Todo comenzó 23 años atrs. El primer crimen de la condena fue el de Eduardo Angiono, asesinado el 9 de abril de 2003 en Villa Ariza, Ituzaingó. Angiono había ido a buscar a su nieto para llevarlo a la escuela y se encontraba frente a la casa de su hija cuando fue atacado. Según la reconstrucción del juicio, integrantes de la banda lo obligaron a bajar de su auto, le dispararon sin que se resistiera y se llevaron el vehículo. Pagnotta entonces tenía 18 años cuando cometió su primer crimen.

El 1 de mayo de 2003, Mario Medina fue asesinado en una cancha de fútbol del barrio San Alberto, Ituzaingó, mientras festejaba su cumpleaños. Las crónicas del juicio vincularon el ataque con una discusión durante un partido: un joven habría ido a buscar a Pagnotta, quien regresó y disparó contra Medina.
El tercer homicidio fue el de Daniel Bogani, ocurrido el 8 de abril de 2004. Daniel tenía tan solo 43 años. El episodio comenzó con un asalto a Daniela Bogani, hija de la víctima, y a sus acompañantes, en una gomería de la zona de Ituzaingó. Pagnotta tomó a Daniela como rehén y la llevó hasta la casa familiar, ubicada en Guaminí al 3400, en Castelar, con intención de robar. Cuando su padre salió a defenderla, le disparó sin mediar palabra y Daniela también resultó herida.

El ataque a Graciela Lozano
El 13 de febrero de 2004, en Libertad, partido de Merlo, Pagnotta atacó durante un robo a Graciela Lozano y a su hija, Mariela Ishikawa. Lozano recibió un disparo, pero sobrevivió. Por ese hecho, Pagnotta fue condenado por intento de homicidio; no se trató de una cuarta muerte dentro de la causa principal.

La muerte de Gabriel Chacoma quedó fuera de la condena
El 1 de marzo de 2009, Gabriel Chacoma, ex cuñado de Pagnotta, murió apuñalado en una unidad penitenciaria en la que estaba preso. Pagnotta fue acusado o señalado como autor y que el caso sería tratado en otro juicio. Sin embargo no pudieron probar su responsasbilidad. Por eso, el recuento firme de la condena es de tres homicidios. Y la muerte de Chacoma corresponde a un caso separado y no pudo presentarse como un crimen probado contra Pagnotta.

Las familias de las víctimas
Claudia Bogani es actualmente la viuda de Daniel. Daniel Bogani, aparte de su señora, dejó cuatro hijas. La familia participó en marchas y reclamos de justicia. Alicia Angiono, hermana de Eduardo, también encabezó gestiones y reclamos públicos.
En el caso de Mario Medina, sus hermanas y otros familiares siguieron el juicio y reclamaron justicia.

La detención y la última ubicación conocida
En 2004, Pagnotta era conocido como “Juancito” en San Alberto, Ituzaingó. Vivía en ese barrio y había logrado escapar poco antes de un allanamiento. Después del crimen de Bogani, fue detenido en Las Catonas, Moreno. Intentó cambiar su aspecto su aspecto; pero los sobrevivientes lo reconocieron en fotografías y, al quedar rodeado por la Policía Bonaerense, se entregó sin resistencia.
En 2009 fue condenado a cadena perpetua y trasladado a la Unidad Penitenciaria N° 9 de Neuquén. En 2014 estuvo alojado en una cárcel de Junín. Y en 2017, la Suprema Corte bonaerense publicó una resolución que rechazó una queja de su defensa, pero no informó dónde estaba alojado. Junín es la última ubicación concreta que aparece en la información disponible, aunque corresponde a 2014.

La Condena
Fue el Tribunal Oral en lo Criminal Uno de Morón, que integraban los jueces Mario Gómez, Luis Andueza y Julio Báez, el que condenó en 2009, a Juan José Pagnotta (24) a cumplir la pena de reclusión perpetua (35 años) que es monitoreada constantemente por Alicia Angiono.
La pena fue por considerarlo autor de los asesinatos de los vecinos de Ituzaingó Eduardo Angiono (9 de abril de 2003) y Mario Medina (1° de mayo de 2003) y el empresario de Castelar Sur Daniel Bogani (8 de abril de 2004).
Y también por intentar matar durante un robo en Merlo a Graciela Beatriz Lozano y a su hija, Mariela Azul Ishikawa (13 de febrero de 2004).
A su vez, el TOC 1 dictó la condena de 16 años de prisión para Gerardo Orrego (25) por ser coautor de un robo con homicidio y tenencia ilegal de arma de guerra en el asesinato de Eduardo Angiono.

El viernes 6 de noviembre de 2009, Pagnotta, el asesino serial, llegó a la audiencia en que se iba a leer el veredicto con su ojo izquierdo muy lastimado, producto de una fuerte pelea que mantuvo en la Unidad 26 de La Plata.
Tras el fallo, los familiares de las víctimas insultaron a Juan José Pagnotta, quien respondió con sonrisas, aunque ya lleva 12 años privado de su libertad.
«El Tribunal Oral actuó muy bien contra este asesino serial que es el Robledo Puch del Siglo XXI», afirmó en diálogo con Anticipos el abogado de la familia de las víctimas y amigo de Daniel Bogani, Claudio «Pachi» Martínez.

El veredicto fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 1 de Morón, integrado por los jueces Mario Gómez, Luis María Andueza y Julio César Báez. Además de la reclusión perpetua por los tres homicidios, Pagnotta fue condenado por otros delitos cometidos durante los asaltos, entre ellos robos agravados, privación ilegal de la libertad y tenencia ilegal de armas de guerra. En el mismo juicio, Gerardo Sebastián Orrego recibió 16 años de prisión por su participación en el caso de Eduardo Angiono.

Este fue el texto final del veredicto del Tribunal Oral en lo Criminal Uno sobre Pagnotta, el asesino serial del oeste:
«Condenase a Juan José Pagnotta a la pena de reclusión perpetua por resultar coautor y autor penalmente responsable de los delitos de homicidio ‘criminis causae’, homicidio simple con el uso de arma de fuego, homicidio simple en grado de tentativa, robo con resultado homicidio, robo agravado por el uso de arma (dos hechos), robo agravado por el uso de armas en grado de tentativa con la participación de un menor de edad, privación ilegal de la libertad coactiva agravada por la participación de un menor de edad, tenencia ilegal de arma de guerra (tres hechos), todos en concurso real entre sí».





