La trágica muerte
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¿Te acordás de la trágica muerte del exitoso basquetbolista? Carlos Alberto Cerutti nació en Morteros provincia de Córdoba el 12 de febrero de 1969. Desde chico su estatura lo fue acercando al básquet. Comenzó jugando en el club 9 de Julio de su ciudad natal. A los 15 años llegó a Atenas el club de básquet de la ciudad de Córdoba.

La trágica muerte del basquetbolista Carlos «Palito» Cerutti. Empezó por ese entonces a formar las bases que años después lo llevarían a ganar ligas nacionales. Con su cuerpo delgadísimo y sus 2,4 metros de estatura se le ha conocido para siempre con su sobrenombre de «Palito«.

La trágica muerte

Debutó en 1985 con sólo 16 años y disputó 148 partidos con la camiseta del club cordobés, ganó las ediciones 1987 y 1988 de la Liga Nacional y jugó los Sudamericanos de 1988 y 1989, siempre vistiendo la camiseta número 7.

Fue galardonado en las finales de la Liga Nacional de básquet en 1988 y participó del Juego de las Estrellas en 1988 y 1990. Su gran talento y agilidad para un jugador que jugaba de pívot o ala pívot, su técnica única y su casi infalible gancho corto también llamaron la atención de los seleccionadores nacionales.

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Comenzó jugando en las selecciones de cadetes y juveniles en 1985 y 1986, pasando luego a la selección mayor, donde salió Campeón Sudamericano en 1987 y también jugó el Panamericano de 1987, el Sudamericano de 1989 y el Pre mundial del 89.

En abril de 1990 Palito se preparaba con toda motivación, estaba por jugar los cuartos de final de la liga nacional con Atenas y en agosto el Mundial de Básquet se iba a disputar justamente en Argentina y él tenía la esperanza de ser convocado para el plantel.

La trágica muerte del basquetbolista Carlos «Palito» Cerutti a los 21 años

La trágica muerte

El viernes 20 de abril Palito fue hasta la localidad serrana de Carlos Paz a buscar a su sobrino y volvió a su ciudad natal distante a 315 kilómetros, ya que sus padres iban a celebrar su aniversario de casamiento. Después de la cena se quedó haciendo sobremesa hasta la 1 de la mañana del sábado 21.

Su madre le pidió que se quedara un rato más a tomar unos mates, pero unos amigos le habían dicho de ir a un baile a una ciudad porteña, así que rechazó la invitación materna y se fue, en una decisión que cambiaría para siempre su vida.

Volvieron a Morteros de madrugada y Palito manejaba su Peugeot 504 modelo 82 trayendo a tres amigos de regreso. La ruta estaba mojada por la lluvia, Palito estaba cansado y aparentemente manejaba a alta velocidad.

Por alguna de estas razones, o por todas a la vez, derrapó en una curva y perdió el control y se incrustó brutalmente contra el guardarraíl de la mano contraria de la ruta, con tanta mala suerte que la valla de metal atravesó como una lanza la puerta del auto y le impactó de lleno contras sus dos piernas destrozándolas.

La trágica muerte

En medio del dolor le pidió a sus amigos que apagaran el motor, juntaran el dinero y no olvidaran el pasacassettes del auto. Fue trasladado de urgencia a la clínica cordobesa de Morteros, a las 6:35 de la mañana.

Le hicieron algunas curaciones, pero por la gravedad de sus heridas fue llevado a Córdoba Capital donde fue ingresado a la Clínica Sucre. Los médicos que lo recibieron se sorprendieron de que hubiese resistido el trayecto de 300 km con vida por la severidad de las heridas que había sufrido.

Palito fue sedado para ser intervenido en una cirugía que duró más de 5 horas. Su pierna izquierda estaba tan destrozada que los médicos, con la autorización de la familia, no tuvieron más opción que amputarla.

Su pelvis tuvo que ser reconstruida porque estaba partida en cinco partes. Se hizo lo posible para recuperar la actividad renal y salvar la pierna derecha, que también presentaba fracturas expuestas y pérdida de músculos y nervios. Palito recién reaccionó el domingo 22 por la noche.

Cuando recuperó la conciencia reconoció a su padre y a su compañero de equipo Diego Cela. Al ver algo raro en su pierna izquierda preguntó porque la tenía doblada. Su padre, con la mentira más dolorosa de su vida le respondió que estaba enyesada.

Sin embargo, la amputación de la pierna no fue suficiente. Entre la pérdida de sangre y las múltiples heridas externas e internas que presentaba, Palito luchó casi dos semanas sin poder recuperarse.

La trágica muerte del basquetbolista Carlos «Palito» Cerutti a los 21 años

Carlos Cerutti

En sus ratos de lucidez, hablaba con Diego Cela y le prometía que iría a ver a sus amigos al mundial y se ilusionaba con trabajar como asistente del técnico.

Sin embargo, luego de 13 días entre la vida y la muerte, su cuerpo no resistió y falleció el 3 de mayo de 1990.

En la casa familiar, su madre mantuvo por 30 años su habitación de la misma manera que había quedado cuando Palito partió por última vez.

En su honor, el mayor estadio para basquetbol y voleibol de la ciudad de Córdoba fue bautizado Polideportivo Carlos Cerutti. En su ciudad natal, el polideportivo del club 9 de Julio de Morteros también lleva su nombre.

Al momento de su muerte, Carlos Palito Cerutti tenía solamente 21 años. 

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