El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó genéticamente los restos de Carlos Simón Poblete, quien tenía 33 años cuando fue secuestrado a fines de abril de 1977 en Córdoba. Sus restos habían sido inhumados sin identidad en el Cuadro 33 del Cementerio de la Ciudad de Mendoza y fueron exhumados por el equipo forense en 2010.
La identificación se concretó luego de que su hija, Miriam Poblete Moyano, aportara una muestra de sangre este año. Ella había recuperado su identidad en diciembre de 2017, cuando Abuelas de Plaza de Mayo confirmó que era hija de Carlos y María del Carmen y la reconoció como la nieta recuperada Nº 127 a pesar de su negacionismo.

Las excavaciones en el Cuadro 33
Entre 2010 y 2015, el EAAF realizó excavaciones arqueológicas en el Cuadro 33, un sector del cementerio utilizado durante la dictadura para inhumar personas sin identidad. Los trabajos abarcaron 250 sepulturas y fueron seguidos por el análisis antropológico de cientos de cuerpos, con el objetivo de establecer cuáles podían corresponder a personas desaparecidas.
Las tareas contaron con el apoyo de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo, el Movimiento Ecuménico de Mendoza y familiares de personas desaparecidas. Con el caso de Poblete, ya son cuatro las personas desaparecidas identificadas en el Cementerio de Mendoza.

Quién era Carlos Poblete
Carlos nació en San Juan el 2 de noviembre de 1944. Tenía once hermanas, lo llamaban “Tula” o “Guillermo” y estudió Ingeniería Civil. Allí conoció a María del Carmen Moyano (apodada «Pichona» o «La Gorda»), quien se había mudado a San Juan después de un allanamiento en su casa de Mendoza. Ambos compartían su militancia en la Organización Montoneros.
La pareja fue secuestrada en Córdoba entre abril y mayo de 1977. María del Carmen cursaba un embarazo de ocho o nueve meses y ambos fueron llevados al centro clandestino de detención La Perla, ubicado en la provincia de Córdoba, sobre la Ruta Nacional N° 20 (autopista a Villa Carlos Paz), a unos 12 kilómetros de la Capital Provincial. Luego ella fue trasladada a la ESMA, donde dio a luz a una niña en cautiverio, en junio de ese mismo año.

Ocho días después del parto, la niña fue separada de su madre y entregada al ex integrante del Departamento de Informaciones de Mendoza (D-2) el policía Armando Osvaldo Fernández Miranda y a su esposa, Iris Yolanda Luffi, quienes la inscribieron como hija propia. Armando Osvaldo Fernández Miranda no era un miembro cualquiera del sistema represivo: era enlace con inteligencia del Ejército, con el Comando de Operaciones Táctico (COT) que ejecutaba los procedimientos represivos y con el jefe de la policía provincial. La investigación que permitió restituir la identidad de Miriam comenzó tras una denuncia presentada en 2012 por la comisión Hermanos de HIJOS Mendoza.
Dos años atrás, Miriam Fernández, la hija apropiada de los desaparecidos Carmen Moyano y Carlos Poblete, filmó un video para el Gobierno Nacional de Javier Milei, donde intenta demostrar que su padre de crianza no tuvo nada que ver con los delitos cometidos dentro de este centro clandestino. Pero la pretendida memoria completa falta a la verdad ya probada por la justicia.

María del Carmen Moyano
Nació el 9 de mayo de 1954 en Godoy Cruz, Mendoza. Era la tercera de cuatro hermanos, deportista (jugaba al básquet, vóley y nadaba en el Club Talleres), y luego de recibirse en la Escuela Normal, estudió Farmacia y Bioquímica mientras trabajaba como empleada administrativa en la Dirección de Tránsito y Transporte.
Compartía militancia política en la organización Montoneros con Carlos Simón Poblete. Tras seis meses de noviazgo se fueron a vivir juntos y poco después ella quedó embarazada. El secuestro de la pareja se produjo entre abril y mayo de 1977 en la provincia de Córdoba. Al momento de su captura, María del Carmen cursaba un embarazo avanzado, de entre ocho y nueve meses.

El recorrido por La Perla y la ESMA
Según los testimonios de sobrevivientes, María del Carmen Moyano y Carlos Simón Poblete fueron llevados tras su secuestro al centro clandestino La Perla, en Córdoba, que funcionaba bajo la órbita del III Cuerpo del Ejército. Allí permanecieron cautivos antes de que sus caminos se separaran.
Cuando cursaba los últimos meses del embarazo, María del Carmen fue trasladada a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en Buenos Aires. En junio de 1977 dio a luz a una niña. Sobrevivientes señalaron que el parto fue atendido por el médico naval Jorge Luis Magnacco, posteriormente condenado por crímenes de lesa humanidad.

Miriam Poblete Moyano
Nació en cautiverio en junio de 1977. Por sobrevivientes, se supo que el parto fue atendido por el médico Jorge Luis Magnacco, multicondenado por delitos de lesa humanidad. De inmediato, sus familias iniciaron la búsqueda y presentaron su caso en Abuelas.

El ADN confirmó su identidad
Años después, Miriam contó que conocía los motivos de la citación judicial que había tocado a su puerta y que rechazaba la medida judicial. Llegó a ausentarse de su domicilio durante una semana para evitarla, hasta que se desplegó un operativo con efectivos de la Gendarmería en la vivienda. Finalmente, se sometió a las pruebas genéticas.
En diciembre de 2017, el análisis del Banco Nacional de Datos Genéticos confirmó que era hija de Carlos Simón Poblete y María del Carmen Moyano. Entre el 27 y el 28 de diciembre, Abuelas anunció públicamente la restitución de identidad de la nieta 127. Miriam no participó de la conferencia y, con el tiempo, mantuvo una relación distante con sus familias biológicas de San Juan y Mendoza.
Miriam sostuvo que tuvo una infancia feliz y defendió a Fernández y Luffi, a quienes atribuyó haberle dado amor y valores. También decidió conservar legalmente el nombre de Miriam Lourdes Fernández. Su postura personal no detuvo el proceso penal: al tratarse de delitos de lesa humanidad, la causa continuó de oficio.
Las condenas por la apropiación
En 2021, el Tribunal Oral Federal Nº 1 de Mendoza condenó a Fernández Miranda a diez años de prisión, a Iris Yolanda Luffi a cinco y a Abelardo Santiago Garay, otro integrante del D-2, a ocho años. Tras una revisión judicial, en 2024 se elevaron las penas de Fernández Miranda y Garay a 15 y 10 años, respectivamente. Luffi había fallecido en diciembre de 2023.
La identificación de los restos de Carlos Poblete permite establecer qué ocurrió con una de las víctimas de la pareja. María del Carmen Moyano continúa desaparecida.





