Racing de Córdoba construyó su historia entre los torneos locales, el crecimiento institucional, una campaña que lo llevó a disputar una final del fútbol argentino y un homenaje a Racing de Avellaneda.
En 1924, un grupo de jóvenes del Barrio Nueva Italia en la ciudad de Córdoba decidió fundar el club y eligió bautizarlo «Racing» en admiración al equipo de Avellaneda, que en las décadas de 1910 y 1920 dominaba el fútbol argentino ganando siete campeonatos consecutivos. Ese fue el mote de la época de La Academia.
El formato heráldico es prácticamente idéntico: silueta de blasón con fondo franjeado en celeste y blanco, y una franja superior horizontal donde se aloja el nombre. Racing de Córdoba utiliza la sigla C.A.R. (Club Atlético Racing), mientras que el de Avellaneda suele llevar la palabra RACING.
A los dos equipos se los conoce como La Academia (a los cordobeses a menudo se les especifica como La Academia Cordobesa o La Academia de Nueva Italia.
Historial en Primera División (1982-1990)
- Partidos jugados: 16
- Racing (Avellaneda): 6 victorias (22 goles)
- Racing (Córdoba): 4 victorias (18 goles)
- Empates: 6
Aquel Racing del Barrio Nueva Italia que rozó la gloria frente a Rosario Central
El cierre del Torneo Nacional de 1980 reservó para la historia del fútbol argentino un cruce de estilos, audacia y contundencia. Aquel Racing de Córdoba que conducía Alfio Basile —un conjunto vertical, asociado y de juego pulido— arribó a la instancia decisiva tras sortear llaves de alta exigencia, pero chocó en la definición frente a la jerarquía del Rosario Central dirigido por Ángel Tulio Zof.

La serie final, resuelta bajo el formato de ida y vuelta, tuvo su primer capítulo el 17 de diciembre de 1980 en el Gigante de Arroyito. En una noche impiadosa para la visita, el elenco rosarino sentenció gran parte de la suerte de la llave con una goleada 5 a 1. Central capitalizó cada concesión defensiva a través de los goles de Edgardo Bauza —de penal—, Omar Palma, Félix Orte, Daniel Sperandío y Eduardo Delgado, mientras que Atilio Oyola anotó el solitario descuento para el conjunto cordobés.

La revancha se disputó cuatro días después, el 21 de diciembre, en el entonces Estadio Olímpico Córdoba Chateau Carreras. Impulsado por el respaldo de su público y la jerarquía técnica de Roberto Gasparini, el representativo de Racing de Córdoba asumió la iniciativa de principio a fin. Se impuso por 2 a 0 gracias a las conquistas de Oyola y del propio Gasparini, aunque la distancia resultó insuficiente en el global: el 5 a 3 definitivo coronó a Rosario Central.

Más allá del resultado adverso en la suma de los 180 minutos, aquel subcampeonato de Primera División consolidó a Racing de Córdoba como uno de los grandes animadores del certamen y dejó una huella perdurable en la memoria del fútbol del interior.

Racing de Córdoba, ahora en el Nacional B
El recorrido incluyó ascensos, descensos, la construcción de una cancha propia y un trabajo de inferiores que aportó figuras al equipo que alcanzó el subcampeonato del Nacional de 1980.
Antes de aquella actuación, el club transitó un largo camino en la Liga Cordobesa de Fútbol. En su primera afiliación inscribió tres equipos de cuarta categoría, identificados con las letras A, B y C. Entre sus jugadores había socios fundadores, una muestra de aquellos comienzos en los que quienes sostenían la institución también la representaban dentro de la cancha.
Los primeros ascensos en el fútbol cordobés
En 1927, Racing de Córdoba comenzó a competir oficialmente en la Primera B de la Liga Cordobesa. El ascenso a la máxima categoría local llegó en 1935, con un equipo que tenía entre sus integrantes a Arturo Santía, Ramón Pereyra, Domingo Sibona, Joaquín Del Olmo y Héctor Salvatelli. La primera experiencia fue breve: al año siguiente perdió la categoría.
La recuperación se concretó en 1942, cuando consiguió un nuevo ascenso. Entre los protagonistas de aquella campaña estuvieron Italo Gallea, Patricio Carrizo, Raúl De Juan, Luis Burella, Franklin Giménez y Emeterio Noé. Desde entonces, la Academia comenzó a afirmarse en los campeonatos de Primera División y a ganar protagonismo en el fútbol de Córdoba.

Por qué Racing tuvo una camiseta tricolor
Aunque el celeste y blanco terminó por convertirse en su marca de identidad, Racing no pudo utilizar esa combinación desde el comienzo. El diseño elegido coincidía con las camisetas de Tiro Federal de Rosario, Racing de Avellaneda y la Selección Argentina: franjas verticales celestes y blancas. La Liga rechazó inicialmente esa indumentaria porque un club cordobés llamado Vélez Sársfield ya utilizaba los mismos colores y disposición. La solución fue incorporar el rojo y competir con una camiseta tricolor. Al año siguiente, tras la disolución de aquella entidad, Racing pudo adoptar la casaca celeste y blanca que había elegido originalmente.

