“Nosotros no estamos interpelando al secretario de Seguridad, sino al intendente Lucas Ghi, que puede mandar en su reemplazo a quien desee. Reivindicamos esta instancia de la democracia local para que vengan a dar la cara”, afirmó Spina al comenzar su intervención.
El concejal sostuvo que Cardoso no hablaba solamente como secretario de Seguridad, sino como representante del intendente. “Lo escuchamos respetuosamente durante más de una hora, dándole un contexto al hecho que ocurrió, desgraciadamente, en cercanías de la escuela Emaús de El Palomar”, señaló.
“Estamos en esta interpelación cumpliendo con nuestro rol, pero también con un contexto político que seguramente difiere del del secretario. Esto está claro, pero no por ello lo nuestro deja de ser serio y absolutamente responsable”, agregó.
En ese sentido, Spina afirmó que la interpelación se produjo después de “una batería de cuestiones desgraciadas” en el municipio de Morón, vinculadas con delitos cometidos dentro del distrito, cuya responsabilidad política atribuyó al intendente Lucas Ghi. También denunció que hubo “presiones de todo tipo para vapulear la interpelación”.
“No queremos exagerar en debates en los que seguramente no vamos a estar de acuerdo, pero estamos hablando de la posibilidad y de la casi tragedia de la muerte de un papá de una nena de la escuela”, dijo.
El pedido por los GPS de los móviles
El concejal recordó que el representante del intendente había informado que en la zona de la escuela había dos móviles, uno de la Policía Bonaerense y otro municipal, y que ambos contaban con GPS.
“Quisiera pedirle si nos puede dar en este momento la planilla de seguimiento de los GPS para saber exactamente en qué lugar puntual estaban ubicados esos dos móviles en ese horario”, reclamó Spina.
Spina advirtió que resultaba difícil continuar con la interpelación porque había muchas preguntas sin responder. Por ese motivo, planteó la posibilidad de solicitar un cuarto intermedio para que el Ejecutivo municipal pudiera reunir la información y contestar los requerimientos.
“En el mismo sentido de saber dónde estaban los GPS de los dos móviles de seguridad, y yendo puntualmente al hecho, también le quería preguntar al representante de Lucas Ghi cuánto se gastó en nafta durante el mes de agosto para los patrulleros bonaerenses, para cuántos móviles, y cuánto se gastó entre el 1 y el 10 de septiembre”, indicó.
Combustible para los móviles municipales, provinciales y de Gendarmería
Ante la consulta, desde el Ejecutivo se informó que el municipio tenía 42 vehículos municipales, mientras que se contabilizaban 104 móviles ministeriales, correspondientes a la Policía de la Provincia de Buenos Aires, y 10 vehículos de Gendarmería.
También se señaló que el municipio realizaba aportes para el combustible de Gendarmería y que podía entregar un detalle discriminado por patente.
“Volviendo a la pregunta: en los 42 móviles municipales, los 104 de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y los 10 de Gendarmería, ¿cuál fue el gasto que hizo el intendente Lucas Ghi durante el mes de agosto y entre el 1 y el 10 de septiembre?”, insistió Spina.
Desde el Ejecutivo respondieron que la información no estaba disponible en ese momento porque no se encontraba contablemente armada. “El concepto es este: son los vehículos y después están discriminados por patente”, explicó Cardoso.
“Es muy fácil preguntarle al secretario de Economía, si no está haciendo gimnasia, si nos puede decir cuánta plata se destinó en agosto para combustibles”, retrucó Spina. Luego aclaró que también solicitaba el dato correspondiente al período comprendido entre el 1 y el 10 de septiembre.
Las horas extras de los policías bonaerenses
El concejal también preguntó cuánto había pagado el municipio en horas extras a los efectivos de la Policía Bonaerense durante agosto, cuántos agentes las habían percibido y cuál había sido el monto abonado entre el 1 y el 10 de septiembre.
“En el mes de agosto, ¿cuánto se pagó en horas CORE, que son las horas extras, de los policías bonaerenses? ¿Cuánto fue el dinero y cuántos policías lo percibieron? Y entre el 1 y el 10 de septiembre, cuando ocurrió el trágico hecho, lo mismo: ¿cuánto se pagó de horas extras a los policías bonaerenses?”, preguntó.
Cardoso respondió que el municipio contrataba mensualmente a 294 efectivos policiales, aunque aseguró no conocer el monto total abonado.
“Contratamos 294 efectivos policiales para prestar servicios”, indicó. Ante la repregunta de Spina, aclaró que se trataba de una contratación mensual, fija y estándar.
El funcionario explicó que esos agentes incluían a los policías que patrullaban las calles, permanecían en las garitas municipales, trabajaban en el edificio municipal, participaban de operativos debajo de los puentes, prestaban servicio en los móviles de Seguridad Ciudadana y se desempeñaban en los centros de monitoreo descentralizados.
