Morón exige justicia. Hoy la noticia que más impacta a la comunidad es el brutal ataque durante el transcurso el corso de Barrio Patagones a una adolescente de 14 años de nombre Quimey que tiene Trastorno del Espectro Autista.
Aquí te resumo los hechos más relevantes:
El hecho ocurrió el pasado fin de semana durante los festejos de carnaval y, a medida que pasan las horas, se conocen detalles más precisos y dolorosos sobre la emboscada.
Aquí te detallo lo que se sabe hasta el momento:
El ataque
La víctima es una adolescente de 14 años que asiste a una escuela especial debido a su condición de TEA. Según la denuncia de su madre, el ataque no fue un hecho aislado ni casual, sino una emboscada planificada. Al salir del corso, un grupo de jóvenes, aparentemente conocidas de la zona y de su entorno escolar, la interceptó.

Detalles de la agresión
- Violencia física: La joven fue rodeada y golpeada brutalmente. Recibió patadas y golpes de puño, incluso cuando ya estaba en el suelo.
- Consecuencias médicas: Debido al estrés extremo del ataque y los golpes recibidos, la adolescente sufrió una crisis de convulsiones en el lugar. Tuvo que ser trasladada de urgencia a un hospital local, donde permaneció en observación.
- Antecedentes de acoso: La madre declaró que su hija ya venía sufriendo hostigamiento y bullying por parte de este grupo de agresoras. «No quiero que haya un Fernando Báez Sosa más», expresó la mujer en su descargo público, pidiendo justicia para evitar que la violencia escale.
Estado de la causa
- Denuncia: La denuncia fue radicada en la Comisaría 4° de Morón y ya interviene la Fiscalía correspondiente.
- Identificación: Se están analizando cámaras de seguridad de la zona y videos que circularon en redes sociales para identificar fehacientemente a las agresoras, quienes serían también menores de edad en su mayoría.
- Apoyo: La comunidad de familias con hijos con TEA en la zona oeste se ha movilizado en redes sociales para exigir que el municipio refuerce la seguridad en eventos masivos y que se apliquen protocolos de inclusión reales.
Es una situación muy delicada porque pone de manifiesto la vulnerabilidad de los chicos con condiciones del espectro autista frente a situaciones de violencia grupal.
Convocatorias y Movilizaciones
- Marcha de Silencio: Grupos de familias de personas con TEA y vecinos autoconvocados de Morón están organizando una marcha de silencio y pedido de justicia. Aunque se están terminando de definir los puntos de encuentro, posiblemente frente al Palacio Municipal o en la Plaza San Martín, la intención es visibilizar no solo la agresión, sino la falta de protocolos de seguridad en eventos masivos para personas con discapacidad.
- Reunión en la Escuela: Se supo que padres de la comunidad educativa donde asiste la joven agredida planean reunirse con las autoridades escolares para exigir medidas contra las agresoras, ya que el hostigamiento habría comenzado en el ámbito escolar (bullying).
Novedades del Caso
- Identificación de Agresoras: La justicia ya tendría identificadas a tres de las adolescentes que participaron de la emboscada. Al ser menores, el proceso es manejado por el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.
- Estado de Salud: La adolescente ya fue dada de alta tras los exámenes neurológicos posteriores a las convulsiones, pero se encuentra con asistencia psicológica intensiva y temor de salir de su casa.
- Intervención Municipal: Desde la Dirección de Discapacidad de Morón informaron que se pusieron en contacto con la familia para ofrecer asesoramiento legal y acompañamiento terapéutico.
¿Cómo seguir el tema?
Las convocatorias suelen circular con mayor fuerza a través de grupos de Facebook locales. Te recomiendo estar atento a esos canales en las próximas 24 horas para confirmar el horario exacto.
Aunque todavía no hay una marcha con fecha y hora masiva confirmada en redes oficiales, la familia y organizaciones como TEA Activa y redes de padres TEA de la zona oeste están en estado de alerta.
- El reclamo principal: Exigen que la causa sea caratulada como algo más que «lesiones leves», considerando el agravante de la vulnerabilidad de la víctima y la premeditación (la emboscada).
- Petitorios: Por el momento, la madre, Valeria, está utilizando los medios de comunicación y sus redes sociales para recolectar testimonios y videos adicionales del ataque para presentarlos ante la justicia juvenil.
