La Autopista Presidente Perón fue proyectada como una prolongación del Camino Parque del Buen Ayre y como el tercer anillo de circunvalación del Área Metropolitana de Buenos Aires, junto con la General Paz y el Camino de Cintura. El trazado previsto tiene 83 kilómetros: al 4 de noviembre de 2026, 52 están habilitados y 31 permanecen fuera de servicio.

El recorrido previsto
La autopista comienza en el empalme del Camino del Buen Ayre con el Acceso Oeste, en el entorno de Ituzaingó y Merlo, y continúa hacia el sur. En su recorrido conecta con la Ruta Nacional 3, la Autopista Ezeiza-Cañuelas, la Ruta Provincial 58 y la Ruta Provincial 53.
El tramo final, todavía pendiente, debe unir la RP 53 con la Autovía 2, en el sector de El Pato, entre Florencio Varela y Berazategui. El proyecto se divide en cuatro tramos: Acceso Oeste-Arroyo Morales; Barrio 20 de Junio-RP 58; RP 58-RP 53; y RP 53-Autovía 2.
El corredor fue presentado como una vía para integrar 12 municipios: San Isidro, General San Martín, Tres de Febrero, Hurlingham, Ituzaingó, Merlo, La Matanza, Ezeiza, San Vicente, Presidente Perón, Florencio Varela y Berazategui.

Qué infraestructura contempla y para qué serviría
El diseño prevé una autopista semiurbana con dos carriles por sentido, banquinas, colectoras, distribuidores, pasos a nivel, iluminación, señalización y 35 puentes sobre cauces y calles. Esas características corresponden al proyecto completo: hay sectores que siguen cerrados y obras complementarias pendientes.
Su principal ventaja sería permitir viajes entre el norte, el oeste y el sur del conurbano sin atravesar la Ciudad de Buenos Aires. También busca descomprimir otros corredores, mejorar la circulación de camiones y facilitar la conexión con parques industriales, el Puerto de La Plata y los aeropuertos de Morón, El Palomar y Ezeiza.
Vialidad Nacional estimó que, una vez terminada, podría aliviar el tránsito de hasta 50.000 vehículos por día y reducir hasta una hora algunos viajes entre La Plata, Pilar y Morón. Son proyecciones del proyecto, no resultados medidos de la autopista completa.
Por ahora, los 52 kilómetros habilitados se extienden entre la Ruta Provincial 40, en Merlo, y la Ruta Provincial 210, en Guernica, partido de Presidente Perón.

Cuánto costaría terminarla
La Provincia de Buenos Aires estimó en alrededor de 45 millones de dólares la inversión necesaria para completar los 31 kilómetros pendientes, a razón de unos US$1,5 millones por kilómetro. Es una estimación difundida por la administración bonaerense, no un presupuesto final actualizado ni una adjudicación de obra.
De los kilómetros que faltan habilitar, alrededor de 18,5 ya tienen la calzada construida, pero siguen cerrados por trabajos complementarios. Los 12,5 restantes dependen de la liberación de terrenos y de procesos de expropiación. Por separado, el Ministerio de Economía de la Nación informó al Congreso que, a marzo de 2026, había deudas con contratistas por unos $10.054 millones en los tres primeros tramos. Esa deuda no equivale al costo estimado para completar la obra.
Por qué sigue inconclusa
La explicación está atravesada por una disputa entre Nación y la Provincia. El gobierno bonaerense sostiene que las obras se frenaron por falta de financiamiento nacional desde diciembre de 2023 y pidió que se le transfiera la administración de la autopista para poder avanzar. La Dirección Nacional de Vialidad, en cambio, informó que los tres primeros tramos estaban contemplados en el Presupuesto 2026 y reportó avances físicos superiores al 88%. Para el cuarto tramo —entre la RP 53 y la Autovía 2—, el informe nacional señaló que no se había reactivado por cuestiones socioambientales. También indicó que seguían en trámite expropiaciones en Merlo y Presidente Perón.
En el expediente judicial, Vialidad Nacional mencionó además dificultades relacionadas con expropiaciones, relocalizaciones, ocupaciones e interferencias de servicios públicos. El cuadro es, por eso, distinto según cada tramo: la Provincia denuncia la paralización de la construcción, mientras que el organismo nacional informó tareas de conservación y registró la obra entre sus proyectos a priorizar.

La intervención de la Justicia
El Juzgado Federal en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo N.º 2 de San Martín hizo lugar parcialmente a un amparo presentado por el gobierno bonaerense. La medida cautelar, firmada por el juez subrogante Elpidio Portocarrero Tezanos Pinto, ordenó a Vialidad Nacional reforzar los cierres, la cartelería y la prevención en los sectores no habilitados, y revisar las defensas y sistemas de contención de los tramos abiertos. El organismo debe informar en 15 días qué medidas adoptó.
La causa incorporó la muerte de un niño en Merlo, tras caer desde un puente de la traza que, según la presentación provincial, no contaba con protección adecuada. Sin embargo, el juzgado aclaró que no encontró elementos para afirmar que toda la autopista estuviera en una situación uniforme de abandono. La cautelar tendrá una vigencia de seis meses y no obliga a reanudar la construcción ni a transferir la obra a la Provincia.
El plan provincial con AUBASA
La Provincia busca que Nación le ceda facultades para administrar el corredor. El esquema difundido recientemente contempla incorporar parte de la autopista a AUBASA y financiar el mantenimiento y la finalización con estaciones de cobro. Desde el entorno del ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, sostuvieron: «Si Nación no la transfiere, no hay manera». Sin embargo, en agosto Katopodis había dicho que la Provincia podía resolver la situación con fondos propios y descartó peajes adicionales. Por ahora, tanto el traspaso como el mecanismo de financiamiento siguen sin definirse.





