La sesión en el Concejo Deliberante subió de temperatura cuando los bloques opositores confrontaron directamente a los funcionarios locales por el aumento del delito en los barrios y la falta de patrullaje preventivo. Entre cruces dialécticos, reclamos vecinales y chicanas políticas, el oficialismo intentó blindar la gestión defendiendo las partidas presupuestarias y la articulación con las fuerzas bonaerenses, en una jornada donde las respuestas dejaron poco conformes a los presentes.
Los momentos más tensos se vivieron durante las intervenciones individuales de los ediles, quienes llevaron al recinto casos puntuales de entraderas y robos violentos que conmocionaron recientemente al distrito. Con acusaciones cruzadas sobre la responsabilidad del Ejecutivo comunal y la inacción provincial, la interpelación derivó en un debate encendido que expuso las profundas fracturas políticas en torno a una de las demandas más sensibles y urgentes de la comunidad moronense.
Cardos, el secretario de Seguridad, agregó antes: Nosotros le solicitamos ayuda al Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires porque entendíamos que en la zona limítrofe, con nuestro partido amigo —además quiero aclarar que tengo una excelente relación con el Secretario de Seguridad de Tres de Febrero, con el que trabajamos codo a codo, me llevo muy bien, estamos abocados solo a los temas inherentes a seguridad, absolutamente desprendidos de nuestras opiniones políticas— y lo que nosotros hicimos en la zona del barrio Carlos Gardel y lo que es el Hospital Posadas, para que nos ubiquemos geográficamente, es generar lo que nosotros llamamos un sistema de saturación de videovigilancia, anillos.
¿Cómo funcionan? Yo después se los voy a dejar, es algo que pudimos incorporar hace poco, para lo cual creamos dos centros de monitoreo nuevos, o sea, dos puestos de monitoreo nuevos, cuya finalidad es ver toda persona sospechosa que entra o sale en esta zona, o todo vehículo sospechoso que se mueve en esta zona. La policía nos ha brindado dos motos —ustedes imagino las conocen, son las que van con la escopeta armada atrás, que tienen un impacto visual importante—. Nos ha brindado esto el Ministerio para que tengamos la capacidad de interceptar, palpar de armas e identificar a ocupantes de vehículos. Esto está funcionando en la actualidad y es lo que nos permite tener una baja relativa, un control extra sobre la actividad delictual en la zona. Por eso son los resultados que tenemos en el robo a mano armada, que insisto, no nos alcanza; es un indicador, nos sirve para saber que no estamos ni igual ni peor que antes, que debemos profundizar este camino. Después les puedo dar precisiones de cómo funciona el anillado, cuáles son los puestos y cuál es el personal policial que está abocado a este nuevo operativo en la zona del Hospital Posadas.

Para nosotros fue muy importante. Como en el resto de la provincia de Buenos Aires, hubo un momento donde comenzó a haber un auge de entraderas. En delitos contra la propiedad hay tres modalidades diferentes: una es la entradera, que es cuando ustedes están ingresando a su casa, ya sea en forma peatonal o en auto, y se meten con ustedes; la otra modalidad es el escruche, que es cuando ingresan a su domicilio aprovechando la ausencia de los moradores para despojarlos de sus pertenencias; y la más peligrosa para nosotros, que es el robo en finca, que ocurre cuando somos sorprendidos en la madrugada por delincuentes que nos reducen y nos atan, siendo una de las formas más peligrosas de los delitos que sufrimos en nuestra vivienda.
Nosotros logramos desarticular un número importantísimo de bandas que se dedicaban a hacer entraderas, lo cual pudimos ver reflejado rápidamente en las estadísticas al mes siguiente y a los 60 días. Hemos perseguido bandas que estaban radicadas en Zona Sur y en la costa bonaerense. Este es un trabajo que llevó adelante quien fuera hasta hace muy poco el jefe de la DDI Morón, Pérez Bianchi, una persona que fue premiada el año pasado por su capacidad de investigación y su alto nivel de resolución, y que ahora fue enviado a Mar del Plata. Concretamente, en personal dedicado a este tipo de delitos, tenemos más de 50 detenidos y han quedado 15 bandas desarticuladas imputadas por robos en nuestro distrito. Logramos un alto nivel de resolución de bandas dedicadas a entraderas. Por supuesto vendrán y se crearán nuevas bandas; lo importante es que nunca dejemos de dar respuesta a esta temática, porque si bien todo esto depende del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, nosotros como Secretaría de Seguridad municipal lo que hacemos continuamente es alentar, fortalecer y brindar todos los elementos a nuestro alcance para potenciar el trabajo que llevan adelante, no solo con las fuerzas provinciales, sino también con otras fuerzas.

