Comenzó la Guerra de Padrones. La Plata se convirtió esta semana en el epicentro de una silenciosa pero feroz batalla administrativa que prefigura el choque electoral por la conducción del Partido Justicialista (PJ) de la provincia de Buenos Aires. Lo que para el ojo desprevenido es un simple trámite de entrega de carpetas, para el peronismo provincial es la medición de fuerzas definitivas entre el armado que sostiene al gobernador Axel Kicillof y la estructura que responde a Máximo Kirchner.
El desembarco del «Derecho al Futuro» en el Senado
El clima de tensión se materializó el pasado martes en los pasillos de la Cámara de Senadores bonaerense. Dirigentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el sello que nuclea al kicillofismo «puro», protagonizaron una suerte de «peregrinación» hacia los despachos de la presidencia. No fueron con las manos vacías: cargaban carpetas repletas de nuevas afiliaciones, fruto de una carga virtual masiva que se habilitó tras la cumbre del Consejo Provincial del 19 de diciembre en Malvinas Argentinas.
Aquella reunión, en el territorio del ministro Leonardo Nardini, fue el último gesto de distensión. Allí se acordó una excepción para permitir el ingreso de nuevos afiliados en distritos donde el kicillofismo denunciaba «bloqueos» por parte de las conducciones locales afines a La Cámpora.
Los nombres de la fiscalización: Un pacto de desconfianza
Para evitar que el proceso descarrilara antes de empezar, ambas facciones designaron «comisarios» políticos por sección electoral para custodiar la carga de datos.
- Por el Kicillofismo: Se movilizaron figuras de peso como el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés «Cuervo» Larroque (hoy principal armador del MDF), y el intendente de Ensenada, Mario Secco, quien junto a Jorge Ferraresi (Avellaneda) lideran la ofensiva territorial.
- Por el Camporismo: La estructura se mantiene firme bajo la tutela de Facundo Tignanelli en la Legislatura y el control de la Secretaría de Organización del PJ.
La ironía no faltó en el bando kirchnerista. Ante las quejas del MDF sobre las dificultades para afiliar, desde el entorno de Máximo Kirchner recordaron con sorna que las propias apoderadas propuestas por el Gobernador, Ana Laura Ramos y Sol Berriel, son afiliadas recientes: una en 2022 y otra en 2023, bajo la actual conducción. «El que no se afilió en cuatro años fue porque no quiso», dispararon.
La pulseada por el calendario
El rumor de una postergación de los comicios (pasar del 15 al 29 de marzo) sobrevoló La Plata. El argumento del kicillofismo era técnico-político: la marea de nuevas fichas es tal que el calendario actual —que exige publicar el padrón el 22 de enero— resultaría insuficiente para garantizar la transparencia.
Sin embargo, la Junta Electoral, integrada por figuras de peso como la vicegobernadora Verónica Magario, Marina Moretti (IPS), Cristina Álvarez Rodríguez (Jefa de Asesores), Adrián Santarelli, Mariano Cascallares (Almirante Brown) y Jorge Carpinetti, fue tajante: la elección no se mueve.
El proceso judicial quedó bajo la lupa del Juzgado Federal N° 1 de La Plata. Actualmente, el juez Ernesto Kreplak (quien subroga a Alejo Ramos Padilla hasta el 15 de enero) determinó que, si bien la feria judicial está en curso, se habilitará la carga de datos, aunque la recepción de nuevas fichas físicas solo se dará en días hábiles. El 15 de enero será un día clave: el partido solicitará formalmente la habilitación de feria para que el Juzgado procese el padrón con todas las fichas presentadas hasta el 30 de diciembre de 2025.
Cumbre en La Plata y el horizonte de febrero
Mientras el diálogo entre Máximo y Axel sigue cortado, el Gobernador no pierde el tiempo. Este miércoles a las 19:00, encabezará una reunión estratégica con ministros e intendentes del MDF para analizar los números del padrón y medir el impacto de la cumbre realizada en Ensenada a fines del año pasado.
El reloj corre para ambos bandos:
- 20 de enero: Próxima reunión de la Junta Electoral.
- 22 de enero: Fecha límite para la exhibición de padrones.
