El secuestro y asesinato
- Publicidad -

El secuestro y asesinato de Axel Blumberg no duró más de cinco días, pero sacudió al país entero y marcó un antes y un después: la gente salió a la calle a manifestarse y a protestar por algo que estaba haciendo estragos.

¿En qué contexto sucedió el secuestro y asesinato de Axel Blumberg? Los tres años que le siguieron al 2001 en nuestro país fueron bastante complejos. Había mucha delincuencia y aunque suene algo horrible, el crimen «de moda» eran los secuestros extorsivos. Había aproximadamente un secuestro cada 36 horas.

En 2001 habían denunciado 190 secuestros, en 2002 y en 2003, 390. El 2004 empezó y todo parecía indicar que esos números solo iban a ascender más y más.

El miércoles 17 de marzo de 2004, Axel Blumberg de 23 años se dirigía a la casa de su novia. Cuando llegó estacionó el auto, un Renault Clío frente a la casa de ella.

- SUSCRIBITE GRATIS -

Antes de bajar comenzó a colocar una barra para trabar el volante del auto, pero en un abrir y cerrar de ojos aparecieron dos hombres armados que lo obligaron a bajar y, a punta de pistola, lo hicieron meterse en el baúl de un Volkswagen Gol color azul.

Cerraron el baúl, los dos hombres subieron al auto y el chofer aceleró. Axel Blumberg se convertía de esa manera en la víctima de un secuestro al voleo, es decir, un secuestro casi que al azar.

El secuestro y asesinato
Axel Blumberg

Llevaron a Axel hasta Moreno y lo encerraron en una pequeña casilla donde vivían dos de los secuestradores. Mientras tanto Estefanía (su novia) llamó a Juan Carlos Blumberg el padre de Axel para preguntar si Axel ya había salido porque se hacía tarde y aún no llegaba.

Al mismo tiempo el hermano de Estefanía llegó a la casa y se encontró con el Clío con el volante trabado y con la puerta entreabierta.

Tanto Estefanía como su hermano, así como también el padre de Axel fueron a declarar rápidamente a la comisaría. A Juan Carlos le indicaron que vaya a su casa y espere un llamado ya que seguramente se trataba de un secuestro extorsivo. Además le pidieron a la familia que no le avisen a nadie sobre el secuestro.

Mientras tanto Axel, encerrado, suponiendo ya que todo era parte de un secuestro, mintió a sus captores diciéndoles que su padre estaba muerto.

A la mañana siguiente, el jueves 18 de marzo, apenas pasadas las 8:30 de la mañana sonó el teléfono en la casa de Blumberg. Atendió Juan Carlos y el secuestrador pidió hablar con María Elena, la madre de Axel.

Juan Carlos le dijo que no estaba y por lo tanto el captor le dijo que iba a llamar más tarde y colgó. Menos de una hora después el teléfono volvió a sonar. Nuevamente era el secuestrador desde algún locutorio en la Ciudad de Buenos Aires que ahora directamente pidió $50000 de rescate por Axel y colgó sin mediar palabras.

A raíz de eso, del extraño trato de los secuestradores con los familiares, la policía llegó a la conclusión de que era una banda muy profesional, y tenían toda la razón.

La banda estaba conformada por Martín «El Oso» Peralta, José «El Negro» Díaz, ambos de 23 años, Carlos Díaz (el hermano de José) y otro hombre más, ambos de 17 años.

El secuestro y asesinato
El Oso Peralta

Axel estaba recluido en la casa de los hermanos Díaz, con sus manos y sus pies atados y con los ojos vendados. Lo vigilaban constantemente e incluso lo golpeaban y lo torturaban.

Los captores estaban enojados porque Axel les había mentido respecto a la muerte de su padre y hasta jugaban a la ruleta rusa con él.

El 19 de marzo viendo que la negociación por Axel no avanzaba, la banda decidió secuestrar a otra persona. Robaron un Fiat Uno cerca de la casa de los Díaz y con ese vehículo robado secuestraron a Víctor Mondino y le robaron su camioneta. Luego de 3 horas y ya cobrado un rescate de $1000 lo liberaron. Después vendieron su camioneta.

Mientras tanto la madre de Axel hablaba con Jorge Sica, el jefe de la fiscalía antisecuestros. Él les comento que su idea era cortar el pago, es decir, ordenar que la policía intervenga justo en el momento en que los secuestradores iban a cobrar el rescate. Sin embargo otros fiscales consideraban que era mejor idea actuar una vez que el rehén ya esté en libertad.

Al otro día, el sábado 20 de marzo, uno de los secuestradores, José Díaz, con el dinero cobrado por el rescate de Víctor Mondino, fue a un shopping y compró 2 celulares para continuar las negociaciones con la familia Blumberg.

