Los Andes y Deportivo Morón se enfrentarán este domingo 27 de septiembre, a las 15.30, por la fecha 31 de la Zona A de la Primera Nacional. El partido se disputará en el estadio Eduardo Gallardón, en Lomas de Zamora, y será transmitido por LPF Play. El árbitro designado por la AFA es Juan Cruz Robledo.
El encuentro tendrá hinchas visitantes: Aprevide autorizó el ingreso del público de Deportivo Morón al estadio de Los Andes. La confirmación fue comunicada por el organismo de seguridad y por el club local.
Morón, en la pelea de arriba; Los Andes busca entrar al Reducido
Al cabo de 30 partidos, Morón ocupa el segundo puesto con 55 puntos, detrás de Ferro Carril Oeste, que suma 58. Los Andes está noveno con 37 unidades, dos por debajo de Ciudad de Bolívar, que marcha octavo y ocupa el último lugar de clasificación al Reducido. A esa instancia avanzan los equipos ubicados del segundo al octavo puesto de cada zona.
Los dos llegan tras una derrota: el Gallo cayó 2-1 ante Godoy Cruz en el Nuevo Francisco Urbano y el Milrayitas perdió 3-0 frente a Colón en Santa Fe. Para Los Andes, el resultado cortó una racha de cuatro empates consecutivos; Morón buscará recuperarse para sostenerse en los puestos de arriba.

Un historial parejo y un empate en la primera rueda
El antecedente más reciente fue el 9 de mayo de 2026, por la fecha 13, cuando Morón y Los Andes empataron 0-0 en el Nuevo Francisco Urbano. Con ese resultado, el historial general quedó en 76 partidos oficiales: 25 triunfos de Los Andes, 23 de Morón y 28 empates.
Historial completo entre Deportivo Morón y Los Andes
Los primeros cruces y las mayores goleadas
Se enfrentaron por primera vez en 1956, en Primera C: Los Andes ganó 4-1 en cancha de Morón y luego se impuso 3-1 en Lomas. El primer triunfo del Gallo llegó al año siguiente, con un 5-0.
Las mayores victorias de Morón fueron dos 5-0, en 1957 y 1986. La goleada más amplia de Los Andes fue el 5-1 de 1982. El partido con más goles fue el 4-3 de Morón en 1975.
La última victoria de Morón antes del empate de mayo de 2026 fue el 3-0 del 20 de abril de 2019 en el Nuevo Francisco Urbano. Damián Akerman convirtió los tres goles.
Al corte previo al partido del 27 de septiembre de 2026, el historial oficial registra 76 encuentros: Los Andes ganó 25, Deportivo Morón ganó 23 y hubo 28 empates. En goles, la ventaja también es mínima para el Milrayitas: 98 contra 97. El último cruce fue el 9 de mayo de 2026, en el Nuevo Francisco Urbano, y terminó 0-0.
La categoría en la que más veces se enfrentaron fue la Primera B, con 32 partidos. En Primera División jugaron cuatro veces, todas en 1969: Morón obtuvo dos triunfos, Los Andes uno y el restante terminó empatado.
El balance, entonces, llega muy ajustado al nuevo encuentro: Los Andes tiene dos triunfos más, mientras que el total de goles entre ambos está separado por apenas uno.

El Plantel
Arqueros: Julio César Salvá; Federico Díaz; Máximo Casalnuovo; Joaquín Mancuso.
Defensores: Braian Salvareschi; Francisco Flores; Leonel Cardozo; Emilio Lazza; Leonel Ramírez; Tiago Cobo; Emanuel Iñíguez; Gerónimo Ulibarri; Mariano Bíttolo; Joaquín Livera; Iván Vaquero.
Mediocampistas: Maximiliano González; Mauro Burruchaga; Gastón González; Emiliano Franco; Maximiliano Badur; Juan Manuel Olivares; Santiago Kubiszyn; Gonzalo Berterame; Tomás Ramírez.
Delanteros: Franco Toloza; Mateo Levato; Franco Fagúndez; Joaquín Zappacosta; Matías Benítez; Juan Cruz Esquivel; Elías Contreras; Mauro Schönfeld; Ezequiel Bulacio.
Lautaro Disanto: Es la baja de más prolongada recuperación, tras haber sufrido una rotura de ligamentos cruzados en la rodilla izquierda.
Franco Toloza: Tuvo complicaciones musculares durante la temporada por un desgarro en el isquiotibial derecho, del cual fue evolucionando progresivamente.
Joaquín Livera: Pasó por etapas de recuperación diferenciada por molestias físicas que lo marginaron de convocatorias recientes.
Los accesos habilitados para los hinchas del Gallo