- 8 de febrero: Cierre de listas y presentación de candidaturas.
Hasta ahora, la estrategia de La Cámpora es el «apego estricto al reglamento», confiando en su capacidad de control del aparato partidario. Por su parte, el kicillofismo apuesta a una demostración de fuerza territorial que obligue a una negociación de cúpulas o, en última instancia, a una batalla en las urnas que defina el liderazgo del peronismo de cara a 2027.
Composición de la Junta Electoral (2026)
De acuerdo a los registros partidarios y las actas de las reuniones de enero de 2026, los integrantes principales son:
- Presidente: Leonardo Nardini (Intendente de Malvinas Argentinas).
- Verónica Magario: Vicegobernadora de la Provincia de Buenos Aires (Representa el nexo institucional y territorial de La Matanza).
- Cristina Álvarez Rodríguez: Jefa de Asesores del Gobernador Axel Kicillof (Histórica dirigente con fuerte peso en la estructura partidaria).
- Avelino Zurro: Secretario de Municipios de la Nación y dirigente de Pehuajó.
- Adrián Santarelli: Senador provincial (Lomas de Zamora), cercano a Martín Insaurralde.
- Marina Moretti: Presidenta del Instituto de Previsión Social (IPS), vinculada a La Cámpora.
- Mariano Cascallares: Intendente de Almirante Brown (Representante de peso en la Tercera Sección Electoral).
- Juan Pablo de Jesús: Diputado provincial y exintendente del Partido de la Costa.
- Jorge Carpinetti: Histórico dirigente del peronismo bonaerense.
- Rosana Julieta Sotelo: Dirigente de la rama femenina.
- Liliana Schwindt: Exdiputada nacional (Olavarría).
- Carolina Correge: Referente seccional.
El rol de los Apoderados
Aunque no integran la «mesa de decisión» de la Junta, los apoderados son los que ejecutan los pedidos ante el Juzgado Federal N° 1 de La Plata. Por el sector de Axel Kicillof, las figuras clave en esta etapa son: Ana Laura Ramos y Sol Berriel
Próximos pasos de la Junta Electoral
La Junta tiene una cita crucial el 20 de enero de 2026, donde deberá validar si las afiliaciones presentadas hasta el 30 de diciembre cumplen con los 180 días de antigüedad que exige la Carta Orgánica para poder votar el 15 de marzo.
Las funciones estratégicas del rompecabezas electoral:
1. El Árbitro: Leonardo Nardini (Presidente de la Junta)
Como Intendente de Malvinas Argentinas, Nardini juega el rol de garante del equilibrio. Su función es evitar que la sangre llegue al río antes de tiempo. Fue el anfitrión de la cumbre de diciembre y es quien firma las resoluciones. Su misión es técnica pero políticamente sensible: asegurar que el proceso sea legalmente inatacable para evitar que la Justicia Federal (hoy con la lupa de Ernesto Kreplak) intervenga el partido por irregularidades.
2. El Blindaje de Gobernación: Magario y Álvarez Rodríguez
- Verónica Magario: Aporta el peso institucional (como Vicegobernadora) y el anclaje en La Matanza, el distrito con más afiliados. Su función es fiscalizar que el padrón no sea «podado» en perjuicio de los sectores que hoy no conducen el partido.
- Cristina Álvarez Rodríguez: Es la «memoria histórica» del PJ. Como Jefa de Asesores de Kicillof, su tarea es la ingeniería reglamentaria. Conoce cada inciso de la Carta Orgánica y es quien detecta las «trampas» en los plazos de antigüedad (los famosos 180 días) que podrían dejar afuera a miles de nuevos afiliados kicillofistas.
3. Los Custodios del Territorio: Cascallares y De Jesús
- Mariano Cascallares (Almirante Brown): Representa a los intendentes de la Tercera Sección, el motor de votos del peronismo. Su función es política: garantizar que el «territorio» tenga voz en la Junta y que los acuerdos de cúpula bajen a las bases sin rebeliones.
- Juan Pablo de Jesús: Histórico de la Quinta Sección. Su rol es el de armador seccional, vigilando que la carga de datos del interior bonaerense (donde el MDF se siente más fuerte) sea equitativa respecto al Conurbano.