Lo estábamos viendo en algunos programas de televisión: los distintos programas que hay en Morón respecto a la atención de familiares de detenidos y la situación social de esos grupos vulnerables. Nosotros, cuando asumimos la Secretaría de Seguridad, creamos un hecho absolutamente diferente y único en la Provincia de Buenos Aires: la asistencia a las víctimas del delito. Aquí se encuentran el doctor Terrón junto con el doctor Almeida, quienes han trabajado activamente en la Ley de Víctimas de la Provincia de Buenos Aires, con reconocimiento nacional y actividad internacional. Cuando les contamos cuál era el proyecto de la nueva Secretaría de Seguridad para Morón, no dudaron en ser parte.
Pongo en valor la Dirección de Asistencia a la Víctima del Delito porque para nosotros es prioritario qué pasa con una familia cuando sufre una entradera, qué pasa con ese adulto mayor, qué pasa cuando a un vecino remisero de Morón le pegan un tiro en el pie para intentar robarle el auto: ¿cómo va a comer esa familia?, ¿cómo queda la situación psicológica de los hijos?, ¿qué pasa si queda internado, quién se ocupa de su atención o traslado a un centro de mayor complejidad?, ¿quién se hace cargo del seguimiento psicológico de los menores que presenciaron esa violencia? Quiero agradecerle al doctor Terrón por el trabajo destacable que está realizando al respecto. Estadísticamente, las posibilidades de que vuelvan a robarle a un adulto mayor en su casa son prácticamente nulas, salvo que el delincuente tenga un nuevo dato; ahora bien, ¿cómo hace esa persona para volver a dormir después de esa experiencia? Diseñamos una alarma especial para adultos mayores, para asistirlos y brindarles ayuda psicológica, y realizamos un seguimiento cercano. Está el caso de Toscano, una persona que recibió un disparo de arma de fuego, a cuya familia asistimos desde hace años con su tratamiento. Además, la particularidad de quienes integran el área, como Terrón o Almeida, es que han sufrido el delito en carne propia: les han matado familiares frente a ellos, y transformaron ese dolor en la capacidad para acompañar a las víctimas.

Por eso, independientemente de los programas del 0800 y de asistencia a detenidos, tenemos una mirada orientada a las víctimas. Todos recordamos a la familia Cruz, que tiempo atrás estaba en la Plaza de Morón con sus pancartas; formaban parte de las 584 personas que estaban allí y que atendí de forma personalizada. Hoy son parte de programas que se dedican a acompañar y dar apoyo a víctimas del delito. Es sumamente importante que quienes se manifestaban junto con los foros de seguridad y juntas vecinales en busca de respuestas, hoy estén integrados en programas de contención. Registramos 273 intervenciones del equipo interdisciplinario —psicólogos, psiquiatras y profesionales—, 57 sesiones de asistencia psicológica y presencia en el domicilio en el 93% de los casos dentro de las 24 horas posteriores a la consumación del delito. Como Secretario de Seguridad recibo un informe pormenorizado ante cada hecho violento sobre el estado general de la familia y sus necesidades particulares.
Cuando asumimos en 2025, nos encontramos con que, por razones técnicas, operativas y carpetas médicas, había operativos en la calle solo 5 móviles de Seguridad Ciudadana; mediante reparaciones urgentes logramos llevarlos a un promedio estable de 20 móviles (oscilando entre 18 y 22 según el día). En cuanto al personal de territorio en la Subsecretaría de Seguridad, pasamos de 35 trabajadores a más de 114, lo que nos permite una mayor presencia en la vía pública. Respecto a la Guardia Urbana de Morón, cuenta inicialmente con 40 agentes abocados a tareas de prevención y comunicación: asisten temprano a las escuelas y luego patrullan los centros comerciales. Todo esto se complementará con la Policía Municipal, que comenzará a operar hacia fines de año.
En materia institucional y de calidad jurídica, cuando asumimos había solo 3 protocolos vigentes en la Secretaría; hoy contamos con más de 14 normativas operativas y 13 protocolos vinculados a niñez, estupefacientes y reclamos de alarmas. Asimismo, de 70 pedidos de informes que estaban paralizados al inicio de la gestión, actualmente no registramos ningún expediente pendiente en el sistema; la Directora de Legal y Técnica se encuentra a disposición para resolver cualquier consulta formal o informal de los concejales.

Concejal Pablo Tozzi de La Libertad Avanza: Agradezco también a toda la gente del Ejecutivo que vino acompañándose el día de hoy. También agradezco las explicaciones que nos dio acá el Secretario de Seguridad Cardoso. Agradezco también el receso que tuvimos, es más, siento que estábamos un poco sofocados, quizás algunos concejales de la oposición. Era tanto el humo que salía de esas estadísticas que la verdad es que no sabíamos cómo reaccionar a eso. Así que se lo agradezco, sobre todo yo que soy un poco asmático. Antes de iniciar no puedo más que mencionar que es lamentable el hecho de que no hayan dejado pasar a los vecinos a esta interpelación, porque es una interpelación para los vecinos y pedida por los vecinos, no es una cuestión de política partidaria. Y yo pensé que este recinto era la casa de todos los moronenses, evidentemente me equivoqué. Si fue una decisión unilateral de esta casa de no dejarlos pasar, porque evidentemente no podían controlar lo que la gente podía decir o opinar desde las gradas, es triste y es lamentable. Y si fue porque no podían garantizar la seguridad, también es más triste y más lamentable, porque si no pueden garantizar la seguridad en el recinto que es la casa de todos los moronenses, ¿cómo pretenden hacerlo en el municipio de Morón? Simplemente eso.