Los posibles convocados por Walter Otta
A partir del esquema predilecto de Walter Otta (un 4-4-2 clásico o con variantes dinámicas hacia un 4-2-3-1 según las fases del partido), una probable formación titular para Morón se perfila de la siguiente manera:
- Arquero: Julio Salvá.
- Defensa: Emanuel Iñíguez (lateral derecho), Braian Salvareschi y Francisco Flores (dupla de zagueros centrales), Mariano Bíttolo (lateral izquierdo).
- Mediocampo: Gonzalo Berterame (volante derecho/recorrido exterior), Mauro Burruchaga y Maximiliano González (doble cinco de contención y equilibrio), Juan Manuel Olivares o Santiago Kubiszyn (volante izquierdo/enlace con generación de juego).
- Delantera: Elías Contreras (extremo dinámico por afuera) y Mateo Levato (referencia de área).

Alternativas según el planteo
Si Otta busca mayor presencia y marca en la franja media, Gastón González podría ingresar para armar un trivote de contención y soltar más a los volantes ofensivos.
En el ataque, si decide jugar con dos puntas netos de choque en lugar de un delantero con movilidad exterior, Franco Fagúndez podría acompañar a Levato desde el arranque.
La estrategia de Walter Otta
La premisa fundamental de Walter Otta parte de consolidar un bloque defensivo corto y disciplinado para neutralizar el circuito rival y adueñarse de la segunda pelota. Con un esquema base equilibrado (4-4-2 o 4-2-3-1), el entrenador busca que la última línea achique hacia adelante y que la dupla de contención en el mediocampo corte las transiciones contrarias, garantizando que el equipo se mantenga compacto sin conceder espacios entre líneas.
En la faceta de gestación, el libreto táctico delega la conducción en los volantes de mejor pie para explotar el juego directo y la apertura por las bandas. Otta prioriza la salida rápida mediante transiciones verticales, utilizando las subidas criteriosas de los laterales y el desborde de los extremos para generar superioridad numérica por fuera y alimentar centros punzantes hacia el corazón del área adversaria.
La finalización y el desgaste ofensivo recaen en la presión alta de los atacantes sobre los defensores contrarios para forzar errores en la salida rival. Asimismo, la pelota parada representa una de las armas de mayor trabajo del cuerpo técnico, tanto en tiros de esquina como en tiros libres frontales, buscando imponer la potencia aérea de los centrales y la presencia física del referente de área para destrabar el trámite en momentos cerrados.

El presente del Milrayitas en la Zona A
Club Atlético Los Andes llega al compromiso ubicado en el 9.º puesto de la Zona A con 37 puntos, producto de 8 victorias, 13 empates y 9 derrotas, registro que lo sitúa a tan solo dos unidades de la zona de clasificación al Torneo Reducido. Aunque el elenco de Lomas de Zamora arrastra el golpe de su reciente caída 3-0 como visitante ante Colón en Santa Fe, su recorrido a lo largo de la temporada se distingue por una notable paridad colectiva y una marcada tendencia a repartir unidades.

Las claves que amenazan el plan del Gallo
Pese a ubicarse en la mitad de la tabla de posiciones, el conjunto lomense ostenta una de las vallas menos vencidas del certamen, con apenas 20 goles recibidos en 30 fechas disputadas. Su libreto táctico prioriza obturar los pasillos internos y conceder escaso margen de maniobra en campo propio.
En condición de local, el Milrayitas redobla la intensidad física en la marca, comprime las líneas hacia adelante y libra una disputa rigurosa en la segunda pelota, escenario donde a las formaciones con vocación protagónica suele costarles imponer circuitos fluidos.
En el cruce correspondiente a la fecha 13 disputado en el Nuevo Francisco Urbano, el desarrollo exhibió una paridad absoluta y un trámite áspero que concluyó 0-0, sin que Morón lograra doblegar el dispositivo táctico del visitante.
El flanco vulnerable frente a la propuesta de Otta
Déficit en gestación y pegada: La mayor falencia de Los Andes radica en su fase ofensiva, donde exhibe serias dificultades para elaborar juego y acumula un registro modesto de apenas 22 goles a favor.
El desafío del escolta: Para el equipo comandado por Walter Otta —escolta del grupo con 55 unidades y dueño de la ofensiva más letal con 48 tantos convertidos— la clave pasará por administrar los tiempos con paciencia, imponer condiciones en la puja de la mitad de la cancha y lastimar por las bandas o a través de la pelota parada. Abrir el marcador forzará al anfitrión a resignar su postura de repliegue, terreno donde suele quedar expuesto en el retroceso.