4. La Avanzada de La Cámpora: Marina Moretti
La Presidenta del IPS es una de las espadas de la organización de Máximo Kirchner en la Junta. Su función específica es preservar el «statu quo». El camporismo sostiene que las reglas ya estaban claras y Moretti es la encargada de que no se modifiquen los plazos para «beneficiar» la carga tardía de fichas que impulsa el kicillofismo.
5. La Operación Judicial: Las Apoderadas (Ramos y Berriel)
Aunque no deciden votos en la Junta, son las que «corren» a los juzgados.
- Ana Laura Ramos: Vinculada al alakismo (La Plata).
- Sol Berriel: Referente del MDF. Su función es la guerra de expedientes. Son las encargadas de pedir la «habilitación de feria» y presentar las pruebas si denuncian que se están bloqueando afiliaciones de manera arbitraria.
Ahora bien, ¿qué se elige?
El 15 de marzo de 2026, los afiliados del Partido Justicialista (PJ) de la provincia de Buenos Aires irán a las urnas para una renovación total de sus estructuras de mando. Por esto comenzó la guerra de padrones. No es una elección menor: se pone en juego el control de la «caja de resonancia» política más grande del país.
Lo que se elige se divide en tres niveles fundamentales:
1. La Conducción Provincial
Es la pelea principal que hoy enfrenta a Máximo Kirchner (actual presidente) con el armado de Axel Kicillof. Se eligen:
- Un Presidente del Consejo Provincial: El cargo máximo que define la estrategia política y las alianzas del partido.
- 32 Consejeros Provinciales Titulares (y 16 Suplentes): Se eligen por sección electoral (4 titulares por cada una de las 8 secciones). Son quienes integran la mesa chica de decisiones.
2. Los 135 PJ Locales
Es la disputa «cuerpo a cuerpo» en cada municipio. Se renuevan:
- Presidentes de los Consejos de Distrito: La autoridad del PJ en cada uno de los 135 municipios bonaerenses.
- Autoridades locales: Secretarios y vocales de cada unidad básica institucionalizada. Aquí es donde los intendentes se juegan su liderazgo territorial frente a agrupaciones rivales (como las internas entre el Movimiento Derecho al Futuro y La Cámpora en distritos opositores).
3. El Congreso Provincial (Los «Legisladores» del Partido)
- Congresales Provinciales: Son los representantes de cada distrito que se reúnen en el Congreso del PJ (el órgano soberano del partido).
- Función clave: Este cuerpo es el único habilitado legalmente para autorizar frentes electorales. Quien controle la mayoría de los congresales tendrá la última palabra para decidir si el PJ va en alianza con otros sectores o si se mantiene bajo un sello específico en las elecciones generales de 2027.
¿Por qué hay tanta tensión por el padrón?
Como se elige por voto directo y secreto de los afiliados, la cantidad de fichas que cada sector logre validar es vital.
- La «regla de los 180 días»: Solo pueden votar quienes tengan una antigüedad de afiliación mayor a seis meses antes de la fecha de la elección.
- Esto significa que cualquier ficha presentada después del 17 de septiembre de 2025 queda fuera de juego para marzo, lo que explica por qué el kicillofismo apuró la carga masiva de carpetas antes de fin de año.
