El Gobierno nacional oficializó el 30 de julio de 2026 la disolución del Coro Nacional de Niños, uno de los organismos artísticos más emblemáticos de la Argentina, creado en 1967. Más ajuste, y menos cultura y educación bajo la gestión del Presidente Javier Milei.
Mientras desde el Ejecutivo sostienen que el nuevo esquema permitirá ampliar el acceso a la formación artística en todo el país, distintos referentes del ámbito cultural expresaron su preocupación por la desaparición de una institución con casi seis décadas de trayectoria.
Los adultos no nos preguntamos que les pasa a los chicos y adolescentes cuando viven rodeados de promesas incumplidos, dirigentes cínicos, mentiras sobre el bidet y acciones intolerables. A los chicos y adolescentes todo lo atraviesa y en algún lugar del cuerpo se encalla, crece y explota sin dirección.
Acá te dejamos las palabras del colega Nelson Castro indignado por la elimanción del Coro Nacional de Niños, escuchalo y sorprendete ✅✅✅👇:
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No hubo un pronunciamiento colectivo de referentes culturales
Hasta el momento, no existe una declaración conjunta firmada por referentes de la cultura en rechazo a la disolución del Coro Nacional de Niños. Las expresiones públicas conocidas corresponden principalmente a la directora del organismo, periodistas especializados y repercusiones en redes sociales, pero no conforman un pronunciamiento colectivo.

Qué dijo la directora del Coro Nacional de Niños sobre la disolución
La directora del Coro Nacional de Niños, María Isabel Sanz, quien conduce el organismo desde 2010, fue una de las primeras voces en cuestionar públicamente la decisión del Gobierno nacional. Al referirse a los argumentos administrativos utilizados para justificar la medida, afirmó: «En lugar de resolverlo, decidieron disolver el coro».
Además, sostuvo que «dar de baja al Coro Nacional de Niños implica dar de baja parte del patrimonio musical argentino», al considerar que la institución representó durante casi seis décadas un espacio fundamental para el desarrollo de la música coral en el país.
Sanz también remarcó que el organismo permitió durante décadas que niños de distintos sectores sociales accedieran a una formación musical de excelencia, y destacó que numerosos integrantes continuaron luego carreras profesionales vinculadas con la música y la actividad artística.
Por su parte, Santiago Giordano, periodista y crítico musical de Página/12, calificó al Coro Nacional de Niños como un «organismo musical de excelencia» y cuestionó que el decreto eliminara una estructura histórica de casi seis décadas para reemplazarla por un programa cuya implementación aún no fue detallada.

ADICORA rechazó la disolución del Coro Nacional de Niños
La Asociación de Directores de Coro de la República Argentina (ADICORA) manifestó su «profunda preocupación» por la decisión del Gobierno nacional de disolver el Coro Nacional de Niños mediante el Decreto 687/2026. La entidad advirtió que la medida implica la pérdida de un organismo artístico con casi seis décadas de trayectoria y un fuerte impacto sobre la actividad coral del país.
A través de un comunicado difundido en sus canales oficiales, la asociación sostuvo que «su trayectoria artística y educativa constituye un patrimonio cultural irremplazable. Su desaparición representa un grave retroceso para la cultura, la educación y el desarrollo de la actividad coral en nuestro país», al cuestionar el cierre del histórico elenco nacional.
Asimismo, ADICORA recordó que el decreto modifica la norma que dio origen al Coro Nacional de Niños en 1967, poniendo fin a una institución considerada un referente de la formación coral infantil en la Argentina. El pronunciamiento concluye con una consigna en defensa del organismo: «La cultura no se disuelve. Se defiende.»

El silencio de las principales figuras de la música
Hasta el momento, no se registran pronunciamientos públicos verificables de referentes de la música y la cultura argentina como Marta Argerich, Fito Páez, Charly García, Pedro Aznar, David Lebón, Lali Espósito, Lito Vitale, Teresa Parodi, Jairo, Juan Falú, Peteco Carabajal, Soledad Pastorutti, Abel Pintos, Sandra Mihanovich, Adriana Varela, en relación con la disolución del Coro Nacional de Niños. En consecuencia, no resulta correcto atribuir a estas figuras un rechazo a la medida sin que existan declaraciones públicas, comunicados o publicaciones verificables que respalden esa afirmación.

