La posible salida de las líneas 136 y 163 abrió preocupación entre los pasajeros del Oeste: Pedro Bussetti, director de Defensa de Usuarios y Consumidores (DEUCO), advirtió que la medida podría afectar conexiones entre distintos municipios y la Ciudad de Buenos Aires, con más combinaciones y mayores costos para viajar.
En su análisis, Bussetti vinculó el problema con el retiro de subsidios nacionales y el encarecimiento del transporte. Señaló que ambas líneas conectan localidades del Oeste con cabeceras porteñas como Primera Junta y Liniers, y que son utilizadas por personas que viajan a trabajar, estudiar y realizar trámites.
La baja de la 136 y la 163 todavía no está definida
El Boletín Oficial informó que la empresa Sargento Cabral, vinculada al Grupo Metropol, solicitó el cese de la autorización para explotar las líneas 136 y 163. El edicto abrió una instancia para recibir opiniones y observaciones, pero no dispuso por sí mismo la eliminación de los servicios.
Bussetti sostuvo que cerca de 500 usuarios participaron de la consulta y rechazaron la propuesta. Según planteó, algunos pasajeros señalaron que podrían tener más dificultades para llegar a sus trabajos y a la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR). Para muchos, la alternativa sería combinar más de un colectivo o transporte, con viajes más largos y costosos.
En el análisis oficial se mencionaron otras líneas y el Sarmiento como opciones para cubrir parte de los recorridos. Sin embargo, esos servicios no necesariamente reproducen las mismas conexiones ni resuelven de manera directa todos los viajes actuales.
Cambios previstos para la 143 y menos frecuencias en la 88
La situación también alcanza a la línea 143. La propuesta publicada en el Boletín Oficial contempla suprimir cinco recorridos —B, C, E, F y G— y modificar otros servicios. Entre los ramales alcanzados están los que finalizan en Villa Celina, una zona clave para los viajes hacia La Matanza y el Mercado Central. La propuesta incluye, además, cambios de frecuencia y de parque móvil.
Bussetti cuestionó el impacto que estos recortes podrían tener en los pasajeros de distintos barrios y localidades matanceras. También advirtió sobre la línea 88: sostuvo que redujo alrededor de un 30% sus unidades y que los cambios afectan las frecuencias hacia Cañuelas, Monte, Uribelarrea y Lobos.
El Sarmiento y la electrificación del San Martín
El corte total del Sarmiento ya se concretó, aunque por menos tiempo del anunciado inicialmente. Trenes Argentinos reprogramó las obras para concentrarlas entre el 10 y el 12 de octubre y garantizó el servicio el martes 13. Los trabajos incluyeron intervenciones en señales y vías, además de tareas en la mesa de mando de Haedo.
Bussetti consideró que las obras no resuelven los problemas estructurales del servicio y recordó que, según señaló, en algunos fines de semana los trenes suelen interrumpir su recorrido en Liniers. También planteó que esos cortes pueden trasladar más pasajeros a los colectivos y saturar servicios que ya operan con dificultades.
Por último, cuestionó que la electrificación de la línea San Martín haya quedado ligada a una futura concesión. Según sostuvo, el Gobierno nacional descartó que la obra quede a cargo del Estado y la dejó para quien asuma la operación del servicio.





