Analía Centurión Kreutzer Hospital Posadas Salud Pública

Sobre Kreutzer, Centurión y el Hospital Posadas. En esta nota, Martina Ferreyra presenta otra mirada sobre la renuncia del ex Jefe de Cirugía Cardiovascular Infantil del Hospital Posadas, Christián Kreutzer. Se le reprochó la renuncia y con la renuncia, dejar al garete a los pacientes. Martina Ferreyra sintetiza lo que podría ser la decepción de Kreutzer y su equipo.

(por Martina Ferreyra).- Está semana, el Jefe de Cirugía Cardiovascular Infantil del Hospital Posadas, Christián Kreutzer, presentó su renuncia después de que la Dirección de Recursos Humanos del nosocomio desvinculara a tres profesionales de su equipo sin consultarlo. La renuncia de Kreutzer, ¿fue un gesto de rebeldía? Puede ser. ¿Fue un acto de dignidad con él que buscó poner fin al ninguneo? Tal vez.

No es una sola razón la que lleva a tomar una decisión tan drástica. Un servicio de salud colapsado. Profesionales valiosos que luchan a diario con la desidia del Estado. Médicos que ponen dinero de su bolsillo para comprar instrumental o insumos. Sueldos bajísimos si se los compara con los que podrían percibir en el sector privado. Estas son algunas de las causas.

Analía Centurión Kreutzer Hospital Posadas Salud Pública

Sin embargo, ellos, los médicos, siguen porque tienen vocación pública. La tienen porque se formaron en la Universidad Pública. Y en cada cambio de gestión eligieron creer que esta vez las cosas serían diferentes.

Necesitan convencerse de eso para seguir adelante y no sentir que el sacrificio fue en vano, superficial, fugaz.

Para encontrarle sentido a la angustia que los invadió cada una de las veces que la vida de un niño se les fue de las manos y tuvieron que salir del quirófano para tratar de  contener a esa familia que lloraba su desconsuelo en un pasillo frío y con años de abandono.

Si fuéramos una sociedad menos hipócrita, menos cínica, nos estaríamos preguntando hoy porque Kreutzer y su gente no renunció antes.

Nos preguntaríamos, ¿cómo se sostuvo durante 18 años en la salud pública?

Porque seamos sinceros, Kreutzer, con su historial profesional, tuvo y tiene la posibilidad de trabajar en condiciones dignas, en instituciones privadas que les abrirían sus puertas con instrumental y equipos de primera generación a su disposición y un hermoso y amplio despacho. Podría haberle pasado todo esto decenas de veces. Pero eligió seguir peleandola en el hospital público junto a su equipo, su gente, durante 18 años.

Kreutzer no es el problema. Kreutzer es la solución.

También te puede interesar:

Centurión trabajará en el Posadas hasta el 12 de octubre

- Publicidad -