| Fecha Clave | Instancia del Proceso | Impacto Político |
| 22 de enero | Exhibición de Padrones | Es el «Día D» para el kicillofismo. Se verá si el Juzgado de Ramos Padilla incluyó las miles de fichas nuevas presentadas por el MDF. |
| 27 de enero | Vencimiento de Tachas | Plazo final para impugnar afiliados. Aquí La Cámpora podría cuestionar la validez de las afiliaciones «exprés». |
| 3 de febrero | Presentación de Avales | Los sectores deben demostrar apoyo real. Se necesitan miles de firmas de afiliados para poder presentar una lista. |
| 8 de febrero | Cierre de Listas | Momento de definiciones. Se sabrá si hay «Lista de Unidad» (con un candidato de consenso) o si el PJ va a una interna histórica entre dos listas. |
| 12 de febrero | Exhibición de Listas | Los nombres de los candidatos a Consejeros y Congresales se hacen públicos para todo el partido. |
| 19 de febrero | Oficialización de Candidatos | La Junta Electoral decide quiénes están aptos para competir. Es el último filtro legal antes de las urnas. |
| 4 de marzo | Aprobación de Boletas | Queda definido el diseño y los colores de las boletas que estarán en el cuarto oscuro. |
| 15 de marzo | DÍA DE LA ELECCIÓN | Voto directo de los afiliados en los 135 distritos bonaerenses. |
| 16 de marzo | Escrutinio Definitivo | Comienza el conteo final que determinará al nuevo jefe del peronismo provincial. |
Tres puntos de conflicto a observar:
- La batalla del 22/01: Si el padrón que se exhibe ese día no contiene las afiliaciones del MDF presentadas en diciembre, el kicillofismo denunciará «proscripción administrativa» y la tensión podría escalar a la justicia nacional.
- El misterio del 08/02: Es el día en que se juegan las cartas. En el peronismo dicen que «el que tiene el cierre tiene el poder». Si no hay unidad, esa noche será de negociaciones frenéticas hasta la madrugada.
- La «Feria Judicial»: Como estamos en enero, la intervención del juez subrogante Ernesto Kreplak es vital. Sus decisiones sobre cómo se cargan las fichas físicas pueden cambiar el resultado de la elección antes de que se vote.
El escenario de «No Unidad»
Para el 8 de febrero, la guerra de padrones llegará a su fin, y es el punto que más teme el peronismo tradicional, pero el que algunos sectores del kicillofismo y el camporismo ven como la única forma de «limpiar» la conducción.
Si el 8 de febrero a medianoche no hay un acuerdo, el PJ bonaerense entraría en un terreno desconocido desde hace años. Estos serían los tres escenarios políticos inmediatos:
1. El escenario de confrontación en los distritos
Sin una lista de unidad provincial, se rompen los acuerdos de convivencia en los 135 municipios.
- Efecto dominó: Si hay dos listas provinciales, habrá dos listas en casi todos los pueblos. Esto obligaría a los intendentes a «elegir bando» de manera pública, rompiendo la neutralidad que muchos intentan mantener.
- Riesgo territorial: En distritos donde el peronismo es oposición, una interna feroz podría dejarlos sin chances reales para las legislativas de 2027, al quedar el partido dividido en dos bandos irreconciliables.
2. La medición de «votos reales» para 2027
Una interna sin unidad funcionaría como una encuesta carísima y definitiva.
- Para Kicillof: Ganar la interna (con nombres como Verónica Magario o Julio Alak) consolidaría su traje de candidato presidencial. Perderla, o ganar por un margen muy estrecho, le daría a Máximo Kirchner el poder de veto sobre su gestión y su futuro político.
- Para La Cámpora: Sería la prueba de fuego para demostrar si su «capacidad de movilización» y su control de la estructura partidaria siguen vigentes frente al avance de los intendentes aliados al Gobernador. Sus apuestas fuertes para este esquema son Federico Otermín (Lomas de Zamora) o la intendenta Mariel Fernández (Moreno).
3. El peligro de la «Intervención Judicial»
Este es el escenario «apocalíptico». Si la interna es muy violenta o si hay denuncias graves de fraude en la carga de los padrones, la Justicia Federal (con la influencia del gobierno nacional de Milei observando de cerca) podría encontrar la excusa perfecta para intervenir el partido y la guerra de padrones finalizaría abruptamente.
En el peronismo bonaerense flota una máxima: «Si no nos arreglamos nosotros, nos arregla un juez». Una intervención judicial significaría la pérdida total del control del sello PJ de cara a las elecciones nacionales.
Los nombres que podrían evitar el choque
A pesar de la tensión, existen figuras que funcionan como «puentes» y que trabajarán hasta el último minuto del 8 de febrero para evitar la ruptura:
- Gabriel Katopodis: El ministro de Infraestructura es respetado por ambos bandos y suena como un candidato de «unidad técnica».
- Leonardo Nardini: Como presidente de la Junta, su objetivo es que, pase lo que pase, el proceso sea prolijo para evitar el riesgo judicial mencionado.