¿Qué era el Coro Nacional de Niños?
El Coro Nacional de Niños fue creado el 14 de noviembre de 1967 y durante casi 60 años integró el sistema de organismos estables del Estado nacional. Su misión no se limitaba a brindar conciertos, sino que también constituía un espacio de formación artística de excelencia para niños con aptitudes vocales.
Su repertorio abarcó música coral académica, obras del repertorio argentino, composiciones sinfónico-corales, óperas y creaciones contemporáneas. A lo largo de su historia realizó presentaciones en las principales salas del país, participó en producciones del Teatro Colón y compartió escenarios con orquestas nacionales e internacionales.

Las dos directoras que marcaron la historia del Coro Nacional de Niños
Desde su creación en 1967, el Coro Nacional de Niños tuvo únicamente dos directoras titulares, una continuidad institucional poco frecuente entre los organismos artísticos del Estado. Ambas desarrollaron gran parte de su trayectoria profesional dentro de la agrupación y fueron responsables de su crecimiento artístico y pedagógico.
La primera fue Vilma Gorini de Teseo, fundadora del organismo y máxima responsable entre 1967 y 2009. Durante 42 años condujo el coro, consolidándolo como uno de los principales elencos infantiles del país y convirtiéndose en una de las referentes más destacadas de la dirección coral infantil en la Argentina. Su labor también fue clave en la formación de generaciones de cantantes y directores corales.
Tras su retiro, en 2010 asumió la dirección artística María Isabel Sanz, quien mantiene ese cargo hasta la actualidad. Su vínculo con el organismo comenzó cuando integró el coro siendo niña. Más tarde ingresó como maestra preparadora en 1992, se desempeñó como pianista acompañante y finalmente sucedió a Vilma Gorini de Teseo al frente del histórico elenco.
A lo largo de su trayectoria, el Coro Nacional de Niños también fue dirigido en conciertos y producciones sinfónico-corales por reconocidos maestros invitados, entre ellos Michel Corboz, Pedro Ignacio Calderón, Mario Benzecry, Antonio María Russo, Carlos Vieu, Jorge Fontenla, Sergio Siminovich, Emmanuel Siffert y Alberto Balzanelli. Sin embargo, ninguno de ellos ocupó la dirección titular del organismo, sino que participaron exclusivamente en presentaciones y proyectos artísticos específicos.

Daniel Varacalli Costas cuestionó la disolución del Coro Nacional de Niños
El músico y director Daniel Varacalli Costas manifestó un duro rechazo a la decisión del Gobierno nacional de disolver el Coro Nacional de Niños mediante el Decreto 687/2026. A través de una publicación en redes sociales, calificó la medida como una «inicua disolución» y sostuvo que el organismo mantuvo una actividad ininterrumpida durante casi 60 años.
En su mensaje, afirmó que los fundamentos oficiales son «pueriles» y cuestionó que el decreto invoque razones de eficiencia del Estado y de redireccionamiento de fondos. Según explicó, el coro funcionaba con una estructura mínima, integrada por una directora y un preparador cuyos contratos se renovaban anualmente, por lo que consideró que el ahorro económico invocado no justificaba la eliminación del organismo.
Varacalli Costas también reclamó explicaciones a las autoridades de la Secretaría de Cultura que impulsaron la iniciativa. En ese sentido, mencionó a Mariela Bolatti, Javier Weintraub, Iván Maier, Luis Blanco y al secretario Leonardo Cifelli, al sostener que el proyecto se gestó dentro del área de Cultura antes de llegar a la firma del presidente Javier Milei y del jefe de Gabinete Diego Santilli.
Finalmente, el director rechazó el argumento vinculado al supuesto «trabajo infantil» y sostuvo que el Coro Nacional de Niños tuvo siempre una finalidad educativa y artística. «Su objetivo siempre fue educar, formar artistas y mejorar la vida de los innumerables chicos y chicas que pasaron por él a lo largo de seis décadas», expresó.

¿Qué decidió el Gobierno nacional?
La medida quedó oficializada el 30 de julio de 2026 y elimina al Coro Nacional de Niños como organismo artístico estable dentro de la estructura de la Secretaría de Cultura.
Venía recibiendo críticas ya que actuaba solo en la Ciudad de Buenos Aires. Pero esto también se debía a la falta de presupuesto asignado desde la Secretaría de Cultura.
Entre los principales fundamentos oficiales figuran: 1) llegar a más niños mediante un esquema federal proyecto que no se presentó y nadie conoce; 2) descentralizar la formación artística otro proyecto que nadie conoce y que jsutamente al Gobierno de Javier Milei no es lo que le importa y como siempre el ajuste: 3) optimizar el uso de los recursos públicos.
Hasta el momento de la oficialización no se difundieron detalles sobre el presupuesto del nuevo programa, la cantidad de beneficiarios, el cronograma de implementación ni el funcionamiento específico que tendrá el sistema que reemplazará al histórico coro.