Críticas a la ausencia del intendente y antecedentes de inseguridad
En relación con el debate sobre la Ley Provincial de Seguridad, existen dos puntos centrales: las policías municipales y la regulación de los centros de monitoreo. Actualmente existen diversos cuerpos (guardias urbanas, patrullas o policías municipales) que carecen de un marco regulatorio uniforme en la ley provincial. Varios intendentes y secretarios plantean la posibilidad de portar armas de fuego, lo cual está prohibido por la normativa vigente; en territorio bonaerense solo se emplean, a lo sumo, armas de baja letalidad. También es necesario legislar sobre los centros de monitoreo, la validez probatoria de las grabaciones y el financiamiento de los recursos tecnológicos y de equipamiento.
Ante el vacío legal, cada municipio adopta criterios propios. En Morón implementamos un protocolo de reserva de imágenes: como las grabaciones se eliminan automáticamente a los 30 días si no media orden judicial, cualquier vecino que protagonice un siniestro vial o requiera preservar registros ante un posible hecho ilícito puede presentarse de forma presencial con su DNI, fundamentar el pedido y solicitar la custodia del material a la espera del requerimiento judicial. Del mismo modo, estandarizamos actuaciones inmediatas y derivaciones al Poder Judicial en casos de niñez y denuncias por violencia de género para garantizar su correspondiente tratamiento judicial.
En la relación comunitaria, pasamos de las protestas iniciales en la plaza a una labor territorial constante: participamos de los siete foros de seguridad vecinales y asistí de manera personal a más de 126 reuniones con juntas vecinales y grupos barriales. A partir de esos encuentros, entregamos más de 360 pulsadores en reemplazo de equipos obsoletos, instalamos 120 alarmas vecinales y colocamos más de 15 cámaras solicitadas por los vecinos. En cuanto a Defensa Civil, el área cuenta con una dotación de 39 móviles operativos y registró 2.858 intervenciones desde noviembre de 2025, interviniendo también activamente ante 28 alertas meteorológicas durante 2026 frente a fenómenos climáticos que provocan anegamientos y emergencias en la vía pública.
Por último, la conformación de la Policía Municipal de Morón surge de un proceso en el que se realizaron más de 1.200 entrevistas, con 300 postulantes retirados de fuerzas de seguridad y 150 seleccionados, de los cuales 130 se encuentran cursando el trayecto formativo de cuatro meses. Optamos por el esquema de formación por horas cátedra que fija el Ministerio de Seguridad bonaerense y convocamos a personal retirado con legajo intachable, habiendo formulado denuncias penales contra aspirantes que intentaron falsificar títulos u ocultar antecedentes irregulares. Para garantizar la idoneidad y jerarquía en el uso de armas de baja letalidad, solicitamos que los exámenes psicológicos sean realizados por los equipos evaluadores del propio Ministerio de Seguridad provincial. El programa contó con la participación de la Asociación de Magistrados y del Departamento Judicial de Morón, con jueces y fiscales que ejercen como docentes de los futuros agentes en la sede de la Delegación Vucetich, en el Parque Central (DECA).
Apertura e interpelación a las autoridades
Agradezco también a toda la gente del Ejecutivo que vino acompañándose el día de hoy. También agradezco las explicaciones que nos dio acá el Secretario de Seguridad Cardoso. Agradezco también el receso que tuvimos, es más, siento que estábamos un poco sofocados, quizás algunos concejales de la oposición. Era tanto el humo que salía de esas estadísticas que la verdad es que no sabíamos cómo reaccionar a eso. Así que se lo agradezco, sobre todo yo que soy un poco asmático. Antes de iniciar no puedo más que mencionar que es lamentable el hecho de que no hayan dejado pasar a los vecinos a esta interpelación, porque es una interpelación para los vecinos y pedida por los vecinos, no es una cuestión de política partidaria. Y yo pensé que este recinto era la casa de todos los moronenses, evidentemente me equivoqué. Si fue una decisión unilateral de esta casa de no dejarlos pasar, porque evidentemente no podían controlar lo que la gente podía decir o opinar desde las gradas, es triste y es lamentable. Y si fue porque no podían garantizar la seguridad, también es más triste y más lamentable, porque si no pueden garantizar la seguridad en el recinto que es la casa de todos los moronenses, ¿cómo pretenden hacerlo en el municipio de Morón? Simplemente eso.
