El nombre de Hurlingham podría quedar en el centro de una de las discusiones políticas e históricas más explosivas de los últimos años. Un proyecto impulsado por el ex concejal Marcelo Suárez Nelson propone borrar de los mapas, los documentos oficiales y la identidad institucional del distrito una denominación de origen británico para reemplazarla por «Partido de la Reconquista», en una iniciativa que denuncia raíces coloniales, reivindica la resistencia a las Invasiones Inglesas y rinde homenaje a los héroes locales caídos en la Guerra de Malvinas.
La propuesta no sólo cuestiona un nombre con más de un siglo de historia, sino que abre una polémica de alto voltaje sobre soberanía, memoria, identidad y el legado cultural que aún permanece en uno de los municipios más poblados del oeste bonaerense.
Un proyecto que busca reabrir el debate sobre la identidad local
El ex concejal Marcelo Suárez Nelson, referente de Integración Vecinal, presentó un anteproyecto de ordenanza que propone modificar la denominación oficial del distrito y reemplazar el nombre Hurlingham por «Partido de la Reconquista».
La iniciativa dada a conocer por Hurlingham al Día sostiene que el cambio no debe interpretarse como una simple modificación administrativa, sino como un acto de reivindicación histórica, cultural y política destinado a desprenderse de una identidad vinculada al colonialismo británico.
Según los fundamentos del proyecto, la actual denominación tiene su origen en la llegada de sectores británicos acomodados a fines del siglo XIX, quienes impulsaron la creación del club de polo que dio nombre a la localidad y posteriormente al partido.

Cuestionamientos al origen del nombre Hurlingham
El texto realiza un repaso histórico para señalar que, antes de la influencia inglesa, la zona era conocida como Paso Morales, en referencia al alférez Domingo Morales, mientras que el actual Río Reconquista era denominado entonces Río de las Conchas.
De acuerdo con el documento, el nombre Hurlingham fue impuesto en 1890 por grupos de inmigrantes británicos vinculados a sectores económicos privilegiados, sin representar a la mayoría de la población que habitaba la región.
En ese sentido, el proyecto remarca que buena parte de los pobladores de la época estaban conformados por inmigrantes italianos, trabajadores rurales y familias provenientes del interior del país que se asentaron en zonas como Villa Tesei y William Morris, y que no tenían acceso a los espacios sociales reservados para la colectividad inglesa.

De las Invasiones Inglesas a la Guerra de Malvinas
Uno de los ejes centrales de la propuesta es la vinculación histórica entre las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807 y la Guerra de Malvinas de 1982.
El anteproyecto sostiene que la resistencia popular que permitió recuperar Buenos Aires tras la ocupación británica constituye un antecedente directo de la defensa de la soberanía argentina sobre las Islas del Atlántico Sur.
Para respaldar esa interpretación, el texto incorpora referencias históricas y menciona trabajos del historiador Felipe Pigna, destacando el papel desempeñado por Gran Bretaña en la expansión de sus intereses comerciales y territoriales durante los siglos XVIII y XIX.
El homenaje a los héroes de Malvinas
Uno de los puntos más emotivos del proyecto es el reconocimiento a los soldados oriundos del distrito que murieron durante la guerra de 1982.
La iniciativa menciona expresamente a los caídos en Malvinas y nacidos en Hurlingham: Claudio Scaglione, Claudio Alfredo Bastida, José Domingo Curima, Darío Eleodoro Vera y José Esteban Francisco Bottaro, a quienes considera símbolos de la defensa de la soberanía nacional.
En los fundamentos del proyecto se afirma que la comunidad local debe honrar la memoria de quienes combatieron y perdieron la vida en las islas, y que mantener una denominación asociada a Inglaterra resulta incompatible con ese reconocimiento.

Qué propone concretamente la ordenanza
El artículo principal del anteproyecto establece el reemplazo oficial del nombre Partido de Hurlingham por Partido de la Reconquista, con el objetivo de adoptar una identidad vinculada a la historia nacional y regional.
La propuesta todavía no forma parte de un expediente legislativo en tratamiento, pero busca abrir una discusión pública sobre los símbolos, la memoria histórica y el significado de los nombres que identifican a las ciudades y municipios bonaerenses.
Marcelo Suárez Nelson: el vecinalista que quiere reescribir la identidad de Hurlingham
Lejos de las grandes estructuras partidarias y de las disputas habituales entre oficialismo y oposición, Marcelo Suárez Nelson construyó su trayectoria política desde una bandera poco frecuente en el Conurbano: el vecinalismo. Contador de profesión, ex concejal y referente de Integración Vecinal, durante años sostuvo una mirada centrada en los problemas urbanos, el planeamiento territorial y la defensa de una identidad local diferenciada de las lógicas nacionales.
Su figura volvió a instalarse en la agenda pública tras presentar un anteproyecto que propone reemplazar el nombre de Hurlingham por «Partido de la Reconquista», una iniciativa que reabrió el debate sobre la historia, la memoria y los símbolos que identifican al distrito. La propuesta busca dejar atrás una denominación vinculada al tradicional club inglés que dio origen al nombre del partido y reemplazarla por una referencia a las Invasiones Inglesas y a la Reconquista de Buenos Aires de 1806.
Pero la discusión sobre el nombre es apenas el capítulo más reciente de una trayectoria marcada por intervenciones sobre cuestiones estructurales. Durante distintos períodos, Suárez Nelson se manifestó sobre el crecimiento urbano, los cambios en los códigos de construcción, el impacto ambiental del desarrollo inmobiliario y la necesidad de preservar determinados rasgos históricos de la ciudad.
Dentro del escenario político local siempre ocupó un lugar singular. Sin el respaldo de los grandes aparatos partidarios, su construcción se apoyó en una lógica vecinalista que reivindica la autonomía de los municipios y la participación directa de los vecinos en la definición de las políticas públicas. Esa posición lo llevó, en numerosas ocasiones, a diferenciarse tanto del peronismo como de las distintas expresiones de la oposición tradicional.
Quienes lo conocen lo describen como un dirigente de perfil técnico, más inclinado al debate de proyectos y ordenanzas que a la confrontación partidaria. Sus detractores, en cambio, consideran que algunas de sus iniciativas poseen una fuerte carga simbólica y escasa viabilidad política. En cualquier caso, su propuesta para rebautizar Hurlingham logró algo poco habitual: instalar una discusión histórica e identitaria en el centro del debate público local.
A más de tres décadas de la creación del distrito, Marcelo Suárez Nelson vuelve a ocupar un lugar en la conversación política de Hurlingham impulsando una pregunta que excede a una ordenanza: cómo quiere llamarse y cómo quiere ser recordada una comunidad que todavía continúa construyendo su propia identidad.





