9 de Julio, Día de la Patria y San Martín desvalorizado

9 de Julio, Día de la Patria

9 de Julio, Día de la Patria y San Martín desvalorizado. La figura del General José de San Martín cobró relevancia en nuestro país a partir de 1890, cuando la ola inmigratoria fue irrefrenable.

9 de Julio, Día de la Patria y San Martín desvalorizado. En ese momento, nace la Argentinidad, y la Argentinidad necesitaba de un “Padre de la Patria”. Así nace la figura del General San Martín como el “Santo de la Espada”.

(por Andrés Llinares).- Que aprendimos en los últimos 150 años. Aprendimos que San Martín no tuvo defectos. San Martín es un Santo. Y un Santo con Espada. O se que mata pero es santo, lo que es posible, según la visión que cobra el prócer para 1890.

Así lo re bautizaron cuando la aristocracia porteña se irritaba frente a la ola de extranjeros que llegaban al país e intentaba domesticar al gauchaje turbulento.

El 9 de julio, la Casa de Tucumán y la Declaración de la Independencia es un relato de ficción para nacionalizar al extranjero y plantear valores nacionales.

San Martín no fue un ejemplo para las clases dominantes porteñas, que se creían y creen ilustradas. A San Martín lo abandonaron y le quitaron respaldo económico para que el Ejército de Los Andes no avance derrotando cuadrillas españolas.

El 9 de julio las Provincias Unidas confeccionaron y firmaron una Declaración de Independencia para poner fin al colonialismo español. Fue un acto soberano, sí. Pero también un acto colectivo para construir una nueva nación, la que luego sería la Argentina.

En 1810 nadie hablaba de Independencia. Tampoco hablaba de Independencia el Primer Gobierno denominado Patrio. No habla de Independencia Mariano Moreno a través de la Gazeta de Buenos Aires. No existe un proyecto independiente a la Corona Española. No existió ese proyecto en 1810 hasta el regreso a lo que luego sería Argentina de San Martín.

Incluso en lo que llamamos el Primer Gobierno Patrio hay españoles como Domingo Bartolomé Francisco Matheu y Juan Larrea. Y hay españoles porque el objetivo del Primer Gobierno Patrio fue la libertad, la libertad de comerciar. Ni la equidad, ni la distribución, sino la libertad de comercio.

Las guerras europeas pusieron fin al comercio con España. La idea fue encontrar otros mercados. Y esos mercados eran Inglaterra y Francia. Buenos Aires quiere romper el monopolio. Y arma una Primera Junta a la que llamamos Primer Gobierno Patrio cuando no existía la Patria.

Un forma bastante extraña de entender la historia.

Pero el Congreso de las Provincia Unidas es un acto federal.

Llegan a Tucumán representantes de Buenos Aires, Salta, San Juan, Charcas, Catamarca, Córdoba, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Mizque y Chicas. También están los de Tucumán, obvio. Y firman la Declaración de Independencia de la Argentina que nadie sabe ni qué dice, ni cuándo lo dice.

Tampoco sabemos dónde nació San Martín (en Corrientes) ni cuando se realizó su primer monumento (1862) y ya les voy a contar por qué.

Pero San Martín esta presente en el Congreso de Tucumán. No en cuerpo y alma sino a través de los representantes de Mendoza.

En Tucumán no esta el San Martín Padre de la Patria, Santo de la Espada. Esta el San Martín de ideas, principios e intereses. Intereses nacionales que lo enfrentaban al gobierno centralista porteño.

En 1816, el Coronel Mayor José de San Martín era gobernador de Cuyo, (hoy Mendoza) y le pidió a los diputados constituyentes llegar al Congreso de Tucumán y acodar inmediatamente el Acta de Independencia.

Sin embargo no sabemos nada de San Martín excepto que fue un militar, llegó a General, peleó en toda Latinoamérica y terminó exiliado sin tan siquiera preguntarnos por qué.

San Martín es un prócer desconocido. No sabemos casi nada de él y lo que sabemos es perfecto.

José Pablo Feinmann no lo nombra en su libro Filosofía y Nación. Oscar Terán no lo nombra en Historia de las Ideas en la Argentina. David Viñas no lo nombra en Literatura Argentina y Realidad Política.

No estoy diciendo que hablan poco de él o lo analizan mal. No lo nombran, tan siquiera hay un párrafo dedicado a San Martín.

Los hombres para debatir son Manuel Belgrano, Mariano Moreno, Domingo Faustino Sarmiento, Juan Bautista Alberdi. San Martín, no.

No lo conocemos excepto como santo y militar. Como santo es indudable todo sobre él. Como militar se enumeran las batallas que ganó. Punto. Así se acaba la historia del Padre de la Patria.

¿Por qué esta oculto durante décadas el Padre de la Patria? Por no traer el Ejército de Los Andes y exterminar a los federales. Este es el primer punto.

Y si fue así, ¿por qué lo rescata Bartolomé Mitre, unitario y Presidente de una Argentina recién conformada?

Para contrarrestar la figura de Rosas. En 1863, luego de la unificación del Estado Autónomo de Buenos Aires y la Confederación Argentina, Bartolomé Mitre Presidente necesita un líder, un jefe, un generalísimo (espada) perfecto (santo) para desprestigiar al bárbaro y sub humano de Juan Manuel de Rosas, derrotado en Caseros.