Por la noche el Oso Peralta llamó a Juan Carlos. Él le dijo que solamente lograron juntar $6750 pero el Oso le dijo que eso no alcanzaba y volvió a pedir $50000. Además amenazó con mandarle en una caja los dedos de Axel si no hacían el pago pronto, luego colgó, pero a los minutos volvió a llamar esta vez para rebajar el precio. Pidió $30000 y volvió a colgar.

El secuestro y asesinato
Juan Carlos Blumberg

Luego de esa llamada el fiscal Sica ordenó intervenir el número de celular del Oso Peralta, pero pequeño detalle, no le pidió a la empresa telefónica los datos del titular y ni siquiera la lista de llamadas realizadas y recibidas ¿La razón? Un tanto insólita: porque la compañía no aceptaba esos pedidos los fines de semana.

El domingo 12 de marzo por la noche, Peralta y su banda salieron en búsqueda de otro objetivo. Localizaron a un empresario de la empresa Arcor, Guillermo Ortiz de Rosas, lo secuestraron y le robaron su auto, un Volkswagen Passat blindado.

A Guillermo lo llevaron a la misma pequeña casilla donde estaba Axel. Luego desde el mismo celular con el cual llamaron a Juan Carlos, llamaron a Sagorsky, un hombre que se dedicaba a desarmar autos robados para vender sus partes.

Los secuestradores, entre varios vehículos, le ofrecieron el blindado de Guillermo Ortiz de Rosas, pero al final no se lo vendieron. Más tarde llamaron nuevamente a Juan Carlos para finalmente llegar a un acuerdo.

Blumberg les dijo que solamente logró reunir $14000 por lo que el Oso Peralta le pidió $2000 más para llegar a un acuerdo. Luego de cerrar un número con él, llamó a los hermanos del empresario Ortiz de Rosas y también llegó a un acuerdo: $80000 de rescate y además se quedaban con el auto blindado.

El lunes 22 de marzo a las 7 de la mañana se encontraron con los familiares de Guillermo en una estación de servicio alejada, cobraron el rescate y liberaron al rehén en Pilar. Cuando Guillermo fue liberado hizo la denuncia en una comisaría y dijo que escuchó a los secuestradores referirse a otra víctima a la cual llamaban «gato».

A las 10 de la noche de ese lunes el Oso Peralta se comunicó con Juan Carlos y lo citó en la misma estación de servicio donde horas antes había cobrado el rescate de Guillermo Ortíz, en Panamericana y Ruta 202.

El fiscal Sica al oír eso ordenó un operativo para seguir de cerca la negociación junto a policías y agentes de la SIDE. Y acá comienza una cadena de eventos que hasta el día de hoy son un tanto confusos.

En primer lugar Juan Carlos se confundió y quedó esperando en una estación de servicio ubicada enfrente a la cual los secuestrados estaban esperando, por lo tanto no se vieron. La banda de Peralta a bordo del auto blindado, intentó comunicarse con el celular de Juan Carlos, pero para colmo lo habían anotado mal, por lo tanto deciden llamar a la casa donde estaba la madre de Axel, pero la policía le dio severas instrucciones de no atender el teléfono y no lo hizo.

El secuestro y asesinato

De repente el auto blindado de los secuestradores comenzó a ser perseguido por dos autos de la policía y uno de la SIDE. Por orden del fiscal y del comisario comenzaron a disparar, pero el auto era blindado y de nada sirvió.

Los secuestradores terminaron escapando a unos 200 km/h. Acto seguido incendiaron el vehículo en un descampado cerca de Los Polvorines.

La madrugada del martes 22 de marzo los secuestradores decidieron liberar a Axel sin cobrar el rescate. La operación había sido peligrosa y ya todas las fuerzas policiales estaban alertadas. Era mucho riesgo para una banda amateur y por otro lado habían logrado cobrar mucho dinero con el rescate de Guillermo Ortiz de Rosas, incluso más del que esperaban.

Le desataron las manos y los pies pero le dejaron los ojos vendados y lo metieron en el baúl del Fiat Uno que habían robado días atrás, pero Axel, convencido de que lo iban a matar, se sacó las vendas, pateó el asiento trasero del auto y salió corriendo. Corrió unos 60 metros sin rumbo y sin saber dónde estaba.

Mientras tanto Carlos Díaz gritó «se escapa el gato» y salieron a perseguirlo. Axel gritó y sólo un vecino salió a la puerta para ver qué sucedía, pero la banda lo amenazó y volvió a meterse.

Lograron recapturar a Axel y luego de una brutal golpiza fue encerrado nuevamente en la casilla donde había estado de rehén durante 5 días. Algunos vecinos vieron esa golpiza y llamaron a la policía, pero nunca aparecieron. Sin embargo como Axel ya se había sacado las vendas y había visto el rostro de sus captores ellos estaban decididos a matarlo.

El «Negro» Díaz

Nuevamente lo metieron en el baúl del auto y a las 3 de la mañana lo asesinaron de un disparo en la sien, en un descampado.