Críticas a la ausencia del intendente y antecedentes de inseguridad
Y después quisiera usar también el adjetivo de lamentable, porque no vino el Intendente Lucas Ghi a dar la cara, pero más que lamentable es cobardía. No puedo buscar otro adjetivo que no fuera ese. Porque los vecinos de Morón sí querían verlo acá dando explicaciones. Es más, el otro día me comentó un vecino, ¿sabés qué? Me crucé a Lucas y estaba entregando las licencias de conducir. Me dice, ¿qué hacía ahí? Le digo, no sé. Pero yo creo que en vez de estar tomándose el tiempo para ir y entregar las licencias de conducir, porque seguramente espera recibir una sonrisa a cambio, podría venir acá. Yo sé que es más difícil plantarse acá frente a todos los concejales, pero es su responsabilidad, la verdad, de completa cobardía su actitud. Y también celebro que podamos tener esta interpelación de seguridad. La venimos pidiendo desde que asesinaron a María Lucrecia Arias en Castelar en el 2024. Recuerdo que yo hacía poco que había entrado a este recinto. La asesinaron frente a su hija. Pasé anoche, todavía no tenemos las luminarias completas en esa zona, así que eso es algo para tomar nota. Incluso en ese momento los vecinos le habían mandado una carta documento a Lucas, ahí pidiendo algún tipo de explicación. Obviamente nunca respondieron esa carta documento. Habría estado bueno que esté acá mínimo para mostrarse, pero bueno, eso fue en el 24.

Cuestionamiento sobre las posturas y la empatía con el delito
También es muy útil esta interpelación en seguridad, porque voy a rescatar algunas cosas que estuvo diciendo en su discurso, secretario Cardoso. «Vivimos en el Conurbano», tiró en algún momento, como diciendo hay que acostumbrarse a la inseguridad, o al menos yo lo entendía así, no sé por qué es parte de una argumentación la frase «vivimos en el Conurbano», como para que entendamos, no sé, quizás pretenden que nos mudemos a Capital o a otra provincia, no lo sé. Y después también tiró que no esperemos fórmulas mágicas, nadie creo que está esperando fórmulas mágicas, están esperando fórmulas eficientes, hay otros municipios que han adoptado otras fórmulas y les han funcionado, así que cualquier cosa se las podemos pedir. No creo que tenga que ponerse a mezclar pociones para que le vaya bien en seguridad a un municipio. Voy a empezar yo con preguntas generales, porque no quiero meterme en cosas tan puntuales ahora y sé que mis compañeros de bloque sí tienen preguntas muy específicas. Pero tengo dos preguntas, quiero arrancar con una que es bastante general y que tiene que ver con que este municipio durante mucho tiempo pareció tener más empatía con los criminales o los que cometían los delitos que con las víctimas. Y lo que yo quería saber, sinceramente, y todos, creo que los vecinos de Morón, es si esto va a cambiar o ya cambió y voy a dar un montón de argumentos que me ha dado siempre el oficialismo e incluso salían en medios a argumentar de esta forma, decían, «bueno, pero era un menor», «bueno, pero tenía un arma falsa», como si uno tuviera que saber en ese momento si te están choreando con un arma de juguete o no. «Bueno, pero si no tiene trabajo, ¿qué puede hacer? Tiene que salir a robar». «Bueno, pero estaba drogado, tiene problemas de consumo». Siempre había un pero para los que cometían los crímenes acá en Morón y la víctima siempre terminaba en segundo plano, parecía que se estaban estigmatizando.
Uso de imágenes de víctimas y acusaciones de show político
Y ahora que me acaba de señalar el secretario, a Terrones, si no me equivoco, es el nombre, el director de asistencia a la víctima, también quería hacer una aclaración de que si van a poner fotos del doctor Juan Cruz, estaría bueno que le avisen a la familia que van a usar esas fotos. Estaría bueno que le den el consentimiento. Es más, está la sobrina de Juan Cruz afuera, no le gustó para nada que no le hayan avisado eso. Y si van a buscar a familias que quieren, que muestren su apoyo, y voy a mencionar específicamente el caso de Ezequiel Altamira, que me enteré de que se comunicaron con la mamá de él para pedirle a ver si podía venir hoy a apoyar a Lucas Ghi en esta interpelación. No estoy señalando a nadie en especial. Si van a pedir eso y lo van a hacer particularmente con cada una de las familias de la víctima, tengan la valentía, por favor, de mandarlo al grupo. Yo sé que hay un grupo de familiares de víctimas, lo pueden mandar ahí abiertamente y cada uno les va a contestar si quiere venir a apoyarlo o no, y las razones. Y también eso, no usen fotos de familiares de víctimas sin consultarlos. Yo muchas veces dije que la interpelación no era un show, o al menos creo que La Libertad Avanza (LLA) no venía a hacer un show de la interpelación. Me parece que ahora el Ejecutivo aprovechó para hacer un show mostrando esa foto. Es más, si sabía que iban a mostrar fotos, me traía yo en un pendrive y se lo pasaba a la presidencia y mostrábamos fotos de los delitos. O fotos que las propias familias de los que sufrieron estas cosas nos proporcionan. Entonces, la verdad es que creo que fue una falta de respeto total. Ahora sí me gustaría darle la palabra al secretario para que conteste. ¿Ha cambiado esta visión de que no vamos a considerar a los criminales como víctimas de una sociedad que los llevó a cometer esos delitos y a los que sufren esos delitos como estigmatizadores, básicamente?
