En el 169° aniversario (Centesimosexagesimonoveno) del primer ferrocarril argentino, el Museo y Centro Cultural Ferroviario Raúl Scalabrini Ortiz pondrá en marcha la histórica Stephenson N° 2037 frente a los vecinos. La actividad será gratuita, de 13 a 15, en el Andén General 3 de la estación de Haedo.
También el Museo y Centro Cultural Ferroviario Raúl Scalabrini Ortiz llevará a cabo una pequeña exposición de fotografías antiguas de Haedo y ofrecerá recuerdos institucionales. Lo recaudado será destinado a sostener los trabajos de recuperación de otros vehículos históricos.
La Robert Stephenson N.° 2037 es una histórica locomotora a vapor de trocha ancha construida en Gran Bretaña en 1906 por la legendaria compañía Robert Stephenson & Co. diseñada principalmente para tareas de patio, movimientos internos en talleres y armado de formaciones en playas de maniobra.

La Estación de Haedo se inauguró el 1 de agosto de 1886 como parte del ramal del entonces Ferrocarril Oeste que vinculó la línea principal con La Plata, nueva capital de la Provincia de Buenos Aires. El primer tren llegó desde esa ciudad a las 7:10 y encontró una zona todavía rural, con una simple casilla de madera. La estación llevó el nombre de Mariano Francisco Haedo, presidente de la Comisión Directiva del Ferrocarril Oeste, y alrededor de sus vías comenzaron a crecer la localidad y un extenso polo ferroviario con talleres, imprenta, hospital y viviendas de trabajadores.
La actual estación se levantó alrededor de 1920, en paralelo con la electrificación del servicio urbano, y conserva su carácter estratégico como enlace entre el Sarmiento, el ramal Haedo–Temperley y otras conexiones ferroviarias. Su historia también quedó marcada por el incendio del 1 de noviembre de 2005, durante los graves incidentes provocados por demoras y cancelaciones en el servicio: el edificio fue destruido, pero luego restaurado y reabierto en 2006. Este año, la estación cumplió 140 años como uno de los símbolos centrales de Haedo.

Stephenson N° 2037 que saldrá de Haedo y un dato asombroso
Hay un dato abrumador: la firma Robert Stephenson and Company fue una de las empresas más trascendentes de la Revolución Industrial: la primera en fábricar y exportar locomotoras al mundo. Fue fundada en 1823 en Newcastle upon Tyne (Inglaterra) por George Stephenson, considerado el «padre de los ferrocarriles», su hijo Robert Stephenson, Edward Pease y Michael Longridge, la compañía sentó las bases de la ingeniería ferroviaria moderna.

La visión de Stephenson: poner el vapor sobre rieles que llegó a la Argentina
A principios del siglo XIX, George Stephenson trabajaba como maquinista en las minas de carbón de Killingworth, donde observaba a diario el enorme costo, la lentitud y el desgaste que implicaba mover pesadas vagonetas de mineral mediante tracción a sangre. Intrigado por las primeras máquinas de vapor estacionarias ideadas por Thomas Newcomen y James Watt, y tras analizar los primeros ensayos de pioneros como Richard Trevithick, comprendió que el vapor no solo servía para desagotar pozos de mina, sino que podía montarse sobre ruedas para reemplazar definitivamente a los caballos en el transporte de carga pesada.
Con esa visión práctica, convenció a los dueños de la mina para financiar su proyecto y en 1814 construyó su primera máquina móvil, bautizada Blücher. El vehículo logró arrastrar ocho vagones con treinta toneladas de carbón a unos seis kilómetros por hora; además, Stephenson introdujo mejoras decisivas como el tiro de vapor por la chimenea para aumentar la combustión y ruedas con pestañas que calzaban sobre rieles de hierro liso, demostrando que la fricción entre metal y metal era suficiente para traccionar sin resbalar y sentando así el principio fundamental del ferrocarril moderno.}

El recuerdo del primer viaje ferroviario
La fecha recuerda el viaje inaugural del Ferrocarril del Oeste, realizado el 29 de agosto de 1857 entre la Estación del Parque (hoy el Teatro Colón y Floresta). Encabezada por la legendaria La Porteña, la formación recorrió diez kilómetros y marcó el inicio de la red ferroviaria urbana argentina. Aquel primer tendido ferroviario dio origen al Ferrocarril del Oeste y luego Línea Sarmiento. Haedo se consolidó como uno de los principales puntos ferroviarios del Oeste, con talleres, estaciones, ramales y una identidad urbana profundamente ligada al tren.

La máquina que el Ferrocarril del Sud trajo para mover la carga del puerto
La locomotora Robert Stephenson N.° 2037 fue importada desde Inglaterra por el Ferrocarril del Sud (FCS), la poderosa compañía de capitales británicos que operaba una de las principales redes ferroviarias del país y que luego sería parte de la actual Línea Roca. Construida por Robert Stephenson & Co. en 1906, integró la clase 3C, una serie de diez máquinas destinadas al trabajo de maniobras.
Su primer destino fue el Puerto de Ingeniero White, en Bahía Blanca. Allí no llevaba pasajeros ni cubría largos trayectos: su función era mover vagones cargados, ordenar formaciones y conectar los muelles, galpones y zonas de acopio con las vías ferroviarias que sacaban hacia el interior la producción exportable.

Era y es una locomotora tanque compacta, de rodado 0-4-0T y sin ténder separado. Estaba preparada solo para ejercer gran fuerza a baja velocidad. Era una máquina de trabajo pesado para el movimiento preciso de vagones en los playones ferroviarios y portuarios.
Con el paso del tiempo, la 2037 fue destinada como locomotora piloto al entorno de Plaza Constitución. Tras quedar fuera de servicio, fue preservada y finalmente recuperada por el Museo y Centro Cultural Ferroviario Raúl Scalabrini Ortiz, de Haedo, donde fue restaurada hasta volver a funcionar.






