La ejecución de Lepa Radić y la lealtad a una causa se produjo durante la ocupación nazi. Y aunque le ofrecieron perdonarle la vida si delataba a los partisanos. Lepa respondió: «Jamás seré traidora. Sabrán quienes son mis camaradas cuando vengan a vengarme».
Desde los 15 años, Lepa era miembro de la Liga de la Juventud Comunista de Yugoslavia, algo por lo que fue arrestada en 1941 por los criminales ustachas pero consiguió escapar de prisión y, con tan solo 16 años, se unió a los partisanos.
En 1943, después de que los nazis mataran a su padre y a su hermano pequeño de 15 años, Lepa decide dar un paso más en la lucha y combatir a las SS nazis en primera línea del campo de batalla. Durante la Batalla de Neretva en febrero de 1943, contra la 7ª División de las SS nazis, fue capturada.
Tras ser capturada, a pesar de tener solo 17 años, fue brutalmente torturada durante días por los nazis, que le ofrecieron su libertad a cambio de delatar las posiciones partisanas, entonces ella les dijo la mítica frase de que «conocerán a los partisanos cuando vengan a por vosotros a vengarme». Y así fue, la vengaron.
Era el 8 de febrero de 1943. Lepa Radić, la chica, tenía 17 años, las manos atadas, hacía semanas que no se bañaba, estaba en el patíbulo a unos pocos pasos de la horca y de su verdugo. Le quedaban apenas unos minutos de vida. Pero no les iba a dar el gusto. No se traicionaría al final. Decidió morir de la misma manera en que vivió.

Sus últimas palabras en la horca fueron un llamado a la resistencia del pueblo yugoslavo: «¡Luchen, gente, por su libertad! ¡No se rindan ante los malvados! ¡Muerte al nazismo!».
El 20 de diciembre de 1951, Lepa Radić fue reconocida como Héroe del Pueblo de Yugoslavia, siendo la persona más joven en recibir esta distinción en la historia del pais.
La ejecución de Lepa Radić y la lealtad a una causa: La resistencia contra el nazismo
Lepa Radić nació en Gasnica, en ese entonces parte del Reino de Yugoslavia (y ahora Bosnia-Herzegovina), poco antes de la Navidad de 1925. Tuvo una infancia muy parecida al resto de las niñas de su pueblo. Iba al colegio, ayudaba en la casa se veía con sus amigas. Era muy buena alumna y se destacaba en literatura. Tenía un hermano llamado Milan y una hermana, Dara. Lepa admiraba a Vladeta, su tío que era dirigente obrero. Su padre trabajaba muy duro todo el día para mantener a sus tres hijos.
Cuando a partir de abril de 1941, triunfó la invasión a Yugoslavia y los serbios y bosnios fueron derrotados, el Eje creó el Estado Independiente de Croacia.
A partir de ese momento, la familia Radić pasó a la resistencia, se convirtieron en integrantes del Ejército Nacional de Yugoslavia. Eran partisanos, resistentes, que se oponían al régimen nazi y al gobierno títere que formó en Croacia. Combatían a algunos de los asesinos más feroces de la Segunda Guerra Mundial, los ustachas.
La ejecución de Lepa Radić y la lealtad a una causa: La Ustasha
La Ustasha era un grupo de nazis croatas a favor de los alemanes. Después de la invasión del Eje y de la división de Yugoslavia en abril de 1941, los alemanes establecieron un Estado Croata dependiente. Liderados por Ante Pavelic, el régimen croata comenzó una campaña genocida contra los grupos minoritarios y asesinó a cientos de miles de serbios y a decenas de miles de judíos en Croacia. Las fuerzas paramilitares de la Ustasha arrestaban sin causa y sin orden judicial a habitantes de la Croacia rural. En mayo de 1945, los partisanos yugoslavos bajo el mando del Mariscal Tito, con el apoyo de la Unión Soviética, derrocaron al régimen croata.
No harán películas en la fábrica de propaganda de Hollywood sobre verdaderos héroes de la humanidad como Lepa Radic, porque era mujer, valiente y encima comunista, no conviene dar este ejemplo al mundo.