Respuesta del Secretario de Seguridad
Bueno, dos temas. Primera aclaración. No solo se refiere a una foto en particular, sino que lo que está filmado es en la Secretaría de Seguridad la actividad con víctimas del delito donde se juntan para comprometerse en un trabajo conjunto siguiendo justamente los lineamientos del también víctima del delito, doctor Terrón, que llevó adelante eso. No fue una foto sorpresa. Si usted ve en la página de la Secretaría de Seguridad hay vídeos institucionales al respecto. Primero. Segundo tema. Respecto a la romantización del delito yo creo que usted recién estaba haciendo lugar como apoyo. Yo particularmente como Secretario de Seguridad siempre tuve una posición muy clara al respecto. A mí lo que me interesa son las víctimas del delito. Cuando va una lacra y me lastima a un vecino de Morón. Y a mí me interesa esa persona y su grupo familiar. Seguramente el área de derechos humanos, hay garantías constitucionales que se van a ocupar de los derechos y la garantía de quienes cometan delitos. Yo como Secretario de Seguridad de Morón estoy avocado en otra perspectiva. Absolutamente diferente. Y no reniego de que existan otros espacios de que se ocupen otros tipos de derechos que garanticen la seguridad, los derechos humanos de los delincuentes, que asistan a las familias de quienes hayan sido detenidos porque me parece un hecho importante en seguridad que se los contenga, por supuesto. Pero no es mi objetivo. Yo soy Secretario de Seguridad de Morón. Mi objetivo es proteger los intereses y la seguridad, el patrimonio y la vida de los vecinos de Morón. No tengo ninguna relación con alguna otra particularidad que usted haga referencia.
Debate sobre la baja de imputabilidad
Bueno, en ese sentido también, si me permite repreguntar, quería saber la opinión de usted sobre la actitud que tuvo la jueza Pascual que suspendió la ley de baja imputabilidad aquí en la provincia de Buenos Aires. Y si compartía también las declaraciones del Ministro Alonso. No corresponde a la interpelación, concejal. ¿No corresponde algo de seguridad a la baja imputabilidad? No corresponde a la pregunta, a la interpelación por la que ustedes solicitaron. Yo creo que a la familia del doctor Juan Cruz sí le importaría porque tres menores lo asesinaron, lo ejecutaron, le dispararon en la cabeza y eso no importa. ¿Se puede responder algo en particular que es muy claro para mí, como un concepto general? Formación jurídica, social, como ser humano. La verdad que yo creo que la discusión de la baja imputabilidad ha quedado obsoleta en la República Argentina porque acá, en Palomar, vos tenés chicos de 12 años abriendo fuego contra nuestros vecinos. De modo que si vos bajás la edad a 14, 16, etcétera, la pregunta de fondo sería acá, ¿qué hago con un chico de 12 años que me está disparando a mis vecinos? Porque vos sabés muy bien que por imperio de la ley, en muchas oportunidades, por esa edad, el personal judicial está muchas veces obligado a entregárselo a sus padres. ¿Correcto? ¿A qué padres? Te preguntaría yo.

Primer concejal: «la angustia que viven nuestros vecinos»
Concejal Daniela Cáceres: La oposición abrió la interpelación con un fuerte cuestionamiento político: «hace un año y medio que este gobierno es llevado adelante, es hace siete años que este gobierno viene igual, y lamentablemente llegamos a situaciones extremas como las de hoy.» Rechazó que la interpelación fuera una chicana política: «los libertarios quieren hacer escarnio de esta interpelación, no es así, señor secretario, no es así. ¿Sabe por qué? Porque nosotros lo único que trasladamos es la angustia que viven nuestros vecinos.»
La edil cuestionó el valor de las estadísticas oficiales frente al impacto real en las víctimas: «el vecino que sufrió ese lamentable robo, que corrió riesgo su vida, que su hija miraba cómo lamentablemente golpeaban a su papá, la única estadística que le importa saber cuál es: una, esa persona.» Reconoció que varios concejales también sufrieron hechos de inseguridad en sus casas y remarcó que, aunque las cifras no muestren un «bajo» de inseguridad, la gente sigue sufriendo miedo: «sufren el miedo que les da que sus hijos vayan a la parada del colectivo a tomar el bondi para ir a estudiar o a trabajar y les peguen un tiro por un celular, o salgan con el auto a llevar a sus hijos al colegio y sepan que es el secretario, no vuelvan a su casa.»
