Un adiós en sus propias palabras
Pablo Descalzo comunicó la muerte de su madre, Cecilia Quesada, con un mensaje personal acompañado por una foto de ambos. En el centro de la despedida puso recuerdos de los veranos y de los amigos que compartían, junto a una palabra que resume el lugar que ella ocupaba para su familia: “Siempre fuiste el refugio de muchos. Siempre fuiste nuestro refugio. Fuimos tres afortunados. Siempre”.
El intendente también habló en nombre de sus dos hermanos. Deseó que los tres hijos puedan parecerse cada vez más a Cecilia y nombró como herencia su humanidad, su amor incondicional y su grandeza. En el mensaje dejó ver, además, la angustia de los últimos quince días, durante los cuales dijo haber pedido cada día que su madre pudiera quedarse.

Una escena que quedó en la memoria de Ituzaingó
El 5 de julio de 2023, durante la presentación de la lista de Unión por la Patria en el Club Gimnasia y Esgrima de Ituzaingó (GEI), Descalzo hizo una pausa en su discurso y se dirigió a Cecilia, que estaba sentada en primera fila. Le agradeció por estar siempre presente en su vida y cerró con una frase breve: “Yo tengo mamá. Te amo Cecilia”. La cobertura de aquel acto registró la emoción de Quesada y los aplausos del público.
Otra crónica de esa jornada contó que el entonces precandidato habló del origen humilde de su madre y de su esfuerzo y sacrificio, que describió como una guía para su vida. Tres años después, aquel agradecimiento pronunciado ante una sala colmada vuelve a leerse a la luz de la despedida familiar.

Mucho antes de la intendencia
En una entrevista publicada en 2012, cuando tenía 33 años y era concejal, Descalzo habló de haber crecido en una familia peronista y recordó que su “canción de cuna era la marcha peronista”. En esa misma conversación, al decir que nunca había sentido su apellido como una carga, se presentó como hijo de Alberto Descalzo y Cecilia Quesada.
Leídas en conjunto, la entrevista, la escena del GEI y la despedida dibujan una continuidad en las propias palabras de Pablo: Cecilia estuvo en su relato familiar mucho antes de que llegara a la Intendencia y, ahora, aparece como el ejemplo que él y sus hermanos, Juan Cruz y Juan Cruz, desean seguir.

El texto final de despedida que Pablo Descalzo publicó en las redes es conmovedor:
Dicen por ahí que con el correr del tiempo los recuerdos se van escapando. Pero sinceramente, yo no creo en eso, viejita. Cómo lo voy a creer si aún escucho tu voz cantando “El Brujito de Gulubú”; si aún te escucho cántandole a Martín “Duerme, duerme negrito”, para llamar el sueño; si aún te veo iluminada de risa cuando Juan Cruz bailaba de alegría al mirarte servir tu postre helado.
Te recuerdo rodeada de nuestros amigos en las masivas vacaciones de verano. Siempre fuiste el refugio de muchos. Siempre fuiste nuestro refugio. Fuimos tres afortunados. Siempre.
Y te dimos nietos siendo muy joven. Fue entonces cuando nos mostraste un nuevo universo: el de ser la abuela más maravillosa. Qué gran abuela fuiste Chechi!!!
A todos nos duele sentir que esta vez no pudiste consentirnos y darnos ese “un ratito más, Má”!!! Y aunque se lo pedí a Dios cada día, en estos últimos quince días, es evidente que Él también necesita esa fortuna de tenerte. Qué soldada te llevaste Barba!! Cuidámela, eh!!!
Deseo que tus tres hijos nos parezcamos cada vez más y más a vos, mami. Porque la herencia más grande es tu humanidad, tu amor incondicional y tu grandeza.
Hasta luego, Mamita hermosa. Te amo para siempre!!!





