- Publicidad -

Lourdes tenía 25 años. Su pareja era Fernando Altamirano de 34, también policía Bonaerense. Vivía en Berazategui y tenía un hijo al que le había mandado un mensaje de audio antes del accidente.

Entró a la Policía Bonaerense en 2015 y se desempeñaba como oficial del Comando de Patrullas de Moreno los días impares y como adicional hacía tareas de seguridad en el peaje Quintana del Acceso Oeste mano Capital Federal, en el límite entre Ituzaingó y Merlo.

Luego de recibir el disparo, Lourdes le mandó un mensaje de voz a su Fernando: «Me tiraron un tiro, me tiraron un tiro. Me muero, me muero, me muero», se escucha mientras pide auxilio.

Ayer, domingo, Fernando Altamirano habló con la prensa desde el Hospital Posadas entre consternado y enfurecido. Confirmó que conversaba con su mujer sobre dejar la fuerza.

«Vivíamos con el adicional, teníamos sueños para hacer nuestro dúplex, porque no queríamos esperar a que nos den un tiro. No se puede vivir más en este país. Ya no quiero ser policía. Tengo dos hijos que son el amor de mi vida y no voy a permitir que se queden sin papá».

La investigación sobre el homicidio de Lourdes lo lleva adelante personal de la comisaría Ituzaingó 2ª de Villa Ariza, Ituzaingó. Pero no tienen pistas de los asesinos.

Juan Carlos Espíndola, padre de Lourdes, también habló: «Es una situación muy difícil. Los médicos trabajaron profundamente, pusieron todo lo que tenían que poner, no tenemos quejas. Lamentablemente nos dijeron que tiene muerte cerebral».

En diálogo con radio Mitre, el hombre contó que Lourdes tiene dos hermanos y que desde chiquita hablaba de convertirse en policía: «Desde que iba a jardín su sueño era ser policía. Nunca se sacó eso de la cabeza».

Y dijo que su hija era «muy laburadora, con energía, que nunca agachaba los brazos» y también se quejó: «Los policías no están protegidos, el Gobierno debería preocuparse más, ver lo que pasa por dos pesos. Están más protegidos los chorros que los policías. Tienen más derechos los chorros que los policías. El chorro mata y está suelto».

La familia de Lurdes donó los órganos a través del Incucai y Cucaiba.

En menos de 24 horas del fin de semana, dos jóvenes mujeres policías fueron asesinadas:

Matan a una piba de 19 años miembro de la Policía Local

- SUSCRIBITE GRATIS -

 

 

- Publicidad -