Datos clave del ataque
- Lugar y fecha: Ocurrió el pasado fin de semana en el corso del Barrio Patagones (Morón Sur).
- El «Modus Operandi»: Según el relato de la madre, las agresoras (un grupo de al menos cinco chicas que ya la hostigaban) la llamaron para «hablar» y, cuando ella se acercó, la atacaron en grupo.
- Consecuencias: Quimey quedó inconsciente y sufrió una crisis de convulsiones. Actualmente, aunque está en su casa, padece ataques de pánico, pesadillas y un retroceso emocional significativo debido al trauma.
Estado de la investigación
- Radicación de la denuncia: La madre de la joven, Valeria, realizó la denuncia formal en la Comisaría 4° de Morón (Gervasio Pavón).
- Identificación de sospechosas: La justicia y la policía local están trabajando en la identificación de las agresoras. Al ser un ataque ocurrido en un evento público (corso en el Barrio Patagones), se están analizando videos captados por testigos con teléfonos celulares y cámaras de seguridad de la zona.
- Intervención de la Fiscalía: La causa ha tomado curso en la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil, dado que las presuntas atacantes serían también menores de edad.
Acciones de la familia
- Pedido de cambio de carátula: La familia busca que el hecho no sea considerado simplemente como «lesiones», sino que se tome en cuenta la vulnerabilidad de la víctima (por su condición de TEA) y la premeditación del ataque (la emboscada).
- Acompañamiento: La madre se ha presentado ante la fiscalía para solicitar celeridad en el proceso, manifestando públicamente su temor de que el caso quede impune al estar involucradas menores de edad.
Traducción del relato de Valeria Nuñez
Publicado el 25 de enero a las 11:43 p. m.
«Buenas noches. En la madrugada del domingo 25/1/26, mi hija Quimey se encontraba en un corso (carnaval) en Morón y fue golpeada por un grupo de más de 5 chicas, siendo dos de ellas mayores de edad.
Quimey tiene 14 años y también tiene una discapacidad. Cuando asistió a una escuela especial, varias chicas se enteraron y comenzó a sufrir bullying constante y discriminación. Todo el tiempo se referían a ella como ‘discapacitada’, ‘tontita’, ‘anda a la escuela especial’ y muchas agresiones más. También hubo muchos comentarios en Instagram burlándose de ella.
A Quimey la siguieron y la llamaron para hablar; cuando se detuvo a conversar, otra chica gritó ‘mano a mano’, una se le acercó y la golpeó agarrándola del cabello. Luego se le subieron encima hasta que le patearon la cara y se la pisotearon.
Ella quedó inconsciente y la dejaron convulsionando; sin que ella pudiera defenderse, siguieron pegándole. Grabaron videos que se viralizaron, burlándose de ella.
Ingresamos al Hospital Posadas a las 5:30, donde su historia clínica dice ‘POLITRAUMATISMOS’. Se le realizaron tomografías, ecografías, radiografías y estudios de sangre. Estuvo en observación más de 14 horas y, gracias a Dios, mi hija no tuvo nada [grave internamente].
Mi hija está con ataques de pánico y con mucho miedo después de todo lo que pasó. Hay muchas cosas que no recuerda, solo el momento en que la agarran del cabello. Reconoció a 5 mujeres, pero aún faltan más.
La denuncia está hecha, pero quiero que esto se conozca porque estoy cansada de la DISCRIMINACIÓN, EL BULLYING Y LAS BURLAS CONSTANTES que recibe Quimey. NO QUIERO QUE HAYA UN FERNANDO BÁEZ MÁS y quiero que esto se sepa.»
Qué es el Trastorno del Espectro Autista
Es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la manera en que una persona percibe el mundo y se relaciona con los demás. Se le llama «espectro» porque no es una condición lineal; los síntomas y las capacidades varían enormemente de una persona a otra.
Aquí tienes los puntos clave para entenderlo de forma clara:
1. Los dos pilares principales
Aunque cada persona es única, el diagnóstico se basa generalmente en dos áreas:
- Comunicación e interacción social: Dificultad para leer señales sociales (como gestos o tonos de voz), mantener una conversación fluida o entender el sarcasmo y las normas sociales no escritas.