Pidió además la presencia del intendente en la sesión: «por eso hablo de que el intendente sería bueno que venga, no es su responsabilidad, pero lo tengo que manifestar, porque es la máxima autoridad y el único responsable del gobierno local.»
El circuito de vigilancia en el colegio Emaús
El concejal consultó sobre el nuevo circuito de vigilancia implementado en el colegio Emaús, donde se sumaron patrullajes de la policía, caminantes y la fuerza de seguridad local. Preguntó puntualmente «cuáles fueron las gestiones para solicitar esos nuevos personales, si los adjudicó la Provincia de Buenos Aires, la Policía Federal, y esos móviles nuevos de seguridad ciudadana, cuándo fueron solicitados para sumarlos a la flota municipal, o se usaron móviles que ya estaban en la Secretaría.»
Cardoso comenzó respondiendo sobre los datos oficiales: explicó que los números que mostraba eran «los datos duros, que son los que quedan registrados, que son los peligrosos, los que no tienen cifra negra», y detalló el esfuerzo por reducir los delitos que ponen en riesgo la vida, el patrimonio y la seguridad de los vecinos. El concejal lo interrumpió: «Me quedó claro, señor secretario, la pregunta era otra.»
Cardoso también hizo una digresión sobre otra problemática: «no puedo dejar de aclarar acá que nosotros no damos abasto a levantar a gente en situación de calle, todos los días se nos caen del sistema gente. Hay concejales de la oposición que me llaman justamente muchas veces para hablar de esto, me roban los tubos de las casas, me roban cable de cobre.» El concejal insistió: «La pregunta era: ¿dónde fueron solicitados los móviles de la Provincia, de la Policía bonaerense?»
Cardoso respondió: «Fue gestionado ante el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, que nos permitió reforzar con móviles del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires la zona de Emaús y la zona de Palomar.»

El reclamo por la «reasignación» de móviles

El intercambio se tensó cuando la concejal Alejandra Liquitay concejal repreguntó si los móviles y caminantes de la seguridad municipal también eran nuevos. Cardoso aclaró: «La policía municipal, nosotros vamos reasignando según las zonas de calor.»
Esa respuesta motivó una fuerte crítica: «O sea que quiere decir que, como siempre sucede en la gestión, sacamos la frazada de un lado para tapar otro. Porque lamentablemente, cuando se sacó de otro lugar la policía, porque no aparecieron mágicamente, usted me dice que no adquirieron móviles nuevos, quiere decir que sacaron de otro circuito.»
El concejal citó un hecho concreto: «El día lunes hubo otro robo de automotor en Castelar Sur, donde hubo un violento robo a una pareja de ciudadanos mayores de edad que los golpearon para sustraerles [el vehículo].» Y agregó que, en la misma zona y en la misma tarde, también robaron una moto a un ciudadano que iba a su trabajo: «Eso demuestra una vez más que, lamentablemente, cuando sacamos de un lugar para poner en otro, no estamos de alguna manera haciendo algo por la inseguridad. Solamente estamos corriendo el poncho.»
Ilustró su crítica con una metáfora de recursos limitados: «si yo tengo diez móviles y tengo uno en cada sector, y porque en un sector, lamentablemente, la inseguridad es mayor, dejo de tener uno y dejo de tener dos… ¿sabe qué pasa, señor secretario? En otro lugar voy a tener nueve.»
Cardoso insistió en que el Ministerio de Seguridad provincial había suministrado nuevos móviles y caminantes para la zona de Emaús, mientras que la reasignación interna correspondía a la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana: «Lo que hacemos con los móviles en la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana es que no están siempre fijos en el mismo punto. Nosotros vamos moviéndolos según cómo percibimos el día a día.»
El concejal retrucó con la misma metáfora: «La frazada corta, la frazada corta.» Cardoso admitió: «En cualquier lugar del mundo el recurso es finito.» Y agregó: «Estamos viendo la mejor manera… por eso aspiramos a la creación de la Policía Municipal.»
El edil cerró el punto con un deseo more que una certeza: «Ojalá, ojalá que suceda, porque no quiero dentro de un año estar debatiendo lo mismo con una fuerza nueva.» Lamentó además no haber podido participar más activamente en el diseño del proyecto de Policía Municipal, al que calificó como «un proyecto superador, bien encarado.»
El expediente 84903 y una alarma vecinal pendiente desde 2024
El concejal exhibió un caso puntual: «Yo tengo un número de expediente, el 84903, a usted le gustan los números de expediente, donde se solicitaba una alarma vecinal.» Detalló que de tres alarmas pedidas solo se colocó una, y que el pedido databa de 2024.
