Durante el Mes Rosa, desde el Sindicato de Trabajadores Municipales de Morón, Ituzaingó y Hurlingham (STMMIH) destacamos la importancia de la información, la prevención y la detección temprana del cáncer de mama. Cuidar la salud requiere consultas oportunas y controles definidos según la edad, los antecedentes personales y familiares y la evaluación del equipo de salud.
En 2024, se estimaron 20.750 nuevos casos de cáncer de mama en la Argentina y se registraron 5.912 muertes por esta enfermedad. Detectarla en etapas iniciales permite iniciar el tratamiento a tiempo y, en muchos casos, acceder a terapias menos agresivas.
La detección temprana se define según cada situación
Las recomendaciones sobre la edad y la frecuencia de las mamografías no son idénticas en todas las guías. El Programa Nacional de Control de Cáncer de Mama indica que las mujeres de 50 a 69 años, sin síntomas ni antecedentes personales o familiares, se realicen una mamografía cada uno o dos años. En la Provincia de Buenos Aires, el Instituto Provincial del Cáncer anunció que, desde 2025, recomienda iniciar la primera mamografía a los 40 años en personas sin antecedentes familiares; la Sociedad Argentina de Mastología también aconseja mamografías anuales desde esa edad para la población sin riesgo incrementado. Por eso, la indicación y la frecuencia deben conversarse con profesionales de salud.
La consulta no debe esperar al próximo control ante la aparición de un bulto, cambios en la piel o el pezón, retracción, secreción —en especial si tiene sangre— o modificaciones en la forma o el tamaño de la mama. No todos los nódulos son malignos, pero requieren evaluación médica. Conocer el propio cuerpo puede ayudar a advertir cambios, aunque el autoexamen no reemplaza la mamografía ni constituye por sí solo un método de detección temprana.
La actividad física, mantener un peso saludable y reducir el consumo de alcohol pueden ayudar a disminuir algunos factores de riesgo, pero no garantizan que la enfermedad no aparezca ni reemplazan los controles indicados.
El acceso a los controles también es un derecho laboral
La prevención depende también de que los controles sean accesibles. El Ministerio de Salud bonaerense señaló que las responsabilidades de cuidado y las exigencias laborales pueden dificultar que algunas personas lleguen a los centros de salud. Contar con tiempo para realizarse los estudios es parte de una política de cuidado.
En Morón, el artículo 52, inciso f, del Convenio Colectivo de Trabajo contempla una licencia con percepción íntegra de haberes por el día de realización del examen preventivo de cáncer génito-mamario o del antígeno prostático específico, con presentación del certificado médico correspondiente. En Hurlingham, el convenio municipal propio también prevé el día del examen y la acreditación médica; en cada distrito, la referencia debe ajustarse al régimen aplicable.
Difundir este derecho y asegurar que pueda ejercerse forma parte del trabajo gremial. Ninguna persona debería tener que postergar un control de salud por no poder ausentarse de su puesto de trabajo.
En este Mes Rosa renovamos nuestro compromiso con la información, la prevención y el acompañamiento en cada lugar de trabajo. Cuidarnos es una tarea colectiva.
STMMIH — Siempre municipales, siempre con vos.





