La Crisis del 19 y 20 y los muertos de De La Rúa se produjeron durante el mes de diciembre de 2001, la Argentina transitó una serie de acontecimientos, como resultado de casi tres décadas de extremas políticas neoliberales, que marcaron su historia institucional y política reciente.
El desmantelamiento del aparato productivo, la reducción del Estado, el desfinanciamiento de la educación y la salud, los reiterados casos de corrupción, los altos niveles de precarización laboral y desocupación -cerca de 2 millones de desocupados-, la recesión económica, la fuga de capitales -19.000 millones de dólares en 2001-, los recortes salariales -entre el 13 y el 21%-, la reforma del sistema jubilatorio -eliminación del régimen estatal de reparto y la prestación básica universal, entre otros aspectos-, la Reforma Laboral y, finalmente, el corralito financiero, impuesto por el entonces ministro de economía Domingo Cavallo, fueron algunos de los padecimientos que llevaron a sectores de la clase media, que veían sus ahorros desaparecer, a salir a la calle a reclamar junto a los sectores populares, quienes ya se venían organizando en torno a ollas populares, piquetes y asambleas.
Ante el hartazgo generalizado de la sociedad frente a un modelo conservador, corrupto y excluyente, amplios sectores se unieron bajo la consigna “Que se vayan todos”.
La gente salió a la calle, sobre todo la juventud y el Gobierno Nacional de Fernando De la Rúa no tuvo mejor idea que reprimir durante dos días y sin planificación alguna, la protesta. Incluso declaró el Estado de Sitio.

Frente a las manifestaciones de protesta y los saqueos producidos en todo el territorio nacional, el Estado desplegó una fuerte represión que incluyó el homicidio de más de treinta personas, centenares de heridos y cuatro mil quinientos detenidos en el marco de un Estado de Sitio. Incluso las Madres de la Plaza fueron brutalmente golpeadas por la policía montada durante los acontecimientos de diciembre.
Sin embargo, la crisis de 2001 también abrió la puerta a dinámicas sociales que avanzaron hacia la organización colectiva y la participación política, prácticas socavadas durante la década del noventa. La renovada noción de comunidad se vio cristalizada a partir de diferentes formas de organización social.
La irrupción en el conurbano de los piquetes y ollas populares hicieron visible que la profundidad de la crisis no afectaba solamente al interior del país. En La Matanza se llevó a cabo la primera Asamblea Nacional Piquetera con presencia de organizaciones de ese distrito y del interior del país, que aprobó un plan de lucha con cortes de ruta progresivos para oponerse a la política de ajuste.
Por otra parte, frente al cierre de fábricas y empresas, trabajadores y trabajadoras se organizaron de manera horizontal y democrática, generalmente bajo la forma de cooperativas.
En los diferentes barrios, se organizaron formas de economía social y de intercambio solidario de productos y servicios, como el trueque. En algunos casos se crearon «sustitutos de moneda» que se sumaron a los bonos y monedas alternativas extendidos por el Estado Nacional y Provincial.
Asimismo, durante esta crisis surgieron, en diversos puntos del país, asambleas que redefinieron las formas de participación comunitaria y de articulación política. Estas fueron, además, como señala Graciela Di Marco (2011), la condición de posibilidad para la emergencia de una identidad política colectiva organizada en torno a la demanda de derechos, como lo sería, por ejemplo, las Asambleas por el Derecho al Aborto.

El saldo fue de treinta y nueve muertos y su renuncia.
Los Muertos de Fernando de La Rúa
Almirón, Carlos «Petete», 24 años
Álvarez Villalba, Ricardo, 23 años
Arapi, Ramón Alberto, 22 años
Aredes, Rubén, 24 años
Avaca, Elvira, 46 años
Avila, Diego, 24 años
Benedetto, Gustavo Ariel, 30 años
Campos, Walter, 17 años
Cárdenas, Jorge, 52 años
Delgado, Juan, 28 años
Enriquez, Víctor Ariel, 21 años
Fernández, Luis Alberto, 27 años
Ferreira, Sergio Miguel, 20 años
Flores, Julio Hernán, 15 años
García, Yanina, 18 años,
Gramajo, Roberto Agustín, 19 años
Guías, Pablo Marcelo, 23 años
Iturain, Romina, 15 años
Lamagna, Diego, 26 años
Legembre, Cristian, 20 años
Lepratti, Claudio «Pocho», 35 años
Márquez, Alberto, 57 años
Moreno, David Ernesto, 13 años
Pacini, Miguel, 15 años
Paniagua, Rosa Eloísa, 13 años
Pedernera, Sergio, 16 años
Pereyra, Rubén, 20 años
Ramírez, Damián Vicente, 14 años
Rios, Sandra
Riva, Gastón Marcelo, 30 años
Rodríguez, José Daniel
Rosales, Mariela, 28 años
Salas, Ariel Maximiliano, 30 años
Spinelli, Carlos Manuel, 25 años
Torres, Juan Alberto, 21 años
Vega, José, 19 años
Villalba, Ricardo, 16 años.