El armado que responde a Axel Kicillof
Este se ha nucleado principalmente bajo el paraguas del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Si bien el peronismo bonaerense es dinámico, existe un núcleo duro de jefes comunales que han manifestado su apoyo explícito al Gobernador, ya sea participando de sus actos propios o impulsando la carga de afiliaciones para su sector.
Aquí tenés los nombres y apellidos de los intendentes alineados con el kicillofismo:
El «Núcleo Duro» y fundadores del MDF
- Julio Alak (La Plata): Es uno de los principales impulsores del movimiento y pieza clave en la capital provincial.
- Jorge Ferraresi (Avellaneda): El primer gran armador territorial de Kicillof, enfrentado abiertamente con La Cámpora.
- Mario Secco (Ensenada): Histórico aliado del Gobernador, aporta la mística militante y el control de la Tercera Sección.
- Andrés Watson (Florencio Varela): Alineado a través de la conducción de su antecesor, Julio Pereyra, quien también opera para el MDF.
- Gustavo Barrera (Villa Gesell): Anfitrión recurrente de los encuentros del MDF y uno de los primeros en «sacar los pies del plato» del kirchnerismo tradicional.
Intendentes de peso y referentes regionales
- Fernando Espinoza (La Matanza): Si bien mantiene su propia autonomía por el peso de su distrito, juega en tándem con la Vicegobernadora Verónica Magario en apoyo a la gestión provincial.
- Mario Ishii (José C. Paz): Ha manifestado su respaldo a la autonomía política de Kicillof frente a las estructuras de CABA.
- Gustavo Cocconi (Tapalqué): Referente del interior y «axelista» de la primera hora.
- Diego Nanni (Exaltación de la Cruz): Integrante de las listas del MDF.
- Cecilio Salazar (San Pedro): Alineado con el esquema del Gobernador.
- Ricardo «Curutchet» (Marcos Paz): Parte del grupo que sostiene la gestión bonaerense.
- Walter Wischnivetzky (Mar Chiquita): Recientemente activo en los actos de verano del Gobernador.
- Ricardo Alessandro (Salto): Referente de la Segunda Sección que tributa al kicillofismo.
- Mumi Poletti (Ramallo): Otra de las caras nuevas del MDF en el interior.
En «Zona de Equilibrio» (Apoyo a la gestión pero con diálogo abierto)
Existen intendentes que, si bien no reniegan de su origen o relación con otros sectores, hoy trabajan codo a codo con Kicillof en la interna partidaria:
- Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas): Aunque preside la Junta con rol de árbitro, su gestión está íntimamente ligada al Gobernador.
- Mariano Cascallares (Almirante Brown): Referente de equilibrio que ha facilitado el armado de la Junta Electoral.
- Ariel Sujarchuk (Escobar): Un «librepensador» que suele confluir con el Gobernador en la estrategia de gestión.
Para completar el mapa del kicillofismo de cara a la interna del PJ bonaerense 2026, es fundamental mirar más allá de los intendentes. El Gobernador ha consolidado una «mesa de resistencia y construcción» que integra a ministros con terminales sindicales, legisladores que actúan como sus espadas y gremios de peso que buscan una renovación en el partido.
Aquí tenés los nombres clave de la mesa chica extendida:
1. El Gabinete «Político» (Sus espadas ejecutivas)
Son los que caminan la provincia y negocian con los sectores internos.
- Carlos Bianco (Ministro de Gobierno): Su mano derecha y principal estratega político. Es quien diseña la ingeniería del Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
- Andrés «Cuervo» Larroque (Desarrollo de la Comunidad): Ex Secretario General de La Cámpora, hoy es el principal motor de la ruptura con el esquema de Máximo Kirchner y el armador territorial de Kicillof.
- Gabriel Katopodis (Infraestructura): Actúa como el gran «embajador» ante los intendentes. Su capacidad de gestión y diálogo lo convierte en el articulador entre el kicillofismo y los alcaldes que aún dudan.
- Cristina Álvarez Rodríguez (Jefa de Asesores): El enlace institucional con el PJ. Es la que maneja los hilos de la Junta Electoral y la relación con los sectores históricos del peronismo.
