La sede de la Asociación de Magistrados y Funcionarios del Departamento Judicial Morón, ubicada en Sucre al 200, fue blanco de un robo durante la noche, en un episodio que dejó interrogantes. Los delincuentes habrían aprovechado un corte de energía en la zona para neutralizar el sistema de seguridad del edificio antes de ingresar.
Los intrusos forzaron uno de los accesos y rompieron un vidrio trasero para entrar. Una vez en el interior, revisaron oficinas de planta baja y sustrajeron al menos dos teléfonos celulares y dos computadoras. El hecho fue advertido horas después, cuando la vicepresidenta de la institución, Mercedes Conti, llegó al lugar y encontró dependencias revueltas, tras lo cual formalizó la denuncia.
Fuentes reservadas de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de Morón dijeron que fue un «robo como el que vive cualquier ciudadano a diario. Fue un escruche y barretearon una reja de atrás, rompieron un vidrio e ingresaron. Pero se equivocaron de lugar. Acá no hay dinero. Se llevaron dos computadoras y no subieron al primer piso».
Atención al Lector: Este artículo no incluye más fotos porque son parte de la investigación y para preservar la identidad y la seguridad de los miembros de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de Morón.
Interviene la Fiscalía N.º 2 y trabajan peritos en el lugar
Según consta en la denuncia radicada ante la Fiscalía N.º 2 de Morón, al llegar a la sede la vicepresidenta de la entidad encontró la puerta trasera forzada y un vidrio dañado. En el interior, las oficinas estaban revueltas y se constató el faltante de al menos dos teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos. La presentación señala además que el hecho habría ocurrido durante un corte de energía en la zona.
De la denuncia se pudo saber:
- Que al arribar a la sede la Doctora Mercedes Conti (Vicepresidente de la AMyFM) se constató la puerta forzada y un vidrio roto.
- Que el lugar estaba revuelto.
- Que faltaban dos teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos.
- Que se sospecha que aprovecharon un corte de suministro eléctrico.
- Que la causa fue caratulada como “robo agravado modalidad escruche” y quedó en la Fiscalía N.º 2 de Morón.
La investigación quedó radicada en la Fiscalía N.º 2 de Morón, bajo la calificación provisoria de robo agravado bajo la modalidad conocida como “escruche”, es decir, un ingreso sin moradores presentes y forzando una entrada.
Peritos de Policía Científica realizaron levantamiento de rastros y búsqueda de huellas, mientras se analizan registros de cámaras públicas y privadas en las inmediaciones. También se solicitará el rastreo de los códigos IMEI de los celulares robados, herramienta clave para intentar localizar los equipos o detectar su reactivación. Hasta el momento no se informaron detenciones.
Una seguidilla de hechos que involucra a integrantes del ámbito judicial
En los últimos meses se registraron distintos ataques que tuvieron como víctimas a funcionarios judiciales en el Oeste del conurbano.
Entre los antecedentes recientes figura la salidera bancaria sufrida por el prosecretario del Juzgado Federal N.º 1 de Morón, L.R.H., quien fue asaltado por motochorros tras retirar dinero de una entidad bancaria. En ese caso, el funcionario resultó herido y le sustrajeron $ 800.000 y la investigación incluso evaluó si el hecho podía tener algún vínculo con su desempeño profesional.
También se registró en diciembre una entradera violenta contra una funcionaria judicial que se encontraba en Francisco Álvarez, Moreno, de la que no se difundió el nombre por cuestiones de seguridad. Tres hombres armados interceptaron a la víctima y a su pareja y a su suegra, ingresaron a la vivienda y escaparon con objetos de valor, en un episodio que incluyó persecución policial y colisiones durante la fuga. El hecho ocurrió el viernes 5 de diciembre por la tarde en una tradicional zona de quintas sobre la calle Juana Azurduy. Los ladrones obligaron a la pareja a ingresar a la vivienda mientras mantenían amenazas, en busca de más dinero y otros objetos de valor. Tras propinar más golpes, los encerraron en una habitación y revisaron cada ambiente de la propiedad.
La policía inició la pesquisa gracias a los rastreadores de los celulares de las víctimas. Un operativo cerrojo permitió ubicar el Peugeot circulando por Acceso Oeste rumbo a Morón. El vehículo fue interceptado en la zona de Pringles y Catriló, en El Palomar, donde chocó contra un patrullero. Dos de los asaltantes huyeron a pie hacia el barrio Carlos Gardel, descartando parte del botín; mientras los vecinos del barrio agredían a los policías, que debieron disparar proyectiles anti tumultos.
La causa quedó en manos de la fiscal Erica Chiessi, de la UFI N° 7 de Moreno-General Rodríguez, especializada en entraderas, quien busca determinar si existió alguna entrega interna previa al asalto.
Estos antecedentes determinan que los ataques no se limitan a edificios institucionales, sino que alcanzan también a integrantes del Poder Judicial en su vida cotidiana.
Caso Asociacion de Magistrados: Las hipótesis
En el caso del robo a la Asociación, uno de los puntos que genera mayor atención es la presunta manipulación del suministro eléctrico. Los investigadores intentan determinar si se trató de una coincidencia o si hubo planificación previa para desactivar alarmas y sistemas de seguridad.
También se busca establecer si el objetivo fue exclusivamente económico —apropiarse de equipos de valor— o si existió interés en acceder a información almacenada en dispositivos o documentación interna. Ese detalle podría modificar el enfoque de la causa. Aunque las averiguaciones que realizó Anticipos Diario, no hay información de alto valor en la Asociación de Magistrados de Morón.
El análisis de cámaras y la eventual geolocalización de los teléfonos sustraídos aparecen como elementos centrales para avanzar sobre posibles autores.
Reclamos y refuerzos de seguridad en agenda
En este tipo de situaciones, las asociaciones de magistrados suelen impulsar pedidos de refuerzo en la custodia de edificios, revisión de protocolos y actualización de sistemas de alarma. También se plantean auditorías internas para determinar qué dispositivos contienen información sensible y qué resguardos adicionales podrían implementarse.
En caso de confirmarse que hubo acceso a documentación o datos vinculados a causas judiciales, podrían activarse medidas adicionales en materia de seguridad informática y física.
Un caso que pone la lupa sobre la seguridad institucional
Por ahora, el expediente avanza sin detenidos y con múltiples peritajes en curso. Sin embargo, el contexto en el que ocurre —marcado por otros ataques a funcionarios judiciales en la región— convierte al episodio en algo más que un simple robo.
La investigación deberá determinar si se trató de un hecho oportunista o si existe un patrón más amplio detrás de estos ataques que vienen afectando a integrantes del sistema judicial en el Oeste del Gran Buenos Aires.