Vinculó ese reclamo con un hecho trágico: «Lamentablemente, señor secretario, a la fecha no han colocado esa alarma y hemos sufrido una muerte en ese momento.» Se refería a la pérdida del oficial Coria en esa zona. Cardoso respondió que no estaba a cargo de la Secretaría en ese momento, a lo que el concejal retrucó recordando que el intendente sí ocupaba su cargo en 2024. Cardoso aclaró que no afirmaba que la alarma hubiera evitado el ataque al oficial Coria, pero remarcó: «es nuestro trabajo pedir y solicitar todo lo que los vecinos nos manifiestan.»
El concejal amplió el reclamo a otros pedidos pendientes —cámaras y luminarias— en la misma zona. Cardoso, ante esto, ofreció una solución inmediata: «¿Le puedo pedir un favor, concejal? Independientemente de la fecha de los pedidos, si fuera 22, 21, 23, 24, ¿usted me puede dar traslado de las cámaras, de las luces que necesite yo? Mañana mismo se lo soluciono.»

Corredores seguros: «jamás hemos sido convocados»
El concejal planteó luego el tema de los corredores seguros en los colegios, un proyecto que —según relató— su bloque había propuesto tiempo atrás sin ser convocado a participar: «Hemos planteado desde el bloque un corredor seguro. Es más, yo he ido a su oficina cuando recién ingresaba a planteárselo. Lamentablemente no tuve la misma suerte que los demás concejales. Jamás hemos sido convocados.»
Explicó que se había acordado hacer una prueba piloto que finalmente no se concretó: «Habíamos quedado en hacer una prueba piloto con eso. Nunca me llamaron, señor secretario. Estuve esperando, eran varios colegios. Lamentablemente nunca hemos sido convocados.»
Cardoso reconoció la conversación previa: «Concejal, la última conversación que tuvimos, usted me transmitió esto, hicimos un bosquejo, hablamos, dijimos que podíamos hacer una prueba piloto, que si llegaba a funcionar lo podíamos extender al resto del distrito.» El concejal insistió en que nunca se retomó el contacto, y Cardoso lo invitó a reunirse nuevamente: «El lunes la espero… la espero el martes y tráigame el bosquejo y lo implementamos.»
El concejal, sin ánimo de confrontación, cerró el punto con una reflexión: «Es triste que lleguemos a una interpelación para que nos convoquen. Es muy triste que lleguemos a esta instancia.» Y aceptó la propuesta: «Ahora tomo la aposta y el martes voy a su secretaría sin ánimo de chicana, es decir, seguir trabajando por los vecinos de Morón.»
Antes de ceder la palabra, pidió conocer el nombre de la responsable de legal y técnica para canalizar expedientes de pedidos de informes sin respuesta. Cardoso presentó a la funcionaria: «Queda a su disposición la directora general de Legal y Técnica, la doctora María Laverela.» Reiteró que, según el sistema, no había expedientes pendientes por responder, aunque reconoció: «se traspapelaron muchos expedientes, entonces, lamentablemente…»
Susana Picón: «fui víctima de un robo en mi casa»

Tomó la palabra la concejala Susana Picón, quien lamentó la ausencia del intendente en la sesión: «corresponde y era necesario que realmente él pueda estar dando las explicaciones y fundamentalmente las respuestas que creo, no nosotros, sino realmente los vecinos de Morón, que han dado cuenta de esta necesidad.»
Cuestionó la fiabilidad de los datos oficiales, contrastándolos con estadísticas provinciales que —según señaló— no coinciden: «realmente son graves, que incluso no contrastan con los que usted refirió.» Reclamó un abordaje integral que contemple todos los delitos, no solo entraderas o robos, y citó una frase que circula entre los vecinos: «un delito cada cinco minutos.»
En un pasaje de fuerte carga personal, la concejala relató haber sido víctima de un robo en su propia casa la semana anterior: «yo vivo en Palomar, vivo a diez cuadras del Emaús, y hace una semana fui víctima de un robo en mi casa de la modalidad escruche.» Pidió disculpas por emocionarse: «perdónenme que me ponga mal porque realmente son días muy difíciles para mí, son días muy difíciles.»
Describió la vulnerabilidad de vivir sola tras el hecho: «mi situación de una mujer sola en esa situación realmente es un estado de indefensión y de vulnerabilidad extrema, sí, extrema.» Relató además haber esperado horas la llegada de la policía científica, y un episodio de mal trato al intentar comunicarse con Cardoso: «intenté contactarlo, usted no me atendió el teléfono, después me escribió diciéndome que no me tenía agendada como concejal. Debo decirle sinceramente que no me pareció una respuesta acorde por la situación que me encontraba atravesando.» Sí agradeció al subsecretario que la llamó y al personal de la Comisaría Sexta de Palomar.
