Presentó por escrito sus renuncia indeclinable el empresario de Castelar por que dos miembros «me hicieron la vida imposible», le dijo a Anticipos Diario.
A partir de la renuncia de Ovando, la institución debe reorganizarse y convocar a elecciones para evitar la acefalía de conducción y su intervención por parte de Personería Jurídicas de la Provincia de Buenos Aires.
«No participaré de la reunión de comisión prevista para este viernes 18 de julio. Siento que no fue valorado mi esfuerzo. A su vez estoy cansado de los malos tratos hacia el personal administrativo de la entidad. Y por otro lado hubo gente que se dedicó a poner piedras en el camino en todo este tiempo y eso me quitó el entusiasmo de continuar. No estoy dispuesto a seguir con una relación tóxica, por eso renuncié», le dijo Ovando a Diario Anticipos.
Ovando asumió la presidencia luego de la renuncia de Hugo Villarreal, en mayo de 2024. En ese entonces el empresario era vicepresidente y le toco ejercer la conducción de la Cámara de Comercio de Castelar. Estuvo al frente durante 14 meses durante los cuales reactivó la institución, la sacó a la calle, convocó al comercio e hizo notar la entidad.
Pero se sintió agotado luego de haber acordado ceder las instalaciones para que integrantes del coro de la Sociedad de Fomento de Castelar puedan ensayar algunos días a la semana ya que un integrante de la Comisión Directiva de bajo perfil y actuación terminó negándose. La decisión se revirtió pero a un costo alto.
Ovando y toda su potencia dejó la Cámara de Comercio de Castelar y ahora deberán llamar a elecciones sin que haya a la vista un referente entre los comerciantes capaz de hacer de entidad un centro de formación y fortalecimiento.





