¿Querés conocer las reservas naturales en la provincia? Ubicadas a pocos kilómetros del oeste permiten disfrutar de la gran diversidad de especies que habitan en los diferentes ecosistemas bonaerenses.
Hoy te traemos tres reservas naturales en la provincia:
Reserva Natural de Punta Lara (RNPL)
Ubicada en los partidos de Ensenada y Berazategui, ocupa un total de seis mil hectáreas y posee la mayor biodiversidad de la Provincia con juncales, matorrales ribereños, pajonales, pastizales, lagunas, cursos de agua y selva marginal..
En sus diferentes ambientes viven 59 anfibios; 24 reptiles; 314 aves, 34 mamíferos y unas 115 especies de mariposas diurnas.
La creación de la reserva se comenzó a gestar en 1943 luego de la expropiación de treinta hectáreas que pertenecían a Martín Pereyra Iraola.
El espacio recibió diferentes reconocimientos: Reserva Natural Integral de la Provincia de Buenos Aires; Área Núcleo de la Reserva de Biósfera Pereyra Iraola, por la UNESCO; Área Valiosa de Pastizal (AVP) por Fundación Vida Silvestre; Área de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA) por BirdLife International; y Área de Importancia para la Conservación de Murciélagos (AICOM) por el Programa de Conservación de los Murciélagos en Argentina (PCMA).
En el lugar se puede realizar un circuito guiado de una hora y media, que incluye el espacio de uso de educativo Los Pioneros; la sala de interpretación, el ecoespacio Las Nativas, el sendero agreste El Burrito y el mirador Los Ceibos.
También se desarrollan guiadas nocturnas, observación de flora y fauna; fotografía de naturaleza; interpretación ambiental y cicloturismo, para las que recomiendan llevar vestimenta y calzado cómodo, gorra, recipiente con agua, protector solar, repelente de insectos, y contemplar un calzado extra o botas de goma.
Turnos e información oficial para confirmar o reprogramar actividades a través del correo electrónico [email protected]
Reserva municipal Los Robles ubicada en Benito Juárez y Williams, La Reja, Moreno.
Este espacio tiene una superficie rectangular de 268 hectáreas, dentro del Área Natural Protegida Dique Ingeniero Roggero, entre bosques de especies exóticas cultivadas, implantadas sobre pastizales y chilcanos.

Quienes la visiten podrán observar la fauna y la vegetación a través de los distintos senderos y disfrutar en las costas del lago San Francisco y del Dique Ingeniero Roggero.
En total se contabilizaron 213 especies diferentes de aves como pitotoy chico, federal, chotoy, martín pescador, mediano e ipacaá; 20 variedades de mamíferos como carpincho, zorro gris pampeano, coipo y gato montés.
Hay caminatas guiadas por el bosque, los sábados y domingos a las 16:30; y durante las noches de luna llena por los senderos del Museo Muñiz. Inscripciones en [email protected]
También está la opción de hospedarse aquí. Hay cabañas y posadas con kitchenette, heladera, baño privado, ducha con agua caliente, aire acondicionado, anafe eléctrico, mesa y sillas; pileta y parrilla. También se puede acampar. Reservas en [email protected].
Por tratarse de un área natural protegida no se permite el ingreso con mascotas, ni hacer fuego en sitios no indicados, ni provocar ruidos fuertes.
Los Robles abre sus puertas de martes a domingos de 09:00 a 18:00.
Eco Área Municipal en Avellaneda
Comprende un área total de 145 hectáreas de las cuales 44 están destinadas al cuidado de la flora y la fauna nativa y local.
El predio permanece abierto de martes a domingo de 09:00 a 18:30 y se puede recorrer mediante pasarelas divididas en senderos que se abren paso entre la vegetación selvática. Desde un gran balcón mirador, se puede contemplar la amplitud del Río de la Plata.
Entre sus micro ecosistemas se encuentran el pajonal de inundación, cubierto por el agua de las lluvias. Se extiende sobre terrenos bajos, separados del río por un montículo de sedimentos conocido como albardón costero, donde crece una selva en galería similar a la de las provincias mesopotámicas.

La flora es acuática y palustre porque crece en tierras húmedas o con pocos centímetros de agua, y conviven con anfibios, aves acuáticas, tortugas y varios grupos de insectos.
En este microecosistema habitan la cigüeña americana, la garza blanca, la garza mora, la culebra ojo de gato, la yarará, el lagarto overo, el carancho, el chimango, el cabecita negra, el sietevestidos y la tacuarita azul.
Además, nacen diferentes tipos de plantas como junco, duraznillo de río, cucharero, ceibo, curupí, laurel criollo, palo amarillo, mataojo, tasi, uva del diablo, campanillas, madreselva, clavel del aire y helecho reviviscente. También crecen las exóticas: madreselva, acacia negra, ligustro y ligustrina.
Entre los imperdibles que proponen figuran la plantación de nativas ribereñas, la siembra de plantas autóctonas, tareas de limpieza y recolección de residuos; y visitas guiadas bajo la luna llena.





