La abstención de los tres consejeros no fue una decisión improvisada durante la elección de autoridades. Según pudo reconstruir Diario Anticipos, detrás de la votación existió un acuerdo político previo que permitió que La Libertad Avanza se quedara con la Secretaría del Consejo Escolar de Morón.
La negociación fue llevada adelante por el principal armador político del Frente Renovador en Morón, cuya identidad este medio preserva, y posteriormente se tradujo en las abstenciones de Martín Lucero y Gabriel Hernán Maldonado, ambos del Frente Renovador, y de Emilce Silvana Taborda, del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). En tanto, Mabel Mesa y María de la Paz Tibilitti, sostuvieron la postura de votar un candidato propios, Matías Martínez. Sin embargo lo entregaron sus compañeros del mismo espacio político: Lucero, Maldinado y Taborda.

El mecanismo fue determinante. Mabel Mesa y María de la Paz Tibiletti (sabbatellismo) votaron por Matías Martínez, mientras Martín Lucero, Gabriel Hernán Maldonado y Emilce Silvana Taborda se abstuvieron para no quedar expuestos al votar la candidata de La Libertad Avanza, Adriana Ortíz, en detrimento del candidato de su propio espacio, Matías Martínez, pero restando los sufientes votos a su bloque para que la decisión quedara en manos de La Libertad Avanza, tal como ocurrió.
Del otro lado, los cuatro votos de LLA fueron para Adriana Ortíz, quien de esa manera consiguió la Secretaría del Consejo Escolar. Los cuatro votos de La Libertad Avanza fueron: 1) Luciano Ricardo Diwan (hijo del ex productor teatral y ahora desarrollador y empresario inmobiliario) Ariel Diwan); 2) Mauricio Ezequiel Bustamante; 3) Celeste Cáceres; y 4) Iván Ponce Martínez.

La clave política está precisamente allí: Fuerza Patria tenía cinco consejeros y, por lo tanto, los números para quedarse con el cargo. Pero el acuerdo previo que activó el principal armador del Frente Renovador en Morón redujo su mayoría a solamente dos votos efectivos y dejó a los cuatro votos que acompañaron a Adriana Ortíz en condiciones de imponerse.

De acuerdo con la información a la que accedió Diario Anticipos, no se trató simplemente de que La Libertad Avanza aprovechara sobre la marcha una división del oficialismo. Las abstenciones furon acordadas previamente y la negociación tuvo como protagonista al principal armador político del Frente Renovador de Morón.
El episodio adquiere además relevancia hacia el interior de Fuerza Patria. Desde ahora es un factor de negociación sentarse con La Libertad Avanza y «tranzar» políticas de «intercambio» con los militantes de Javier Mielei. Dos de las abstenciones correspondieron al Frente Renovador y la tercera al Movimiento Derecho al Futuro, mientras que los únicos dos votos para Martínez provinieron del sector enfrentado con esa decisión.

El resultado fue concreto: tres abstenciones dentro de Fuerza Patria y cuatro votos para Adriana Ortíz terminaron dejando la Secretaría del Consejo Escolar de Morón en manos de La Libertad Avanza.
El resultado dejó al descubierto una paradoja difícil de disimular: Fuerza Patria tenía cinco de los nueve consejeros escolares y la mayoría necesaria para controlar la Secretaría, pero tres abstenciones surgidas de un acuerdo político terminaron entregando esa posición a La Libertad Avanza. No fue la cantidad de votos libertarios la que cambió, sino la decisión de Martín Lucero, Gabriel Hernán Maldonado y Emilce Silvana Taborda de no utilizar los propios.
La pregunta que queda abierta ya no es solamente cómo Adriana Ortíz llegó a la Secretaría, sino hasta dónde puede proyectarse el entendimiento que hizo posible su elección. Porque si Frente Renovador y Movimiento Derecho al Futuro vuelven a actuar en esa dirección, los cinco consejeros de Fuerza Patria pueden seguir siendo mayoría en los papeles mientras La Libertad Avanza convierte sus cuatro votos en mayoría política dentro del Consejo Escolar de Morón.





