El debate que debía completar el proceso contra los policías acusados de encubrir el asesinato de Diego Hernán Roda fue suspendido la semana pasada. Quedaron tres acusados sin condenada.
Pero uno de ellos se quebró: Sergio Fabián Andrés Barrientos, el oficial de servicio de la Comisaría 2ª de Villa Ariza cuando ocurrió el asesinato de Diego Roda en Ituzaingó, el 12 de septiembre de 2016.
En la causa, está acusado de haber intervenido en la elaboración de las actuaciones policiales falsas posteriores al hecho. La acusación lo señala como quien redactó el acta final del procedimiento y le atribuye encubrimiento agravado, falsedad ideológica de documento público y falso testimonio. No está acusado de haber disparado contra Roda.
Barrientos acordó con la Fiscalía una pena de prisión condicional e inhabilitación, mientras que Diego Agustín Carreiras y Maximiliano Duarte deberán afrontar un nuevo juicio, todavía sin fecha ni tribunal integrado. Por lo caul hay tres juicios aún sin fechas.
Los dos sujetos pendientes a juciio son Diego Carreira y Maximiliano Duarte.
Diego Agustín Carreiras era el jefe del Grupo Técnico Operativo (GTO) de la Comisaría 2ª de Villa Ariza en 2016, cuando fue asesinado Diego Roda. En el expediente no está imputado por los disparos, sino por la presunta cadena de encubrimiento posterior. La acusación le atribuye haber sostenido una falsa hipótesis sobre el crimen, formulado una falsa acusación contra jóvenes del barrio, instigado testimonios y participado en actuaciones policiales falsas.
Esta imputado por: encubrimiento agravado, falso testimonio agravado reiterado, instigación a falso testimonio agravado y falsedad ideológica de documento público reiterada. Su juicio, junto con los de Barrientos y Duarte, fue postergado; por lo tanto, no tiene condena firme.
Maximiliano Duarte es un oficial de la Policía Bonaerense involucrado en la causa por el asesinato de Diego Roda. No está acusado de haber efectuado los disparos. Pero sí de haber participado junto con Diego Carreiras en la confección de un acta apócrifa sobre una supuesta tarea de inteligencia y un presunto informante en moto, versión que buscaba orientar la causa hacia falsos sospechosos.
Está imputado como partícipe necesario de falsedad ideológica de instrumento público. Su juicio también quedó suspendido y todavía debe definirse un nuevo tribunal y fecha de debate; por eso, aún no fue condenado.

Por qué se suspendió el último juicio
Barrientos era oficial de servicio de la Comisaría 2ª de Villa Ariza y está acusado de haber redactado el acta inicial del procedimiento. Según la acusación, omitió consignar que Fernando Aníbal Grané y Gerardo Gabriel San Miguel habían disparado contra el Volkswagen Vento de la familia Roda y posteriormente sostuvo esa versión falsa ante la Fiscalía.
La suspensión también estuvo relacionada con los problemas de salud informados por María del Carmen Peche, madre de Diego, y Virginia Tueso, su viuda, quienes intervienen en el expediente como particulares damnificadas.
Los jueces que debían intervenir deberán pronunciarse sobre el acuerdo firmado por Barrientos y se apartaron del futuro debate contra Carreiras y Duarte. Por ese motivo será necesario integrar un nuevo tribunal y realizar una audiencia previa para reorganizar la prueba correspondiente a esos dos acusados.

El asesinato de Diego Roda
La noche del 12 de septiembre de 2016, una patrulla policial perseguía una camioneta Peugeot Partner Patagónica que había sido robada en Caseros, partido de Tres de Febrero. El vehículo chocó y quedó abandonado sobre la calle Aguaribay, entre Saldán y El Delta, mientras sus ocupantes escapaban a pie.
Al menos 50 segundos después llegaron al lugar Fernando Grané, Gerardo San Miguel, Camila Fernanda Pazos y Maximiliano Gastón Ramos. Pazos y Ramos permanecieron junto a la camioneta, mientras Grané y San Miguel avanzaron por la calle El Delta en busca de los sospechosos.
A pocos metros se encontraron con el Volkswagen Vento de Diego Roda, quien se disponía a retirarse de la casa de sus suegros, situada en El Delta 2360. Dentro del automóvil estaban su esposa, María Virginia Tueso, y Pedro, el hijo de ambos, que tenía apenas 12 días de vida.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, Grané y San Miguel confundieron el automóvil con el de los delincuentes y efectuaron al menos cinco disparos a corta distancia, sin impartir una voz de alto y sin responder a ninguna agresión.
Diego Roda sufrió heridas mortales y falleció después de ser trasladado al Instituto Médico Central de Ituzaingó. Virginia Tueso resultó herida en el antebrazo derecho y Pedro salió ileso.
Cómo se construyó el encubrimiento
La primera versión incorporada a las actuaciones sostuvo que ningún policía había disparado y que los proyectiles habían salido de las armas de los delincuentes perseguidos. De esa manera, el ataque policial fue presentado inicialmente como un homicidio cometido por los prófugos.
Según el requerimiento de elevación a juicio elaborado por el fiscal Marcelo Tavolaro, el entonces responsable de la Comisaría 2ª de Villa Ariza, Daniel Fernando Pérez, coordinó la confección de las actuaciones, mientras que Barrientos redactó el acta inicial.
La acusación también atribuyó a Diego Agustín Carreiras, entonces jefe del Grupo Técnico Operativo, haber orientado la investigación contra jóvenes del barrio e instigado declaraciones destinadas a responsabilizarlos. Dos de ellos fueron detenidos y posteriormente liberados por falta de pruebas.