“Son casi 300 policías”, resumió Cardoso.
“¿Y qué cantidad de horas extras se pagaron para esos 294 policías?”, insistió Spina.
El secretario de Seguridad respondió que no tenía el monto total y aclaró que solo podía informar la cantidad aproximada de efectivos afectados mensualmente. “La cantidad de efectivos no coincide con la cantidad de horas”, señaló Spina.
El reclamo al intendente por la información económica
Spina sostuvo que, si Cardoso se encontraba en el Concejo Deliberante en representación del intendente, debía poder brindar la información solicitada o gestionar una respuesta durante la interpelación.
“El intendente debería saberlo. Siempre tiene una libretita donde anota cuánto se paga. Debe saber cuánto cobraron esos 294 policías durante el mes de agosto y entre el 1 y el 10 de septiembre”, afirmó.
El concejal vinculó esa consulta con la seguridad en los alrededores del colegio Emaús y recordó que meses atrás se habían producido robos en escuelas, sociedades de fomento y centros de jubilados de Castelar Sur.
“También allí se pagaron horas extras de personal policial que no estaba. Por eso la pregunta está directamente vinculada con el hecho trágico del colegio Emaús”, sostuvo.
Cardoso respondió que no le constaba que se hubieran pagado horas extras a personal que no hubiera cumplido con su trabajo. Agregó que, si Spina quería formular preguntas específicas al secretario de Hacienda, debía hacerlo mediante el mecanismo correspondiente.
“Yo vengo con toda la información y con los números claros en lo que respecta a la política de seguridad. Cualquier otro dato debe ser solicitado formalmente”, afirmó el secretario de Seguridad.
“Estamos interpelando al intendente Lucas Ghi y queremos saber cuánto cobraron en horas CORE los 294 agentes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires durante agosto. La interpelación es hoy y tenemos que saberlo hoy”, respondió Spina.
La Escuela Municipal y el cargo de Claudio Righes
Luego, el concejal preguntó por el cargo de Claudio Righes, quien, según se había informado, intervenía en la formación del personal que se capacitaba en la Escuela de Policía Juan Vucetich.
Cardoso explicó que Righes era el director de la Escuela Municipal de Policía y que se encontraba dentro del organigrama de la Secretaría de Seguridad. También señaló que estaba a cargo de coordinar la relación entre la Secretaría de Seguridad de Morón y el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires en materia de formación.
Ante las preguntas de Spina, el funcionario aclaró que Righes era director y que cumplía esa función ad honorem, aunque también realizaba tareas de coordinación, evaluación y seguimiento de los planes de estudio.
Los hechos de inseguridad en Emaús
El concejal recordó que aproximadamente una semana o 10 días antes del ataque contra el padre de la alumna se había producido otro hecho de inseguridad en el colegio Emaús.
“No lo recuerdo exactamente, pero es muy posible”, respondió Cardoso, quien reconoció que se habían producido otros hechos antes y después del episodio investigado. (El episodio al que refiere Spina figura al final de la nota).
Spina vinculó esa situación con la incorporación, el 12 de agosto, de nuevos aspirantes a la Policía Municipal. Según había explicado Cardoso, ninguno de los alumnos que se encontraban cursando era egresado o retirado de una fuerza de seguridad con antecedentes de exoneración.
“¿Ninguno tiene antecedentes? ¿Ninguno fue exonerado de una fuerza?”, preguntó Spina.
“No, de ninguna manera. Ni jubilado ni exonerado”, respondió Cardoso.
El secretario explicó además que las evaluaciones psicológicas no habían sido realizadas por el municipio ni por psicólogos municipales, sino que se había solicitado la intervención del Ministerio de Seguridad y de los organismos que evalúan al personal policial que utiliza armas de fuego.
“Buscamos la misma rigurosidad que se utiliza para el personal policial. Además, no nos quedamos con esa evaluación inicial, sino que formamos cuerpos de psicólogos para realizar un seguimiento, por lo menos semestral, de la evolución psicológica de cada integrante”, afirmó.
La nómina de aspirantes a la Policía Municipal
Spina consideró positiva la realización de evaluaciones psicológicas y pidió una copia de la lista del personal que había ingresado para formarse como policía municipal el 12 de agosto.
“¿Nos podría dejar una copia para cada concejal?”, preguntó.
Cardoso respondió que no tenía la nómina disponible en ese momento, aunque aseguró que podía entregarla posteriormente. Spina señaló que la información no estaba publicada en la página web ni había sido entregada al Concejo Deliberante.