Mitre se piensa un hombre ilustrado y se autodenomina historiador. Entonces escribe “Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina” en 1859. Ese es el primer gran libro de Mitre. Un libro sobre Belgrano y la Independencia de nuestro país.

Pero el libre recibe poca atención y muchas críticas. Y entonces encara tres volúmenes de la “Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana” que lanza en 1887, 1888 y 1890. Y la obra pega y se hace sonido entre la población nativa y extranjera.

La biografía de Mitre no es la vida de San Martín. Es lo que el Mitre Presidente de la nueva Argentina nos quiere contar de San Martín.

Mitre no cuenta que San Martín tuvo que exiliarse amenazado de muerte por Bernardino Rivadavia. Cuenta que deseaba darle una educación Europea a su hija y por eso viajó al viejo continente. Pero San Martín es un exiliado. ¿Cómo puede ser exiliado y padre preocupado por la educación de su hija al mismo tiempo?

Pero Mitre cuenta que San Martín ganó todas las batallas y cruzó Los Andes. Nos cuenta todo lo que no hizo Juan Manuel de Rosas quien, entre otras cosas, defendió el territorio nacional de ingleses y franceses y eso para el Presidente Bartolomé Mitre fue una aberración.

Por lo tanto, San Martín, del que nada sabemos, es producto de Mitre gracias a Rosas a quién los unitarios llamaban El Dictador.

Incluso, ante de los tres tomos de San Martín, Vicente Fidel López (hijo del autor del Himno Nacional), dice en su época que San Martín “se robó el Ejército de los Andes” y lo llama “mercenario”.

Se lo robó porque no lo trajo a Buenos Aires para defender la ciudad de los caudillos federales y en cambio siguió hasta Perú, le dio el mando a Simón Bolívar y abandonó Latinoamérica.

San Martín no trabajo el Ejército de Los Andes a Buenos Aires y es cierto. Tan cierto como que Mitre antes de terminar de perder la Batalla de Cepeda se retira y trae las fuerzas porteñas casi intactas a la ciudad.

Acá Mitre, que desprestigia a Rosas realzando la figura de San Martín y se pone por encima del Libertador porque él sí regreso con las fuerzas porteñas a la ciudad.

Este es el San Martín que nos presentan. El San Martín militar y nada más que eso. El San Martín sin vínculos con Belgrano, con Monteagudo, con O’Higgins. El San Martín Santo, el San Martín Espada, el San Martín profesional, el San Martín exclusivamente militar para una sociedad civil porteña que no quiere pelear sino comerciar.

Pero si bien San Martín fue un general de los pocos grandes que tuvo latinoamérica, sus vínculos fueron con los caudillos federales, los mismos que rechazaba la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Ciudad Puerto, la Ciudad Europea.

Tan fue el vínculo con los caudillos federales, con la soberanía nacional, que el General San Martín le obsequia su Sable Corvo a Juan Manuel de Rosas luego de la Batalla de la Vuelta de Obligado.

San Martín pone en su testamento:

“El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la Independencia de la América del Sur le será entregado al General de la República Argentina, Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que tentaban de humillarla”, en relación a la batalla de la Vuelta de Obligado.

Y acá viene la parte que Mitre jamás pudo contar porque antes falleció.

Pero ilustra la línea histórica que una a San Martín con Rosas y la soberanía nacional.

El Sable Corvo pasa de mano en manos de la familia Rosas. Y en 1896, el director del Museo Histórico Nacional Adolfo Carranza, le pide a la familia que done el el sable de San Martín.

Los Rosas lo donan y llega de Londres el Sable Corvo el 4 de marzo de 1897 para exhibirlo en el Museo Histórico Nacional.

La familia Rosas ni lo vende ni rechaza el pedido de Carranza. Lo regresa a Argentina, lo dona, lo pone en exhibición.

Pero San Martín es un militar profesional, sin ideas. Y Juan Manuel de Rosas un dictador. Mitre contrapone las dos figuras y le hace ganar la batalla simbólica a San Martín.

Pero no lo conocemos, no sabemos qué pensaba nuestro prócer, el Padre de la Patria. Tampoco no los cuentan los mejores historiadores del país. Y cada vez que escuchamos hablar de él, se intenta conectar su figura con el Ejército Nacional lo que también es una fantasía.

Hoy recordamos la Independencia Argentina y la Independencia Argentina esta ligada al General José de San Martín. Son una y la misma cosa.

Sin San Martín no hay Independencia Argentina. Pero el 9 de Julio es el Día de la Independencia Argentina, el nacimiento de la Patria.

¿Y qué conmemoramos de San Martín? Cada 17 de agosto nos hacen recodar que San Martín esta muerto, bien muerto, mucho hace décadas en un país extranjero y jamás va a resucitar.

Raro que el en Día de la Independencia, no recordemos al Padre de la Patria.

Si querés recibir las noticias de Anticipos Diario GRATIS a tu celular, envíanos un mensaje al whatsapp de la redacción haciendo click en el ícono que te aparece abajo a la derecha de tu pantalla.

También podés seguirnos vía twitter haciendo click en: @diarioanticipos

Anticipos Diario

1 COMENTARIO

ESCRIBÍ TU OPINIÓN!

Por favor, ingrese su comentario aquí.
Por favor escribí tu nombre aquí