La camiseta tradicional de Racing de Córdoba rinde homenaje directo a la identidad albiceleste con la que nació la institución de Nueva Italia, inspirada en los colores de su homónimo de Avellaneda. Con un diseño limpio y clásico de bastones verticales celestes y blancos, cuello en «V» y puños a tono, la casaca representa la estirpe histórica de La Academia Cordobesa en los torneos federales y de AFA, manteniendo intacta la sobriedad de las épocas doradas del club sin perder vigencia en el fútbol actual.

El escudo oficial del Club Atlético Racing sintetiza la historia y el arraigo de la institución en el corazón del barrio Nueva Italia. Con su tradicional formato heráldico de fondo celeste, destaca en la parte superior la franja blanca con la sigla «C. A. R.», acompañada por los emblemáticos bastones verticales que remiten a su génesis inspirada en la Academia de Avellaneda. Es un emblema que evoca las grandes gestas del fútbol del interior, símbolo del subcampeonato Nacional de 1980 y del orgullo de una hinchada que lleva los colores albicelestes marcados a fuego en cada rincón de Córdoba.

La inauguración del estadio y el homenaje a Miguel Sancho
El 27 de mayo de 1948, Racing de Córdoba inauguró su estadio propio con una celebración que reunió a hinchas y vecinos. La obra todavía tenía detalles pendientes: los baños y vestuarios no estaban terminados, por lo que los futbolistas debían cambiarse en la cancha que el club había utilizado anteriormente y trasladarse luego al nuevo campo de juego.

Las instalaciones contaban con una tribuna oficial para 4.000 espectadores, una popular con capacidad para 2.000 personas y una platea para 310 asistentes. La ceremonia incluyó la bendición de monseñor Ramón J. Castellano, el izamiento de la bandera nacional y exhibiciones de gimnasia, antes del encuentro que completó la jornada.
El rival fue Belgrano, entonces campeón del fútbol cordobés, y Racing de Córdoba se impuso por 4 a 3. Casi tres décadas después, el 9 de mayo de 1976, durante la presidencia de Mario Spirópulos, el estadio recibió el nombre de Miguel Sancho, en reconocimiento a sus 24 años como presidente y a su dedicación a la institución.

De los tablones al cemento: cómo Nueva Italia levantó el estadio Miguel Sancho a pulmón
El hogar de Racing de Córdoba cumple décadas como símbolo barrial. La gesta colectiva de vecinos e hinchas que compraron las tierras en 1936 y convirtieron un descampado en una fortaleza con capacidad para 15 mil hinchas.
Desde su nacimiento en 1924, el Club Atlético Racing de Córdoba peregrinó por diferentes puntos de la capital provincial. La institución pasó sus primeros años de alquiler en alquiler, dividiendo sus localías entre las canchas del viejo barrio Inglés (hoy Pueyrredón) y distintos terrenos baldíos de Nueva Italia. La falta de un predio propio condicionaba el crecimiento de un club que ya movilizaba a cientos de familias obreras y comerciantes de la zona.
El quiebre llegó en 1936. La comisión directiva encabezada por Miguel Sancho —dirigente clave que lideró los destinos del club en varios períodos— decidió dar el paso definitivo hacia la consolidación patrimonial: la adquisición de una manzana completa delimitada por las calles Huberman, Malaspina, Hernando de Lerma y Monseñor Carranza.

Las obras avanzaron con la lentitud propia de los recursos escasos. Tras años de esfuerzo, se completaron los vestuarios de material, las boleterías y las primeras tribunas de madera.
La inauguración oficial se concretó el 27 de mayo de 1948, con una fiesta popular que coronó un clásico cordobés: Racing derrotó 4 a 3 a Belgrano ante unas 8.000 personas, estrenando un campo de juego habilitado para las exigencias de la Liga Cordobesa de Fútbol.
Bautizado oficialmente como Miguel Sancho en homenaje al directivo que proyectó su arraigo definitivo, el estadio de Nueva Italia alberga hoy a unos 15.000 espectadores y se mantiene como uno de los bastiones tradicionales del fútbol cordobés.

Los títulos y una escuela de futbolistas
La década de 1960 consolidó el protagonismo de Racing de Córdoba en la competencia local. En 1962, la Academia de Córdoaba consiguió un título con un plantel integrado, entre otros, por Orlando Romero, Oscar Loureiro, Rubén Paolucci, Rodolfo Carballo, Carlos Alcaraz y los hermanos Carlos y Ricardo Videla, quienes se convertirían en referentes del club.
Otro sostén de su crecimiento fue la formación de juveniles. René Gorreta dedicó más de 30 años al semillero académico, con una tarea que combinaba la búsqueda de talentos y el acompañamiento de los jóvenes. Su trabajo también incluía la formación en valores y la exigencia de que los jugadores asistieran a la escuela.