- Walter Correa (Ministro de Trabajo): El puente directo con el sindicalismo combativo. Viene del gremio de Curtidores y es una pieza central para traccionar el voto de los trabajadores afiliados.
2. Los Legisladores (Defensores en la Legislatura)
En la Cámara de Diputados y el Senado bonaerense, estos nombres son los que lideran el bloque que responde directamente a Gobernación:
- Gustavo Pulti: El exintendente de Mar del Plata es uno de los voceros parlamentarios más activos del kicillofismo.
- Facundo Tignanelli (en rol crítico): Si bien es jefe de bloque y cercano a Máximo, el kicillofismo tiene sus propias espadas como Susana González (Ensenada) y Mariana Larroque, quienes garantizan que la agenda del Gobernador no se trabe por la interna.
- Laura Aloisi (Azul) y Lucía Iañez (La Plata): Legisladoras que operan activamente en la carga de afiliaciones y defensa territorial del MDF.
3. El Brazo Sindical (La «Columna Vertebral»)
Kicillof ha logrado el apoyo de gremios que buscan disputarle a La Cámpora el sentido del «trasvasamiento generacional».
- Roberto Baradel (SUTEBA/CTA): Un aliado incondicional que garantiza la movilización en toda la provincia.
- Hugo Yasky (CTA de los Trabajadores): Aporta el respaldo nacional y la estructura de cuadros técnicos.
- Paco Manrique (SMATA): Aunque el gremio es verticalista, Manrique ha mostrado sintonía pública con el Gobernador en actos clave como los de Berisso (el «kilómetro cero» del kicillofismo).
- Sergio Palazzo (La Bancaria): Si bien mantiene diálogo con todos los sectores, su cercanía a la gestión de Axel en el Banco Provincia lo sitúa como un actor de consulta permanente.
4. Referentes de Movimientos Sociales
- Daniel Menéndez (Barrios de Pie): Integrado a la gestión provincial, aporta la territorialidad en las zonas más postergadas del conurbano donde las organizaciones sociales tienen peso electoral.
- Gildo Onorato: Referente que ha buscado espacios de autonomía respecto al esquema tradicional del PJ, acercándose a la propuesta de «nuevas canciones» de Kicillof.
Los argumentos del Movimiento Derecho al Futuro
El discurso del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) no es solo una estrategia electoral; es un planteo de «supervivencia política» frente a lo que ellos consideran un ciclo agotado en la conducción de Máximo Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.
Si un afiliado se cruzara hoy con un armador de Kicillof, estos serían los cinco argumentos (o «verdades») que escucharía para convencerlo de cambiar el rumbo del PJ bonaerense:
1. «Nuevas canciones para un tiempo nuevo»
Es el eslogan central del Gobernador. El kicillofismo argumenta que el peronismo no puede seguir ofreciendo las mismas respuestas y las mismas caras de hace una década mientras el país cambió drásticamente. Sostienen que aferrarse a «viejas melodías» (referencia implícita a la estética y los dogmas de La Cámpora) solo aleja al partido de los jóvenes y de la clase media trabajadora.
2. El fin de la «Conducción por WhatsApp»
Uno de los reclamos más fuertes de los intendentes (como Jorge Ferraresi o Mario Secco) es la falta de territorialidad de la actual dirigencia del PJ.
- El argumento: «El partido no puede ser un grupo de chat o una oficina en Puerto Madero o el Instituto Patria».
- La propuesta: El MDF propone un PJ de «puertas abiertas» donde los intendentes, que son los que «ponen la cara ante el vecino cada día», tengan poder real de decisión y no solo reciban órdenes de una mesa chica cerrada.
3. «Blindar al Gobernador para 2027»
Este es el argumento pragmático. Los armadores de Axel dicen: «Si el peronismo quiere volver a la Rosada, necesita un Gobernador fuerte, no un Gobernador sitiado por su propio partido».
- Denuncian que la conducción de Máximo Kirchner ha «limado» la gestión de Kicillof (trabajando leyes o retaceando apoyo legislativo) en lugar de usar el PJ como un escudo frente a las políticas de ajuste de Javier Milei.
