Política Significado: ¿Qué es y cómo es? (Video)

Política Significado

Política Significado: ¿Qué es y cómo es? La versión de escritorio dice que la política significa “de, para o relacionado con los ciudadanos”. Es la versión formal porque la política esta mostrando su costado más real.

Política Significado: ¿Qué es y cómo es? Podríamos agregar que la política es el movimiento por el cual se toman decisiones que influyen sobre todos los miembros de un estado.

(por Andrés Llinares). Estas son definiciones formales. Si tuviera la oportunidad de preguntarle qué es la política y cómo es la política a filósofos de nuestra historia, me sentaría frente a Friedrich Nietzsche, Martin Heidegger y Michel Foucault. Y si me pidieran alguién más actual, hablaría con Giorgio Agamben.

Entonces les mostraría este video:

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Luego iniciaría una conversación. Entonces los cuatro me dirían, en distinto lenguaje, qué y cómo es la política con una corrección. Que la política es poder. Y por lo tanto me pedirían que deje de utilizar la palabra política para en lo sucesivo hablar de poder.

Porque la política es juego de lenguaje y el poder es una construcción dinámica, es algo que tiene que ver con lo cotidiano, con el mundo de los cincos sentidos, tres dimensiones y las veinticuatro horas.

Política Significado: ¿Qué es y cómo es?

Acto seguido mi dirían que el poder no es derecho. Para luego aclararme: El poder antecede al derecho. O sea, primero viene el hombre, luego el poder y por último el derecho como técnica del lenguaje.

También los cuatro van a coincidir en que el poder no es violencia aunque si potencia.

Cuando comienza la violencia, se acaba la política y se deforma el poder.

El poder no se ejerce a través de violencia por el siemple hecho de que la violencia aniquila al rival. De cualquier aniquilación, no hay rendimiento.

Y es que el poder no se expande aniquilando al rival, sino sometiéndolo para re alimentarse.

Para que se entienda: las formas de sometimiento del otro fueron variando a través de la historia. Para poner un principio y un fin, podemos señalar que fue de la esclavitud al consumo.

En los dos casos fue necesario mantener al rival con vida, aunque sometido. Por caso, bajo la pérdida de libertad. Eso es lo que genera utilidades al poder. Un sujeto esclavo siglos atrás, un sujeto alienado actualmente, lo que es fácil de demostrar: En lo tiempos que vivimos, vale más un show que cualquier reflexión.

Y aunque todo esto no es fácil de entender, es simple de ejercer.

Pero para ejercer el poder, para realmente practicarlo en el mundo de los cincos sentidos, las tres dimensiones y las veinticuatro horas, hay que tener el deseo de hacerlo.

Acá la gran diferencia. Entre el deseo, entre el eros y el poder, no hay distancia porque lo que esta en juego es la libertad.

Por lo tanto, cuando uno encara un proceso de transformación, tiene que tener el deseo de hacerlo. Caso contrario, jamás se hará cargo del poder.

Sino, es un mero administrador. O peor, ostenta el poder, pero en ocasiones lo suspende. Y si lo hace, introduce al mundo que representa en un estado de excepción (y esto si es Giorgio Agamben).

Digo: cada vez que un gobernante no actúa, cada vez que evita el debate, cada vez que se deshace de su función, el mundo queda en suspenso, lo que es un imposible.

Es imposible porque el tiempo no para y la historia, como conflicto, avanza.

Nunca el sujeto del poder puede dejar de actuar.

Cuando no actúa, entonces empieza la resistencia. De acá que el conflicto por la distribución de bienes borre cualquier circunstancia vinculada a la ética, una rama de la teología.

Antes de revistar cualquier ética, en principio esta en juego la vida y la vida en tanto posibilidad y la posibilidad como un hecho de libertad.

Por lo tanto, cuando un gobernante no ejerce el poder, lo que perdemos es libertad, o sea, vida. Esto es fácil de entender. Es algo práctico y tangible.

Acá entonces comienza la resistencia. Pasiva, gestual, anímica o callejera. Como sea, es resistencia. Incluso la indiferencia o decepción son estados de resistencia.

Política Significado: ¿Qué es y cómo es?

El poder siempre se expande. Sino, dejaría de ser poder. Digo: se expande porque puede. En una democracia moderna, se supone que el límite lo establece la oposición. Es una mera suposición.

Ahora deberíamos definir qué es moderno, lo que es un texto aparte y por lo tanto lo vamos a resumir. Si algo definió a la modernidad es la centralidad del sujeto, esa caricatura de individualidad que permite el sistema de consumo que se retro alimente a fuerza de dinero, a fuerza de comprar, vender, comprar y vender.

Esta es una ilusión de libertad en la que el sujeto moderno se siente en expansión. Por eso tenemos una sociedad injusta y volátil. Por eso la disputa es por los bienes materiales o simbólicos. Por eso la pelea es por acceder. Ya no esta en juego la propiedad de las cosas, sino la posibilidad de abordarlas, de acceder.

La frase sería entonces que “el poder se ejerce” y el que mejor la explicitó fue Michel Foucault.

Significa que el poder no se “tiene” como se posee un objeto. Por lo tanto, el poder se presente como una actividad, caso contrario se disipa, se pierde, se desvanece en el aire (Marshall Berman).

De esto trata el ejercicio del poder. De mantenerlo activo, ágil, dinámico, atlético, fuerte y contundente.

Cuando uno gobernante cierra el despacho y elige una serie de televisión en episodios y la sigue con atención e incluso muestra en su cuenta de Instagram cuánto le gusta, dejó de ejercer el poder y todo lo que lo rodea cae en el estado de excepción.

Mientras avanza la serie, también avanzan las necesidades, lo que es incompatible. Ese gobernante se levanta al otro día y no sabe ni quién ni por qué tiene las calles del pueblo tomadas.

Así que lamento informarle a todos los que dicen que están para transformar la sociedad, que el sujeto del poder no puede dejar lo que representa tan siquiera un segundo. Y representa el poder.

Porque el poder no es un derecho. No es Divino, ni de clase, ni académico. El poder no tiene nada que ver con Dios, ni con el lugar y las condiciones en que uno nació, ni con su instrucción.

Tiene que ver con un ejercicio, una rutina. Y esta desvinculado a la solución de cualquier problema.

La demostración de esto es fácil. Si el poder fuera suficiente, incluso la suma del poder, para solucionar todos y cada uno de los conflictos, de los problemas, no viviríamos en democracia sino en una dictadura. La dictadura al fin y al cabo evacuaría cada demanda y se acabaría el conflicto.

Bien, otro imposible. Ninguna dictadura evacuó las demandas. Por el contrario, si uno revisa la historia, las agravó y aumentó. Por eso vivimos en una democracia representativa, por supuesto que formal y burguesa, pero mucho más saludable que cualquier dictadura.

El poder lo tuvo y lo tienen aquellos que saben ejercerlo. Y los que saben ejercerlo lo hacen 24 horas los siete días de la semana incluídos los feriados. Eso es el poder. Hay muchos dispuestos a ganarlo. Pero muy pocos capaz de expandirlo. Y nunca el poder, es la magnitud de las soluciones. Sólo es una herramienta inmensa, potente, que hay que saber usar.

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