Una explosión seguida de un incendio destruyó una vivienda del barrio San Juan, en Castelar Sur, durante la madrugada del sábado 22 de agosto. El dueño de la casa fue encontrado sin vida y el suboficial ayudante Javier Alejandro Pouso García murió durante el operativo. La Justicia ordenó autopsias y peritajes para establecer cómo comenzó el fuego y qué provocó ambos fallecimientos.
El incendio comenzó durante la madrugada
La emergencia fue denunciada mediante un llamado al 911 desde una vivienda situada en Palmero al 2900, Barrio San Juan, Castelar Sur. Cuando el personal policial llegó al lugar, varias dotaciones del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Morón de Merlo Gómez ya trabajaban para controlar las llamas y revisar el interior del inmueble.
Durante esas tareas, integrantes de la dotación del Móvil 15 retiraron inconsciente al suboficial ayudante Javier Alejandro Pouso García (42), perteneciente al Destacamento N° 2 de Merlo Gómez. La identidad completa fue difundida posteriormente por la Federación Bonaerense de Bomberos Voluntarios.

El dueño de la vivienda fue encontrado sin vida
Mientras continuaba la extinción del incendio, otra dotación encontró dentro de la propiedad el cuerpo del dueño de la casa. Fuentes policiales citadas por medios de la región lo identificaron como Adrián Gardiulo, de 50 años.
El hombre habría quedado atrapado dentro del inmueble y fue alcanzado por el fuego antes de que pudieran rescatarlo. Su muerte no había sido mencionada en las primeras publicaciones que concentraron la información exclusivamente en el fallecimiento del bombero.
Cómo fue asistido Javier Pouso
Después de que Pouso perdiera el conocimiento, sus compañeros comenzaron inmediatamente las maniobras de reanimación cardiopulmonar. Luego lo subieron a un patrullero para iniciar el traslado y, durante el recorrido, fue asistido por una ambulancia del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME).
El bombero fue llevado al Hospital Municipal de Morón, donde ingresó sin signos vitales. Las versiones publicadas no coinciden sobre lo ocurrido antes de que quedara inconsciente: algunas fuentes hablan de una descompensación y otra reconstrucción menciona un posible golpe en la cabeza dentro de la vivienda.
Por esa razón, no corresponde afirmar todavía que sufrió una muerte súbita ni atribuir el fallecimiento a una lesión. La causa deberá quedar establecida por la Justicia mediante la autopsia.

Investigan la explosión de una garrafa
La primera hipótesis policial indica que el incendio pudo comenzar por la explosión de una garrafa. Sin embargo, esa explicación continúa bajo investigación y debe ser confirmada por los peritos especializados en siniestros.
La causa quedó en manos del fiscal Pablo Masferrer, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 2 de Morón, quien ordenó las autopsias de las dos víctimas y los estudios necesarios para determinar el punto de inicio del fuego, su mecanismo de propagación y las condiciones en las que se produjo la explosión.
Hasta que esos informes sean incorporados al expediente, tanto el origen del incendio como las causas médicas de los dos fallecimientos deben considerarse provisionales.
Quién era Javier Pouso
Pouso llevaba 17 años como bombero voluntario, tenía el rango de suboficial ayudante y se desempeñaba como cuartelero del Destacamento N° 2 de Merlo Gómez.
Los Bomberos Voluntarios de Morón comunicaron que murió mientras cumplía con su vocación de servicio durante una intervención y acompañaron a sus familiares, amigos y compañeros. “Hasta siempre, Javi. Que descanses en paz”, expresaron en su página Facebook con una escalera rumbo al cielo.
Cómo quedaron cubiertas las emergencias
El cuerpo de Bomberos de Morón fue desafectado de las intervenciones durante el resto del fin de semana para que sus integrantes pudieran participar de la despedida y el homenaje al compañero fallecido.
La medida no dejó al distrito sin atención: las eventuales emergencias quedaron bajo la cobertura coordinada de los cuerpos de bomberos de Hurlingham, La Matanza y Merlo.