- Patrones de comportamiento y flexibilidad: Presencia de intereses muy profundos en temas específicos, necesidad de rutinas estrictas y, en ocasiones, movimientos repetitivos (llamados estereotipias).
2. Procesamiento sensorial
Muchas personas con TEA experimentan el mundo de manera intensa. Esto puede manifestarse como:
- Hipersensibilidad: Molestia ante ruidos fuertes, luces brillantes o ciertas texturas de ropa/comida.
- Hiposensibilidad: Una búsqueda activa de estímulos sensoriales o una alta tolerancia al dolor.
3. Mitos vs. Realidades
Es importante derribar algunas ideas erróneas comunes:
| Mito | Realidad |
| El TEA es una enfermedad que se cura. | No es una enfermedad, es una condición neurobiológica que acompaña a la persona toda la vida. |
| No tienen sentimientos o no quieren amigos. | Tienen sentimientos profundos, pero a menudo se expresan de formas distintas o les cuesta iniciar el contacto. |
| Es causado por las vacunas o la crianza. | Falso. La ciencia confirma que tiene un origen genético y neurológico. |
¿Por qué es importante el diagnóstico temprano?
No se trata de «etiquetar», sino de entender. Un diagnóstico permite que la persona reciba los apoyos adecuados (terapia ocupacional, apoyo pedagógico o de lenguaje) para desarrollar su máximo potencial y mejorar su calidad de vida.
Nota: El TEA no es una limitación intelectual; existen personas con TEA que tienen discapacidades cognitivas y otras con capacidades intelectuales superiores al promedio.
Conclusión
por Andrés LLinares
Ahí queda la postal del horror, flotando entre el olor a pólvora de los petardos y la espuma barata de un carnaval que se olvidó de la alegría. No fue una «pelea de chicas» ni un «exceso de juventud», fue una cacería humana en pleno Morón Sur. Cinco sombras contra una luz que no entendía por qué el mundo, de repente, se volvía puños y patadas. Quimey, con su mundo de reglas distintas y silencios necesarios, terminó convulsionando en el suelo mientras el eco de las risas de sus cazadoras se perdía en la oscuridad del Barrio Patagones. Es el triunfo de la barbarie sobre la empatía, el manual básico de la crueldad adolescente ejecutado a la perfección.
La justicia, ese elefante blanco y reumático, se ampara ahora en el escudo de la minoridad para que los nombres de las agresoras se disuelvan en el café frío de los escritorios judiciales. Nos dicen que hay que esperar, que hay protocolos, que la ley protege a quienes todavía no tienen vello en las axilas pero sí veneno en las manos. Mientras tanto, Valeria, la madre, se queda con los pedazos rotos de una hija que ahora le teme hasta a su propia sombra. ¿Qué valor tiene un código penal cuando no puede evitar que una niña con TEA sea emboscada por el simple pecado de ser diferente? Es la burocracia del dolor, donde el expediente pesa más que las lágrimas.
Camino por Morón y el aire está cargado de esa indignación eléctrica que precede a la tormenta. Los vecinos murmuran, los grupos de Facebook arden y el «escrache» se convierte en la única herramienta de los que se sienten desamparados por el Estado. Es un juego peligroso, sí, pero es el resultado de un vacío legal que deja a las víctimas a la intemperie. Cuando la ley se vuelve un laberinto de tecnicismos para proteger a los victimarios, la calle empieza a escribir sus propias sentencias. La pregunta no es quiénes fueron, sino qué clase de monstruos estamos alimentando en los recreos y en los corsos mientras miramos para otro lado.
Al final, cuando las luces del carnaval se apagan y los camiones de limpieza barren el confeti sucio de la calle, nos queda el sabor amargo de la derrota social. Quimey está en su casa, encerrada entre paredes que ya no le parecen seguras, y las responsables duermen tranquilas bajo la manta de la impunidad juvenil. Si no hay justicia real, si no hay una sanción que duela tanto como el golpe que inició la convulsión, lo que pasó hoy en Morón no será una noticia, sino un ensayo para la próxima tragedia. La «Fiesta de la Alegría» terminó con una chica rota y un sistema que, una vez más, nos mira a la cara y nos dice que no puede hacer nada.





