Qué estará pasando para que los miembros de las Fuerzas Armadas se suiciden y no se pueda detener la curva ascendeten. Hay pocos datos disponibles, pero la alarma surge porque al ser personal que porta armas de fuego, evidentemente padecen problemas serios de salud mental. El suicidio claro que es triste, pero pueden ocurrir otras tragedias y ningún organismo público expone una solución.
Todo comenzó con el suicidio un efectivo de las Fuerzas Armadas fue encontrado muerto este miércoles 7 de octubre de 2026 dentro de la Base Aérea de Morón, que tiene su ingreso principal en Avenida Eva Perón (ex Pierrestegui / RP 17). Martín Javier Leguiza se encontraba en uno de los puestos instalados dentro del predio militar cuando fue descubierto sin signos vitales y con una herida de arma de fuego en la sien derecha. Las circunstancias del disparo todavía no fueron esclarecidas y la investigación quedó bajo la órbita de la Justicia Federal.
Cuando los policías llegaron al puesto, comprobaron que el hombre había fallecido. Según la información incorporada a las primeras actuaciones, presentaba una lesión provocada por un proyectil de arma de fuego a la altura de la sien derecha. Hasta el momento, no trascendieron datos oficiales sobre su identidad, edad, jerarquía militar ni antigüedad en la fuerza.

¿Quién era Martín Javier Leguiza?
Martín Javier Leguiza tenía apenas 26 años. Había nacido en Río Tercero, provincia de Córdoba, pero se había establecido en el partido de Morón, donde desarrollaba su carrera como cabo primero de la Fuerza Aérea Argentina. Su destino era la Base Aérea Militar de Morón, una de las instalaciones históricas de la aviación militar argentina, ubicada en el oeste del Conurbano bonaerense.
Aunque residía en Morón, buena parte de su familia permanecía en Córdoba. Hasta el momento no trascendieron públicamente datos precisos sobre cuándo había ingresado a la institución, dónde había realizado su formación militar ni cuáles habían sido sus destinos anteriores. Lo que sí se conoce es que prestaba servicios de vigilancia dentro del predio militar.
La muerte durante una guardia militar
El miércoles 7 de octubre de 2026, Leguiza se encontraba cumpliendo funciones de vigilancia junto a dos soldados voluntarios, en un sector cercano al acceso de Fray Santa María de Oro y Máximo Paz. Durante la tarde permaneció solo en el puesto y posteriormente fue encontrado sin vida, con una herida provocada por un arma de fuego.
Junto al cuerpo se encontró su arma reglamentaria, que fue secuestrada para realizar las pericias correspondientes. Personal de la Comisaría Morón 4ª intervino inicialmente, mientras que la investigación quedó en manos de la Policía Federal Argentina, bajo las órdenes de la Justicia Federal de Morón.
El antecedente familiar que trascendió durante la investigación
Uno de los datos más delicados conocidos después de la muerte de Leguiza fue publicado por La Nación y reproducido por otros medios. Según fuentes vinculadas con la investigación, un hermano del cabo primero, también integrante de las Fuerzas Armadas, había muerto por suicidio en 2018, ocho años antes del fallecimiento del joven militar.
Las mismas fuentes señalaron que Leguiza había atravesado recientemente una separación sentimental. Sin embargo, ninguno de estos antecedentes permite establecer por sí mismo las causas de su muerte ni atribuir el hecho a una circunstancia personal determinada. La investigación deberá esclarecer qué ocurrió durante sus últimas horas de servicio.
La Policía Federal y la Justicia investigan la muerte
La investigación quedó a cargo de la Policía Federal Argentina (PFA). También se dio intervención al Juzgado Federal de turno, debido a que el episodio ocurrió dentro de una instalación perteneciente a las Fuerzas Armadas.
Una muerte dentro de una instalación militar que permanece sin explicación
El fallecimiento ocurrió en el interior de un establecimiento militar de Morón, circunstancia que incorpora a la investigación cuestiones relacionadas con los protocolos de seguridad, la custodia de armamento y las condiciones en las que el personal desarrolla sus tareas de vigilancia.
Hasta ahora, no se informó oficialmente si el arma involucrada pertenecía al efectivo, si estaba asignada al servicio o si se encontraron otros elementos relevantes en el puesto. Tampoco se comunicó la existencia de testigos presenciales ni de terceras personas vinculadas directamente con el episodio.
La Policía Bonaerense y cifras que espantan
Y es que entre 2015 y agosto de 2024 hubo 293 suicidios (más de 2 por mes), según un relevamiento publicado por la misma fuerza, frente a 75 fallecimientos en servicio durante ese período. En nueve años murieron más efectivos por voluntad propia que en enfrentamiento con delincuentes.

Los datos de la Policía Bonaerense a su vez revelan que:
A) El 80% de los efectivos fallecidos tenía menos de 40 años, según informes internos de 2024 y 2025 citados por la fuerza.
B) El 75% pertenecía a las jerarquías inferiores y el 70% llevaba menos de diez años en la Policía Bonaerense.
En la mitad de los casos se utilizó el arma reglamentaria.