La concejala pidió datos fidedignos y completos sobre delitos, y señaló que nunca fue contactada por el área de Asistencia a la Víctima: «hasta el día de hoy no me ha contactado nadie.» Reflexionó sobre el subregistro delictivo: «si precisamente los datos duros no revelan lo que es a nivel estadística, es porque mucha gente está cansada de no tener respuestas y por eso no denuncia.»
Como especialista en niñez y adolescencia, planteó la necesidad de políticas de prevención más allá de lo reactivo: «este no puede ser el ataque del combate del delito de manera reactiva, tiene que haber un plan.» Citó al Foro de Responsabilidad Penal Juvenil: «me dicen que no hay programas, no hay planes para trabajar con los chicos a nivel Morón, y eso es municipal.»
Reclamó también la implementación de escuelas seguras en su barrio y preguntó por la existencia de protocolos o convenios firmados con el Poder Judicial, otras fuerzas de seguridad y municipios vecinos, además de pedir precisiones sobre los nuevos puestos de monitoreo mencionados por Cardoso.
Cardoso respondió recordando la conversación previa con la concejala: «nosotros hablamos el otro día, inclusive usted me explicaba que vivía sola, que había sido violentado su domicilio, entendí la situación, por eso dispusimos que quedara un móvil en la zona para que, por lo menos hasta que pudiera recomponer la seguridad de su hogar, se sintiera contenida.»
Sobre el sistema de anillado en Palomar, la invitó a conocerlo personalmente: «le invito a que se acerque a la Secretaría para que usted pueda venir a ver los puestos nuevos, cómo funcionan, cómo están en contacto directo con las motos.» Explicó que ese sistema usa «una capa de comunicación diferente al 911 de la policía», con un operador de monitoreo que transmite en tiempo real a las motos: «dos motos, casco rojo, va por tal calle, con un anillo prudencial para que puedan ser interceptados y palpados de armas.» Adelantó además la intención de replicar la experiencia en Castelar Sur.
Claudio Faro pide precisión sobre las calles cubiertas en el Emaús

Tomó la palabra el concejal Claudio Faro, quien aclaró no querer hacer uso político de la situación, aunque reconoció el impacto personal del hecho: «soy papá del cole, mis hijos van ahí, mi esposa trabaja ahí.»
Consultó específicamente por las intersecciones cubiertas por los nuevos caminantes y móviles anunciados en la zona del Emaús: «¿me podría decir cuáles son las intersecciones por las cuales están los caminantes y los móviles nuevos?»
Cardoso detalló que, según un acta firmada con el colegio y un grupo de padres, se sumaron dos caminantes más a los ya acordados —llegando a cuatro— en la zona del frente, y dos móviles adicionales en calles aledañas, además de un móvil de la Comisaría de Palomar. Entregó copia del acta acuerdo distribuida entre los padres del colegio.
Faro insistió en conocer las calles puntuales, remarcando que la zona de Leones, principal acceso, ya contaba con presencia visible previa, mientras que el problema estaba en el ingreso trasero, sobre la calle Atahualpa. Pidió entonces la palabra para el subsecretario, y tomó el micrófono Nahuel Souto, subsecretario de Ejecución Operativa y Enlace, quien precisó: «Serían las calles Bulnes, Atahualpa y Brían, porque también es la zona donde se hace el embotellamiento con la cantidad de coches que entran a dejar a los chicos.»
Faro confirmó el perímetro de recorrido de móviles y caminantes, y señaló, sin ánimo de chicana, una calle no mencionada: «no nombraron la calle Dinamarca… cortita, pero de salida rápida, porque salís a Rosales y porque vas rápido para el barrio Carlos Barrel, como también te vas rápido para el lado de Tres de Febrero.» Pidió que constara en la versión taquigráfica.
Centros de monitoreo descentralizados y el sistema de anillado
Faro pasó luego a otra pregunta técnica, sobre la diferencia entre los centros de monitoreo descentralizados y el sistema de anillos de seguridad mencionados por Cardoso.
Cardoso explicó que se trata de dos dispositivos distintos: por un lado, la transformación de nueve postas policiales, desde donde se exportan las imágenes del COM (Centro de Operaciones de Monitoreo) y se asigna un teléfono para que los vecinos puedan comunicarse directamente, sumando así «una nueva capa de prevención en el barrio.» Por otro, el sistema de anillado, ya operativo en Palomar, alrededor del Hospital Posadas, con dos puestos de monitoreo nuevos.
Ante la consulta de Faro sobre la ubicación exacta de esos dos puestos, Cardoso aclaró que ambos operan físicamente desde el COM, sobre la avenida Rivadavia, y mantienen comunicación directa con las dos motos que patrullan la zona del Hospital Posadas cedidas por el Ministerio de Seguridad provincial: «no es que hay un centro nuevo, no hay una oficina.» Los operadores, al detectar personas o vehículos sospechosos, transmiten las características directamente a las motos para que puedan interceptarlos.