El secretario preguntó cuál era el problema de conocer el listado de personas que estaban estudiando, mientras que Spina insistió en que se trataba de alumnos que se encontraban cursando y que era necesario saber si alguno había sido exonerado de una fuerza de seguridad.
“Ninguno de los que se están formando actualmente fue exonerado de una fuerza”, afirmó Cardoso.
“La interpelación era hoy”, respondió Spina.
El secretario sostuvo que había sido citado por el episodio de Emaús y para explicar la evolución del delito en Morón, por lo que no tenía por qué llevar consigo la lista de alumnos de la Escuela Juan Vucetich.
“La interpelación fue solicitada al intendente Lucas Ghi. Usted está acá porque lo representa. Yo estoy hablando con el representante del intendente”, replicó el concejal.
La denuncia sobre Sergio Jesús Cardoso
En ese momento, Spina preguntó si las autoridades conocían a un alumno llamado Sergio Jesús Cardoso, identificado con el DNI 33.768.128.
“Es un alumno de la escuela. Ingresó y fue nombrado por el intendente Lucas Ghi, que deberá hacerse responsable de todo lo que haga. Él se lava las manos y lo manda a usted, o manda a todos a poner la cara, pero él no la pone”, sostuvo el concejal.
Según afirmó Spina, Sergio Jesús Cardoso había sido exonerado de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires y, pese a ello, figuraba en la escuela municipal.
“Guarda el intendente, no nosotros. Esa persona fue exonerada de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires y figura al día de hoy en la escuela”, advirtió Spina.
Cardoso respondió que podía entregar la lista de las personas que estaban cursando y propuso revisar juntos si alguno tenía antecedentes penales, había sido exonerado o había presentado documentación falsa.
“Si usted ve que hay alguno que tiene antecedentes penales, que fue exonerado o que fraguó títulos, vamos juntos a hacer la denuncia penal”, lo chicaneó Cardoso.
Spina insistió en que la nómina debía ser entregada durante la interpelación. También planteó la posibilidad de realizar un cuarto intermedio de una o dos horas para que el Ejecutivo pudiera reunir la información sobre el personal de la escuela, el gasto en combustible y las horas extras.
“No me interesa ponerte en una situación incómoda porque, reitero, el responsable de todo este descalabro es Lucas Ghi. Bastante que venís y ponés la cara para dar cuenta de una situación que está totalmente desbarrancada”, afirmó.
“Esto es una interpelación”
El concejal volvió a reclamar los registros de GPS de los móviles que, según el Ejecutivo, estaban custodiando el colegio Emaús.
“Creemos que no había ningún móvil. También pedimos la cantidad de horas extras que se pagan a la Policía Bonaerense porque estoy seguro de que no había ningún policía bonaerense recorriendo Emaús. Y pedimos cuánto combustible se les paga a los patrulleros de la Policía Bonaerense porque estoy seguro de que no había ningún patrullero recorriendo Emaús”, afirmó Spina.
“No queremos chicanear. Queremos hablar de verdad y esto es una interpelación. Acá nadie viene a molestar ni a restarle tiempo a su vida. Es una interpelación al intendente Lucas Ghi”, agregó.
En esa línea, sostuvo que el representante del intendente debía conseguir las respuestas que no habían sido entregadas durante la sesión.
“El pescado se pudre por la cabeza”
Antes de cerrar su intervención, Spina señaló que no se trataba de una interpelación a cualquier intendente, sino al jefe comunal que, según dijo, más tiempo había gobernado el distrito.
“En toda la historia de Morón no hay un solo dirigente que haya gobernado este distrito durante 14 años. Es el intendente que más años dirigió los destinos de nuestra comunidad”, afirmó.
Luego citó un refrán turco que, según indicó, fue popularizado en la Argentina por el general Juan Domingo Perón: “El pescado se pudre por la cabeza”.
“¿Y sabe qué, señora presidenta? Esto se pudrió todo. Esto está desbarrancado. No tienen la menor idea de lo que pagan, de lo que gastan ni de qué patrulleros hay”, sostuvo espina con fastidio.
La reducción de las cuadrículas
Finalmente, Spina formuló una última pregunta sobre las cuadrículas de patrullaje. Consultó cuántas había en la actualidad y cuántas existían años atrás.
Desde el Ejecutivo respondieron que actualmente había 20 cuadrículas. Luego se aclaró que, en otro momento, habían funcionado 31, pero fueron reducidas a 20.
“Hay menos patrulleros, más nafta y menos horas extras; o más horas extras que se pagan para recorrer 20 zonas que antes se recorrían en 31”, cuestionó Spina.
El concejal cerró su intervención reiterando que el responsable político de la situación era el intendente Lucas Ghi.
“El responsable de todo esto tiene nombre y apellido: Lucas Ghi”, concluyó.