A las 11 de la mañana del martes 23 de marzo, un hombre que juntaba cartones vio el cuerpo de Axel tirado entre los pastizales y dio aviso a una vecina que rápidamente llamó a la policía. Mientras tanto Juan Carlos Blumberg y María Elena Usonis, se enteraban del asesinato de su hijo por la televisión.

Más tarde llegaron a su casa psicólogos, fiscales y policías. Por la tarde de ese día Juan Carlos es entrevistado por primera vez y el caso se hace conocido en todo el país. En esa nota Juan Carlos narró el poco profesionalismo de los policías a la hora del rescate.

A raíz de eso el 31 de marzo renunció Raúl Rivara, quien era el ministro de Seguridad bonaerense, y el 1 de abril de 2004 se realiza la primera marcha organizada por Juan Carlos exigiendo justicia y exigiendo que se haga algo con la inseguridad en el país. Fue una marcha al Congreso de la Nación y asistieron 150000 personas. Muchas de ellas víctimas o  familiares de víctimas de  hechos de inseguridad.

En esa marcha Juan Carlos presentó un petitorio para que se endurezcan penas, se baje la edad de imputabilidad y para que se apliquen juicios por jurados. A ese petitorio lo firmaron más de cinco millones de personas en todo el país.

Al mismo tiempo en Corrientes se realizaba otra marcha, también pidiendo justicia por Axel, pero además exigiendo la liberación de Cristian Schaerer quien había sido secuestrado el 21 de septiembre, otro hecho con un inconcluso final.

Cinco días después, el 6 de abril detuvieron a Diego «El Oso» Peralta, el líder de la banda y a José el Negro Díaz. El Oso Peralta aclaró que quien le disparó a Axel fue Díaz y a las pocas horas detuvieron a Mauro Maidana y Sergio Miño, dos miembros más de la banda, dedicados a cuidar a Axel mientras él estaba cautivo.

El secuestro y asesinato
Juan Carlos Blumberg encabezando las marchas

Gracias al testimonio de los secuestrados se logró hacer la reconstrucción de los hechos, gracias a la cual se conoce la historia relatada. 

El 14 de abril en medio de una fuerte presión social, el Congreso aprobaba la Ley Blumberg, ley que modifica el código penal. En pocas palabras, endurecía las penas en los delitos que incluyeran armas. Para ese momento cabe aclarar, los civiles armados crecían año a año.

El secuestro y asesinato

El 17 de abril de 2004 el fiscal Sica es apartado del caso por irregularidades en la investigación (él fue quien dio la orden de disparar a los delincuentes cuando Axel aún no había sido liberado).

El fiscal Jorge Sica acusaba a la Policía Federal. El ministro de Justicia Gustavo Béliz acusaba al fiscal Jorge Sica. La investigación por el secuestro y crimen de Axel avanzaba, pero tanto investigadores como investigados estaban enredados en una trama con final abierto.

Días después Juan Carlos organizó una segunda marcha exigiendo justicia, fue repetida el 26 de agosto y el 2 de junio de 2005. Seguridad, justicia y reforma política, eso pidieron miles de argentinos en el Congreso.

El 31 de agosto de 2006 organiza una quinta marcha y el 25 de octubre de ese mismo año, finalmente se condena a prisión perpetua tanto a Peralta como a Díaz. Peralta fue enviado a una cárcel en Rawson, Chubut y Díaz a la U7 en Resistencia, Chaco.

El secuestro y asesinato

Además otros 10 imputados recibieron penas que iban desde los 3 años y medio a los 20 años de prisión. Solamente cuatro fueron absueltos.

En 2020 José Díaz, quien mató a Axel, pidió prisión domiciliaria ante el miedo de contagiarse de coronavirus, pero rechazaron su solicitud.

Su hermano menor, Carlos Díaz, que tenía 17 años al momento de los hechos, presentó una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, argumentando que la pena que le otorgaron (21 años) fue muy dura teniendo en cuenta que en ese momento él era menor de edad.

Por otro lado Juan Carlos creó la fundación «Axel Blumberg por la vida de nuestros hijos», que año a año recibe cientos de denuncias de víctimas o familiares de víctimas de hechos de inseguridad.

En 2007 se presentó como candidato a Gobernador de la provincia de Buenos Aires por el frente Vamos, pero sólo consiguió el 1,26% de los votos. Con el tiempo fue objeto de algunas controversias a raíz de sus propuestas para combatir la inseguridad.

El asesinato de Axel Blumberg marcó un antes y un después en Argentina e incluso Latinoamérica. Fue emblemático, la gente estaba cansada de tanta inseguridad y este hecho fue la gota que rebalsó el vaso.

Si querés recibir las noticias de Anticipos Diario GRATIS a tu celular, envíanos un mensaje al WhatsApp de la redacción haciendo clic en el ícono que te aparece abajo a la derecha de tu pantalla.

También podés seguirnos vía Twitter haciendo clic en: @diarioanticipos

Anticipos Diario

- Publicidad -