Un policía muerto y dos graves fue el resultado de un operativo de prevención en las inmediaciones de la Villa 18 de la localidad de Billinghurst, en San Martín, terminó con un sargento de la Policía bonaerense asesinado y otros dos baleados, que se encuentran internados en estado crítico. Como resultado del feroz enfrentamiento, uno de los delincuentes resultó abatido y otros tres detenidos.
El silencio de la madrugada en San Martín se quebró de forma definitiva a las 3:30. Lo que comenzó como una patrulla de rutina en el marco del «Operativo Blindaje» terminó en una zona de guerra dentro de la Villa 18, uno de los puntos más calientes del Conurbano bonaerense. El saldo de la balacera fue trágico: un oficial de 27 años asesinado, un delincuente abatido y otros dos agentes heridos, uno de ellos en estado crítico.
La emboscada en el búnker
Todo se desencadenó en la calle Sargento Cabral al 5000. Efectivos de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) divisaron a dos sospechosos que, al notar la presencia policial, iniciaron una huida desesperada entre los pasillos del asentamiento. Los agentes bajaron de sus móviles y los persiguieron a pie durante dos cuadras hasta una vivienda que funcionaba como centro de acopio y venta de drogas.
Al llegar al búnker, la resistencia fue feroz. Mientras los oficiales lograban reducir a dos hombres, un tercer cómplice abrió fuego a quemarropa. El oficial Santiago Oleksiuk no tuvo tiempo de cubrirse: recibió impactos de bala en el cuerpo y en la cabeza que le quitaron la vida casi en el acto.
En el caos del enfrentamiento, otros dos policías resultaron heridos:
- Sargento Nicolás Muñoz: Recibió múltiples disparos en el rostro, hombro, brazo y glúteo. Fue trasladado de urgencia al Hospital Eva Perón, donde lucha por su vida.
- Un segundo sargento: Fue derivado al Hospital Thompson y se encuentra estable, fuera de peligro.
El rastro de la banda
La respuesta policial fue inmediata. Unidades de apoyo y personal de narcotráfico cercaron la zona mientras los delincuentes intentaban dispersarse. A unas cuadras del epicentro, sobre la Avenida Eva Perón, la policía halló el cuerpo sin vida de uno de los atacantes, un hombre mayor de edad que aún no ha sido identificado.
Dentro del búnker, el escenario confirmaba la peligrosidad de la organización: los peritos secuestraron chalecos antibalas, un revólver 9 mm con la numeración limada y una cantidad aún no precisada de dosis de cocaína listas para la venta.
Hasta el momento, hay tres detenidos: Mariano M. (41), Reinaldo P.M. (30) y Daniel M. (19), quien ya contaba con un pedido de captura activo desde el año pasado.
La sombra de «Mameluco» Villalba
El escenario del crimen no es casual. La Villa 18 es el bastión histórico de Miguel Ángel “Mameluco” Villalba, el narco que alguna vez soñó con ser intendente de San Martín y hoy cumple una condena de 27 años en el penal de Ezeiza.
A pesar de estar tras las rejas, y de haber sido vinculado a la tragedia de la «cocaína adulterada» que mató a 24 personas en 2022, el poder de Villalba parece proyectarse sobre el territorio a través de segundas y terceras líneas. El enfrentamiento de esta madrugada es una prueba de que, pese a los operativos permanentes, la estructura criminal sigue operativa y dispuesta a matar para defender el territorio.
Delincuente abatido
El tirador que desató el infierno no llegó lejos. Su huida terminó a solo dos cuadras del búnker, sobre el asfalto de la avenida Eva Perón, donde la muerte lo alcanzó antes que la ley. Aunque su nombre sigue siendo un misterio, el arma que empuñaba —una 9 milímetros con el rastro borrado— quedó como prueba del fuego cruzado. Mientras tanto, en los pasillos de la Villa 18, la Gendarmería revolvía el rastro del narcotráfico: dosis de cocaína listas para la calle y las armas reglamentarias de los agentes, ahora bajo custodia, como piezas de un rompecabezas judicial que busca castigar el asesinato de un uniformado.






