Buenos Aires – ¿Qué árboles tiene?

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Buenos Aires – ¿Qué árboles tiene? Los árboles de Buenos Aires llegaron en la época de los virreyes, hasta entonces las calles no tenían arboleda y en las casas el único fin de las plantaciones era el de perfumar, por lo que se elegían naranjos y limoneros.

Buenos Aires – ¿Qué árboles tiene? Así, lo primero en aparecer fue la Alameda en 1780 junto al río (en la actual avenida Leandro Alem) que se extendía con dirección a Retiro, luego solo había gomeros como los que hoy en día se ven en Recoleta.

El jacarandá, cuyas flores violáceas adornan hoy en día las vistas de la provincia, era conocido unicamente por su madera y había dos estilos: el brasilero conocido como yacarandá y el tarco del Alto Perú.

Los árboles en los espacios públicos no eran vistos como una necesidad, pero fue nada más y nada menos que Juan Manuel de Rosas quien plantó naranjos desde Palermo hasta donde hoy se encuentra el estadio de River.

Domingo Faustino Sarmiento también apostó a la plantación de árboles e impulsó el Parque Tres de Febrero inaugurado en 1874 y 9 años después Torcuato de Alvear copiaría los modelos paisajistas europeos y norteamericanos con la llegada de espacios verdes.

Un nombre conocido llegaba al país en 1889, un nombre que hoy en día es sinónimo de botánica: Charles Thays. El francés había trabajado en parques y plazas de París. Fue a los 40 años que viajó a Córdoba, encargado de la flora del futuro Parque Sarmiento, que finalmente quedó truncada por la crisis.

Antes de volver a su ciudad natal el ingeniero Luis Huergo le propuso quedarse en Buenos Aires y desempeñarse como Director de Paseos. Finalmente aceptó y adoptó a la Argentina como su nuevo hogar tras conocer a quien sería su esposa: Petrona Cora Venturino.

Ya instalado, Thays tenía un sueño, instalar un jardín botánico en Buenos Aires y una vez que obtuvo el espacio comenzó una recorrida por la Argentina en busca de especies autóctonas como el ceibo, la tipa, el ombú, el jacarandá y el palo borracho que fueron trasladados a Palermo para ser estudiados.

Sin embargo, faltaba ver cómo se dispondrían esas especies en las calles de Buenos Aires ya que de dos mil árboles, de pronto había cien mil, y a eso se debe que Thays haya sido reconocido como “el Padre de las Sombras”, y de los colores. Eligió árboles que florecerían en distintas épocas:

Lapachos rosas en septiembre

Ceibos rojos en octubre

Jacarandás violetas

Tipas amarillas en diciembre

Pero Thays y sus jardineros no levantaron solos esos árboles, sino que contaron con la colaboración de cientos de estudiantes.

Para el año 1900 Bahía Blanca fue escenario de la Fiesta del Árbol en homenaje a Sarmiento y en el mes de la primavera, los alumnos salieron por las calles de la ciudad para plantar árboles, idea que fue copiada en Baradero y luego en Capital Federal. El cronograma siempre era igual, estudiantes entonaban el Himno Nacional y el dedicado a Sarmiento, y la Canción del Árbol. Luego una autoridad daba un discurso y comenzaba la plantación.

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