Los civiles Alejandro Tomás Salomón y Johana Belén Vukman fueron condenados por haber sostenido testimonios falsos dentro de esa maniobra.
A Carreiras también le atribuyen haber confeccionado, con la participación necesaria de Maximiliano Duarte, un acta sobre una supuesta tarea de inteligencia. El documento mencionaba la aparición de un informante que circulaba en motocicleta y habría señalado a los falsos sospechosos. La maniobra buscaba darle respaldo formal a una acusación que no se correspondía con las pruebas.
Las pruebas que derrumbaron la versión policial
La investigación comenzó a cambiar en 2019, cuando las pericias balísticas vincularon los disparos con las armas reglamentarias de los policías. Una vaina servida calibre 9 milímetros, encontrada junto al cordón de la vivienda, permitió establecer la intervención del arma de Grané.
Los estudios posteriores determinaron que se habían efectuado cinco disparos: dos con el arma de Grané y tres con la pistola de San Miguel.
El 6 de abril de 2021, el fiscal Tavolaro encabezó una reconstrucción con la participación de peritos de la Policía Federal Argentina. La diligencia permitió ordenar los movimientos y estableció que los delincuentes ya habían abandonado la zona cuando los policías llegaron hasta el automóvil de Roda. Ese día Grané y San Miguel quedaron detenidos.
En 2022, la Fiscalía pidió llevar a juicio a diez personas vinculadas con el ataque y las maniobras posteriores: ocho integrantes de la fuerza de seguridad y dos civiles.
Las primeras condenas
La primera condenada fue Camila Fernanda Pazos, quien recibió en 2024 tres años de prisión de ejecución condicional y seis años de inhabilitación por falso testimonio, encubrimiento agravado y falsedad ideológica de instrumento público.
Posteriormente fueron condenados Daniel Fernando Pérez y Maximiliano Gastón Ramos a tres años de prisión en suspenso y seis años de inhabilitación. Los civiles Alejandro Tomás Salomón y Johana Belén Vukman recibieron dos años de prisión condicional y cuatro años de inhabilitación.
El 16 de abril de 2025, Gerardo Gabriel San Miguel fue condenado mediante un juicio abreviado a seis años de prisión y doce años de inhabilitación por disparo de arma de fuego agravado por el ejercicio abusivo de la función policial y falsedad ideológica de documento público.
Las pericias determinaron que los proyectiles disparados por San Miguel no fueron los que provocaron la muerte de Diego Roda. Por ese motivo no fue condenado por homicidio.
Grané murió antes de recibir la pena
Un jurado popular declaró culpable a Fernando Aníbal Grané el 16 de julio de 2026 por el homicidio agravado de Diego Roda, la tentativa de homicidio agravado de Virginia Tueso y la falsedad ideológica de documento público.
La audiencia para determinar la pena estaba prevista para el 11 de agosto, pero fue suspendida debido al deterioro de su salud. Grané, que padecía tuberculosis, fue trasladado desde la Unidad Penal Nº 24 de Florencio Varela al Hospital San Juan de Dios de La Plata.
Murió durante la noche del 17 de agosto de 2026, antes de que la jueza Julia de la Llana, del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 5 de Morón, pudiera dictar la sentencia. Por la calificación establecida por el jurado, la pena prevista era prisión perpetua.
La muerte extinguió la acción penal en su contra. Grané murió con un veredicto de culpabilidad, pero sin una condena formal ni una pena impuesta.
Los diez acusados y su situación actual
| Persona | Situación procesal |
|---|---|
| Fernando Aníbal Grané | Declarado culpable de homicidio agravado, tentativa de homicidio agravado y falsedad ideológica. Murió antes de la sentencia. |
| Gerardo Gabriel San Miguel | Condenado a seis años de prisión y doce años de inhabilitación. |
| Camila Fernanda Pazos | Condenada a tres años de prisión en suspenso y seis años de inhabilitación. |
| Daniel Fernando Pérez | Condenado a tres años de prisión en suspenso y seis años de inhabilitación. |
| Maximiliano Gastón Ramos | Condenado a tres años de prisión en suspenso y seis años de inhabilitación. |
| Alejandro Tomás Salomón | Condenado a dos años de prisión en suspenso y cuatro años de inhabilitación. |
| Johana Belén Vukman | Condenada a dos años de prisión en suspenso y cuatro años de inhabilitación. |
| Sergio Fabián Andrés Barrientos | Acordó un juicio abreviado con una pena de tres años de prisión en suspenso y seis años de inhabilitación. Resta la resolución judicial. |
| Diego Agustín Carreiras | Espera un juicio por su presunta intervención en el encubrimiento. No existe una nueva fecha. |
| Maximiliano Duarte | Espera un juicio como presunto partícipe necesario de falsedad ideológica de instrumento público. No existe una nueva fecha. |
Una causa que todavía no terminó
Después de casi una década, el expediente acumula seis condenas dictadas, un veredicto de culpabilidad que no llegó a convertirse en sentencia, un acuerdo de juicio abreviado pendiente de resolución y dos policías que todavía no fueron juzgados.
El caso avanzó después de años de pericias, reconstrucciones y movilizaciones encabezadas por la familia de Diego Roda y acompañadas por miles de vecinos de Ituzaingó. Sin embargo, el proceso aún no puede considerarse cerrado: Carreiras y Duarte continúan sin fecha de juicio y la muerte de Grané impidió que se le impusiera formalmente la pena correspondiente al homicidio.





