¿Cuál es su papel estratégico hoy?
Selci funciona como el «contrapunto» a intendentes como Lucas Ghi o Jorge Ferraresi (que se alinearon con Axel). Mientras que los kicillofistas proponen un peronismo de gestión ejecutiva amplia, Selci propone un peronismo de organización y cuadros.
Dato clave 2026: Selci es el encargado de demostrar que se puede ser «fiscalmente responsable» (suele destacar el superávit de su municipio frente a la «fundición» que dejó Zabaleta) sin renunciar a la identidad kirchnerista más dura.
¿Para qué sirve el PJ Bonaerense?
El Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires (PJ Bonaerense) es mucho más que una oficina administrativa; es el motor político de Argentina. Quien controla este partido no solo maneja una estructura partidaria, sino que posee la «llave» para ganar elecciones nacionales y para condicionar cualquier gobierno (propio o ajeno).
En este enero de 2026, su utilidad se resume en cuatro funciones estratégicas:
1. El Control de la «Lapicera» (Candidaturas)
El PJ Bonaerense es la entidad legal que otorga los avales para las listas.
- Apoderados: El partido decide quiénes son los apoderados legales. Son ellos quienes, a la hora del cierre de listas, firman quién va primero y quién queda afuera.
- Filtro de unidad: Sirve para evitar que cualquier dirigente se presente por su cuenta. Si el PJ no te reconoce, tenés que ir con un «partido vecinal» o una estructura menor, perdiendo el sello y el presupuesto oficial.
2. El Presupuesto y la Logística Electoral
Administra los fondos que el Estado otorga para las campañas (impresión de boletas, espacios en medios).
- Las Boletas: En la Provincia de Buenos Aires se vota con «boleta sábana» (a menos que se logre cambiar la ley). El PJ garantiza que la boleta del candidato a Presidente llegue a cada rincón de la provincia junto a la del Intendente. Sin esa estructura de fiscalización que aporta el PJ (miles de personas cuidando votos), es imposible ganar la provincia.
3. El Árbitro de la Interna Peronista
El PJ es el lugar donde se institucionaliza la «rosca».
- Contener a los Intendentes: Sirve para que los jefes comunales (como los que vimos: Otermín, Selci, Nardini) tengan una mesa donde negociar obras a cambio de lealtad política.
- Marcarle la cancha al Gobernador: Como vemos hoy con Máximo Kirchner y Axel Kicillof, el PJ se usa para recordarle al Gobernador que, aunque él tenga la gestión, el partido tiene la estructura legislativa. Si el PJ no «baja línea» a sus diputados provinciales, el Gobernador no saca una sola ley.
4. La Personería Jurídica (El Sello)
Sin el PJ Bonaerense, el peronismo es un movimiento social, pero no una fuerza electoral legal.
- Alianzas: Es el partido que tiene el peso para decidir con quién se alía (con el Frente Renovador de Massa, con los movimientos sociales, etc.). Es la base de cualquier «frente patriótico» o coalición electoral.
En resumen: ¿Para qué le sirve hoy a Máximo Kirchner?
Le sirve para no ser un dirigente sin territorio. Al presidir el PJ, Máximo se asegura de que cualquier plan de Axel Kicillof para 2027 deba pasar por sus oficinas. Es su herramienta de supervivencia política y su garantía de que el kirchnerismo duro seguirá teniendo voz y voto en el futuro del peronismo.
Dato Clave 2026: Si el PJ Bonaerense decidiera «despegarse» de la boleta nacional (desdoblar elecciones), podría cambiar el destino de la Argentina, protegiendo a los intendentes de una posible derrota del peronismo a nivel nacional. Esa decisión se toma, justamente, en el Consejo del PJ.