La Provincia de Buenos Aires cuenta con un Programa de Prevención del Suicidio para el Personal Policial, aprobado mediante la Resolución 1233/24. Sin embargo no información pública sobre su alcance o agentes de un y otro sexto que trata.
Hay un dato alarmante: los reportes disponibles permiten documentar más de 100 suicidios policiales entre 2024 y parte de 2026, pero todavía falta una serie oficial pública, completa y actualizada que permita establecer la cifra exacta. Por lo cual el número seguramente crecería.
Suicidios en la Policía Bonaerense
Las muertes por suicidio entre integrantes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires plantean dos interrogantes: qué factores están asociados al fenómeno y qué resultados concretos obtuvo el Estado provincial con sus políticas de prevención. La respuesta exige distinguir las condiciones laborales, los problemas de salud mental y las responsabilidades institucionales de aquello que efectivamente puede demostrarse con estadísticas.
Por qué se suicidan los policías bonaerenses
No existe una causa única que explique los suicidios dentro de la Policía Bonaerense. La investigación científica identifica una combinación de factores individuales, laborales, familiares e institucionales que pueden aumentar el riesgo, sin que ninguno de ellos determine por sí solo una conducta suicida.
Entre los factores que merecen especial atención aparecen las jornadas prolongadas, la exposición reiterada a situaciones traumáticas, las alteraciones del sueño, el desgaste emocional, las dificultades económicas, los conflictos personales y las barreras para solicitar asistencia psicológica.
También existe una particularidad de la profesión policial: el acceso habitual a armas de fuego. Su disponibilidad puede incrementar el riesgo de que una crisis suicida termine en una muerte, especialmente cuando no existen mecanismos adecuados de evaluación, acompañamiento y restricción temporal del acceso al armamento.
Pero hay una distinción fundamental: identificar factores de riesgo no equivale a demostrar las causas de cada fallecimiento. Para establecer patrones específicos dentro de la Bonaerense se necesitan investigaciones sobre los casos, además de estadísticas completas y comparables.
El programa provincial de prevención: qué hizo el Gobierno bonaerense
El 17 de junio de 2024, el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires formalizó, mediante la Resolución 1233/24, el Programa de Prevención del Suicidio para el Personal de las Policías bonaerenses. La iniciativa quedó bajo la órbita de la Dirección Provincial de Bienestar Integral del Personal Policial.
El programa contempla atención confidencial, seguimiento individual, intervención de profesionales especializados en salud mental y capacitaciones destinadas a superiores jerárquicos para reconocer señales de alerta entre los efectivos.
La Provincia también dispone de un centro de salud mental en calle 3 N.º 1034, La Plata, con atención de lunes a viernes de 8 a 18 horas. El propio Ministerio aclara que este dispositivo no recibe emergencias con riesgo de vida inminente, que deben derivarse al sistema de emergencias.
Qué resultados produjo: la información que todavía falta
Pero no hay una evaluación pública que permita determinar si el programa redujo los suicidios dentro de la Policía Bonaerense. La documentación oficial consultada describe sus objetivos, profesionales y mecanismos de intervención, pero no ofrece una serie completa de resultados que permita medir su eficacia.
Para evaluar la política pública deberían conocerse, como mínimo: cantidad de policías asistidos; cuántos solicitaron ayuda desde 2024 y cuántos recibieron seguimiento; cobertura territorial: en cuántas dependencias de los 135 municipios funciona efectivamente el dispositivo; número de profesionales, presupuesto ejecutado y tiempos de espera; evolución de las muertes: cantidad anual de suicidios, diferenciada por edad, jerarquía, destino y situación de servicio.
- Resultados de las intervenciones: continuidad de los tratamientos; derivaciones y evaluaciones independientes de efectividad.
Pero la ausencia de estos indicadores en las fuentes públicas consultadas si bien no demuestra que el programa haya fracasado, tampoco permite afirmar que esté cumpliendo el objetivo de reducir la mortalidad por suicidio.
La gravedad del problema
En septiembre de 2024, se informó que se habían registrado 37 suicidios de policías bonaerenses entre enero y agosto de ese año, cuando el promedio anual de los años anteriores rondaba los 29 casos.
La investigación también señaló que, desde 2015 hasta ese momento, se habían contabilizado 297 fallecimientos por suicidio entre integrantes de la fuerza, según los datos oficiales obtenidos por el medio.
Estas cifras permiten dimensionar el problema, aunque no constituyen una serie actualizada hasta octubre de 2026. Tampoco deben confundirse los 37 casos registrados hasta agosto de 2024 con el total definitivo de ese año.
Provincia anunció nuevas medidas de salud mental
El 8 de septiembre de 2026, el gobernador Axel Kicillof, junto con los ministros Nicolás Kreplak y Javier Alonso, presentó un nuevo Plan Provincial de Prevención y Cuidados ante la Problemática del Suicidio.
Entre sus anuncios se encuentran la ampliación a 24 horas de la línea provincial de salud mental, la incorporación de más de 100 profesionales, nuevas herramientas clínicas y el fortalecimiento de los sistemas estadísticos. Se trata de una política dirigida a la población provincial en general, no exclusivamente a los policías.
Sin embargo, el anuncio no incluyó una evaluación cuantitativa de los resultados del programa policial creado en 2024.