En 1978, Racing de Córdoba disputó por primera vez un Torneo Nacional de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Bajo la dirección de Alfio “Coco” Basile, quedó eliminado en la primera ronda, pero aquella experiencia fue un antecedente del equipo que, poco después, tendría como figuras a Roberto “Pato” Gasparini y Luis “Araña” Amuchástegui.

El Nacional de 1980: una campaña que hizo historia
El gran salto llegó en el Nacional de 1980. Racing de Córdoba superó la primera ronda, eliminó a Argentinos Juniors en cuartos de final y dejó en el camino a Independiente en semifinales. De esa serie quedó una de las actuaciones más recordadas por sus hinchas: la victoria por 4 a 0 en el entonces Chateau Carreras.
En la final enfrentó a Rosario Central. La derrota por 5 a 1 en el partido de ida condicionó sus posibilidades, aunque en Córdoba respondió con un triunfo por 2 a 0. La diferencia no alcanzó para conseguir el campeonato, pero el segundo puesto quedó como uno de los mayores hitos de la historia académica.
La base de aquel equipo estuvo integrada por Juan Ramos; Lucio Del Mul, Pascual Noriega, Osvaldo Coloccini y Mario Tapiero; Oscar López, Guillermo Aramayo y Roberto Gasparini; Luis Amuchástegui, Miguel Ballejo y Atilio Oyola. Con ese plantel y la conducción de Basile, el club de Nueva Italia llevó su nombre a una de las instancias más importantes del fútbol argentino.

De Primera División a los años del ascenso
Después del subcampeonato de 1980, Racing de Córdoba mantuvo su presencia en el fútbol grande y en 1982 comenzó a disputar también el Torneo Metropolitano. Su etapa en Primera División terminó en 1990, cuando descendió tras perder un desempate ante Chaco For Ever. En 1993 perdió también su lugar en la B Nacional y regresó a la competencia regional.
La recuperación tuvo un capítulo destacado en 1999, cuando el equipo dirigido por Juan Manuel Ramos completó un recorrido desde la Liga Cordobesa, pasando por los torneos Argentino B y Argentino A, hasta regresar a la B Nacional.

Descendió en 2002, volvió a subir en 2004, con un gol decisivo de Juan Pablo Rezzónico frente a Atlético Tucumán, y perdió nuevamente la categoría en 2005, cuando Pedro «El Negro» Marchetta dirigía a Racing de Córdoba.
Aquella primera mitad de la década del 2000 condensó los vaivenes más extremos para Racing de Córdoba. Tras caer en 2002 al Torneo Argentino A por el sistema de promedios, la reconstrucción en Nueva Italia demandó dos temporadas de desgaste y fútbol áspero en el interior profundo.
El desahogo llegó a mediados de 2004, bajo la conducción de Daniel Teglia. En una definición apasionante del Torneo Clausura frente a Atlético Tucumán en el estadio Monumental José Fierro, un cabezazo histórico de Juan Pablo Rezzónico selló la serie que le abrió las puertas de la final ante General Paz Juniors, sellando el esperado regreso a la Primera B Nacional.
Sin embargo, el retorno a la segunda división fue efímero y turbulento. Para la temporada 2004/2005, el club apostó al oficio y la mística de Pedro «El Negro» Marchetta, un referente histórico de la casa que intentó revitalizar al equipo con su impronta carismática y combativa. Pese a algunos triunfos rutilantes y a competir palmo a palmo en un torneo durísimo, los números del promedio heredado y la irregularidad general terminaron condenando a la Academia. Tras perder la Promoción ante Aldosivi de Mar del Plata, el conjunto de Nueva Italia consumó su regreso al Argentino A, cerrando un ciclo marcado a fuego por alegrías y sinsabores en cuestión de meses.

Las dificultades y el regreso a los primeros planos
Los años siguientes estuvieron marcados por problemas deportivos e institucionales. En 2013, la Academia Cordobesa descendió del Argentino A y, en 2014, el club fue intervenido judicialmente. En 2017 consiguió el ascenso al Federal A frente a Central Norte de Salta, aunque volvió a perder la categoría en 2019. La recuperación llegó en 2021, cuando derrotó por 2 a 1 a Ben Hur de Rafaela y retornó al Federal A.
El gran desahogo se produjo el 13 de noviembre de 2022. Con Carlos “Chiquito” Bossio como entrenador, Racing de Córdoba se consagró campeón del Federal A al superar a Villa Mitre de Bahía Blanca por 5 a 4 en los penales, después de empatar sin goles en el estadio La Pedrera, en San Luis. El triunfo puso fin a una ausencia de 17 años en la segunda categoría del fútbol argentino.
Racing de Córdoba en 2026
Desde 2023, la Academia Cordobosa volvió a competir en la Primera Nacional, categoría en la que continúa en 2026. El presente encuentra al club de Nueva Italia nuevamente en el segundo escalón del fútbol argentino, después de un recorrido que combinó una final de Primera División, descensos, crisis y sucesivos regresos.