4. El fin de la «Dactilocracia» y el cierre de listas
El kicillofismo usa el malestar histórico de la militancia por cómo se arman las listas.
- El argumento: «Estamos cansados de enterarnos quiénes son nuestros candidatos media hora antes de que cierre el plazo, elegidos a dedo por dos o tres personas».
- Prometen que, con una nueva conducción, el PJ volverá a tener internas reales y una representatividad que respete la meritocracia militante y el peso de cada distrito.
5. «Gestión vs. Pura Ideología»
Frente al discurso más combativo e ideológico de La Cámpora, el sector de Axel Kicillof se presenta como el «Peronismo de Gestión».
- Dicen que la mejor forma de militar es mostrando escuelas terminadas, rutas asfaltadas y hospitales funcionando. Sostienen que el PJ debe ser la herramienta que explique y defienda ese modelo de «Estado eficiente» frente al avance del libertarismo, dejando de lado las disputas internas por «cargos y cajas».
En marzo de 2025, estuvo en Morón y Kicillof enfrentó fuertemente al Presidente Javier Milei 👇.
El sector que responde a Máximo Kirchner y mantiene su lealtad a Cristina Fernández de Kirchner
Se apoya en una estructura orgánica muy consolidada, con fuerte presencia en el Conurbano y en distritos estratégicos del interior.
A diferencia del armado de Kicillof, que busca una renovación de liderazgos, este grupo (referenciado principalmente en La Cámpora) defiende la vigencia del liderazgo de CFK y la conducción partidaria actual.
Aquí tenés los nombres y apellidos de los intendentes que integran este bloque:
1. El «Triángulo de Hierro» del Conurbano
Son los distritos con mayor peso simbólico y electoral del kirchnerismo puro:
- Mayra Mendoza (Quilmes): Es la figura femenina más relevante de La Cámpora y la principal defensora pública de Máximo Kirchner en la interna.
- Julián Álvarez (Lanús): Un dirigente del riñón de la organización que recuperó un distrito clave y se mantiene alineado orgánicamente a la conducción nacional.
- Damián Selci (Hurlingham): Representa la consolidación territorial de la agrupación en la Primera Sección Electoral.
2. Los Intendentes «Familiares» y del Núcleo Duro
- Juan Ignacio «Juani» Ustarroz (Mercedes): Hermano de crianza de Eduardo «Wado» de Pedro; es uno de los gestores más respetados dentro del espacio y un pilar de la lealtad a CFK.
- Federico Otermín (Lomas de Zamora): Heredero territorial del esquema de Martín Insaurralde, pero con una relación política directa y estrecha con Máximo Kirchner desde su paso por la Legislatura.
- Mariel Fernández (Moreno): Referente del Movimiento Evita pero con un vínculo político muy estrecho con Máximo Kirchner, diferenciándose de otros sectores de movimientos sociales que apoyan a Kicillof.
3. La Avanzada en el Interior y Ciudades Grandes
- Federico Susbielles (Bahía Blanca): Un aliado estratégico que, si bien gestiona un distrito complejo y autónomo, mantiene su pertenencia al esquema de conducción del PJ que encabeza Máximo.
- Maximiliano Wesner (Olavarría): Representa la llegada de La Cámpora a ciudades del interior que históricamente fueron esquivas al peronismo.
- Nelson Sombra (Azul): Otro de los nombres que ganó territorio para la organización en la Séptima Sección.
- Iván Villagrán (Carmen de Areco): Uno de los intendentes jóvenes que mejor representa el recambio generacional que impulsó la organización hace una década.
- Juan Luis Mancini (Suipacha): Nuevo intendente surgido de las filas de la ANSES y leal a la conducción kirchnerista.
4. Aliados Estratégicos y de Gestión
- Facundo Tignanelli (La Matanza): Aunque es diputado provincial y no intendente, es quien maneja la estructura política del PJ Bonaerense y la relación con los intendentes que no quieren «romper» con Máximo.
- Federico Achával (Pilar): Un intendente de gestión muy valorada que, si bien mantiene excelente relación con Kicillof, pertenece al bloque de jefes comunales que prioriza la unidad bajo la conducción de CFK.