Aunque el Coro Nacional de Niños no fue una cantera de figuras populares, sí formó durante casi 60 años a cientos de músicos profesionales, directores corales y cantantes que luego integraron los principales organismos artísticos de la Argentina.
Un debate que trasciende el ámbito musical
La disolución del Coro Nacional de Niños se inscribe dentro del proceso de reorganización de organismos culturales impulsado por la administración de Javier Milei, que sostiene la necesidad de construir una estructura estatal más eficiente y con mayor alcance federal.
En contraste, distintos sectores del ámbito cultural consideran que la medida implica la desaparición de una institución artística reconocida nacional e internacionalmente, cuya historia comenzó en 1967 y que durante generaciones formó a cientos de niños cantantes, dejando una huella en la actividad coral argentina.

Más de una decena de organismos culturales fueron alcanzados por la reestructuración
Desde la asunción del presidente Javier Milei en diciembre de 2023, el Gobierno nacional impulsó una profunda reorganización del área cultural mediante decretos y reformas administrativas. Las medidas incluyeron la disolución, fusión y pérdida de autonomía de distintos organismos e instituciones nacionales.
Entre los principales organismos disueltos se encuentran el Coro Nacional de Niños, eliminado en 2026 mediante el Decreto 687/2026; el Instituto Nacional Juan Domingo Perón de Estudios e Investigaciones Históricas, Sociales y Políticas; la Comisión Permanente Nacional de Homenaje al Teniente General Juan Domingo Perón; el Instituto Nacional Belgraniano; el Instituto Nacional Browniano; y el Instituto Nacional Newberiano.
También fueron alcanzadas por la reestructuración otras instituciones que continuaron funcionando, aunque con cambios en su organización y dependencia administrativa. En ese grupo figuran el Instituto Nacional del Teatro (INT); la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP); el Instituto Nacional Sanmartiniano; el Palacio Libertad (ex Centro Cultural Kirchner); Tecnópolis; el Instituto Nacional Sanmartiniano y el Museo Nacional de Bellas Artes.
La Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) sigue funcionando, pero ya no conserva el mismo grado de autonomía institucional que tuvo históricamente. Las bibliotecas populares continúan recibiendo asistencia y los programas del organismo siguen en marcha, aunque la estructura fue modificada por el Gobierno nacional dentro del proceso de reorganización de la Secretaría de Cultura para digitar la distribución de materiales.

En 2004, la furia hizo que le cambiara el nombre al Centro Cultura Néstor Kirchner pero eliminó un sólo monumento de Julio Argentino Roca ni aclaró, al menos, para no demoler monumentos, que fue el genocida de los Pueblos Originarios cuando ejerció el cargo de Ministro de Guerra.

A esas modificaciones se sumaron otras decisiones, como la reducción o eliminación de programas culturales, recortes presupuestarios, despidos y la transformación del Ministerio de Cultura en Secretaría de Cultura, medida adoptada al inicio de la actual gestión.
El Instituto Nacional Sanmartiniano no fue disuelto y continúa en funcionamiento. Su continuidad está respaldada por la Ley 15.538, por lo que no puede ser eliminado únicamente mediante un decreto del Poder Ejecutivo. Actualmente funciona como un organismo desconcentrado de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación.
No obstante, el organismo sí atravesó una importante reestructuración durante la gestión del presidente Javier Milei. En 2025, la Secretaría de Cultura impulsó un proyecto para transformarlo en un museo nacional, iniciativa que generó cuestionamientos por parte de historiadores y asociaciones sanmartinianas de todo el país.
Finalmente, el instituto no fue cerrado y mantuvo sus funciones, aunque con modificaciones en su conducción. En abril de 2026, el Gobierno designó como presidente ad honorem al historiador y coronel retirado Hernán Federico Cornut por un período de tres años, ratificando así la continuidad jurídica e institucional del organismo.

Balance de la reorganización cultural
De acuerdo con las medidas oficiales, el proceso dejó un saldo de al menos siete organismos artísticos y culturales disueltos o eliminados, entre ellos el Coro Nacional de Niños, y al menos seis instituciones que fueron reestructuradas, fusionadas o perdieron autonomía administrativa.
Mientras distintos sectores del ámbito cultural consideran que estas decisiones implicaron un fuerte desmantelamiento de la estructura estatal dedicada a la cultura, el Gobierno nacional sostiene que se trató de una reorganización administrativa orientada a reducir el gasto público y mejorar la eficiencia del Estado, y rechaza que pueda calificarse como un cierre generalizado de la actividad cultural.