- Mauro García (General Rodríguez): Alineado con el esquema de conducción provincial.
¿En qué se diferencia este grupo?
Mientras los intendentes de Kicillof (MDF) piden «abrir el partido» y «renovar canciones», los intendentes de Máximo y Cristina sostienen que:
- La unidad no se negocia: Consideran que cualquier desafío a la conducción de Máximo es funcional a la derecha.
- Cristina es la referencia única: Para este grupo, no hay «etapa superada»; CFK sigue siendo la única capaz de ordenar el peronismo.
- Control del aparato: Confían en que, con el padrón actual y la estructura de los 135 distritos, siguen teniendo la mayoría para ganar cualquier interna.
Cómo se estructura el Partido Justicialista Bonaerense
Según el Estatuto del Partido (me puedo equivocar, pero creo que lo leí bastante bien), hay varias organizaciones con distintas funciones. Y aquí van:
La estructura de conducción del Partido Justicialista (PJ) de la provincia de Buenos Aires es una de las más jerarquizadas y extensas de la política argentina. Se organiza bajo un modelo de «pirámide federal», donde el poder emana de la provincia pero se distribuye por secciones electorales y distritos municipales.
Aquí tienes el orden jerárquico y todos los cargos, desde la cúspide hasta la base:
1. Nivel Provincial (Conducción Ejecutiva)
Es el Consejo Provincial, el órgano que toma las decisiones políticas diarias. Se compone de:
- Presidente: Máximo Kirchner (actualmente). Es el representante legal y político.
- Vicepresidente 1º y Vicepresidente 2º: Cargos de equilibrio político que suelen repartirse entre intendentes y sindicalistas.
- Secretaría General: Un rol clave de operatividad política (actualmente ocupado por Gabriel Katopodis).
- Secretarías Temáticas: El «gabinete» del partido. Se eligen secretarios para áreas específicas:
- Secretaría de Actas
- Secretaría Política
- Secretaría de Organización (clave para el armado territorial)
- Secretaría de Acción Comunitaria
- Secretaría de Relaciones Institucionales
- Secretaría de Finanzas (Tesorero)
- Secretarías Gremial, de la Mujer, de la Juventud, de Derechos Humanos, de Cultura, de Prensa, y siguen.
- Consejeros Provinciales: Son 32 titulares y 16 suplentes. Se eligen 4 titulares y 2 suplentes por cada una de las 8 secciones electorales de la provincia.
Nivel Resolutivo (El «Parlamento» del Partido)
- Congreso Provincial: Es la autoridad máxima y soberana. No gestiona el día a día, pero decide sobre las alianzas electorales y las reformas de la Carta Orgánica.
- Mesa Directiva del Congreso: Compuesta por un Presidente del Congreso, Vicepresidentes y Secretarios.
- Congresales Provinciales: Se eligen por cada municipio según la cantidad de afiliados (proporcionalmente). Son cientos de dirigentes que representan a toda la provincia.
Nivel Municipal (Conducción Local)
Cada uno de los 135 distritos tiene su propio Consejo de Partido:
- Presidente de Distrito: El jefe del PJ en cada ciudad.
- Vicepresidente de Distrito.
- Secretario General del Distrito.
- Vocales: Miembros del consejo local que representan a las distintas agrupaciones o barrios del municipio.
Nivel de Base (La Célula Partidaria)
- Unidades Básicas: Son los locales barriales. Si bien no son cargos electivos por padrón provincial, son el último eslabón de la cadena. Cada Unidad Básica tiene su propio Secretario General o responsable.
Otros órganos clave (No políticos, sino técnicos)
- Apoderados del Partido: Son los representantes legales ante la Justicia Electoral. Tienen un poder enorme porque firman las listas y las impugnaciones.
- Junta Electoral Partidaria: El árbitro que mencionamos antes, encargado de organizar la elección del 15 de marzo.
Resumen de la jerarquía:
- Congreso Provincial (Soberanía)
- Consejo Provincial (Ejecución)
- Consejos de Distrito (Poder local)
- Afiliados (Base que elige a todos los anteriores)





