Una cronología compartida ubica en 1946 la compra de un terreno de 38 hectáreas en San Justo, donde la empresa planeaba ampliar su actividad industrial. La construcción de la fábrica comenzó en enero de 1948 y terminó en mayo de 1950. Para ponerla en marcha, trasladaron instalaciones y maquinaria desde el llamado Palacio Chrysler, en la avenida Figueroa Alcorta, en la Ciudad de Buenos Aires.
La foto es de la primavera de la década del ´50. Y acá te dejamos la original.

En esa primera etapa, la planta llegó a contar con una superficie cubierta considerable, 50.000 metros cuadrados; una historia local de La Matanza describe luego un complejo de 100.000 metros cuadrados cubiertos, con sectores de estampado, motores, transmisiones, pintura y montaje. La fábrica comenzó a funcionar en 1950, aunque atravesó períodos de dificultades por la falta de insumos importados.

De los primeros vehículos a los modelos Dodge
En 1957, la planta produjo durante un breve período camiones Krupp y algunas unidades del Volkswagen Escarabajo. Dos años más tarde, Chrysler Argentina y Fevre y Basset acordaron fabricar vehículos en el país: Chrysler se ocupaba de las piezas y los componentes, mientras que Fevre y Basset tenía a cargo el montaje final y la distribución.
La fabricación de la camioneta D-100 y el camión D-400 comenzó en 1960. En 1962 llegó el Valiant V-200, seguido por el Valiant II en 1963. Por eso, aunque algunos recuerdos ubicaron los primeros Valiant en la década de 1950, los registros históricos consultados sitúan esos modelos en los primeros años de la década siguiente. En 1965, Fevre y Basset y Chrysler se fusionaron bajo el nombre Chrysler Fevre Argentina.
La lista de modelos que quedaron en la memoria de quienes trabajaron allí incluye los Valiant I, II, III y IV, los Dodge Polara, Coronado y GTX, además del Dodge 1500, el 1800, las versiones rurales, los camiones y las camionetas. Un exempleado, Abel Nicolás Clemente Pizzichillo, recordó que ingresó en 1961 y participó en lanzamientos de distintos vehículos. También mencionó que en 1969 se trasladó parte de la producción de camiones y camionetas a la planta de Monte Chingolo, instalada en el predio de la ex SIAM Di Tella. Una historia local registra la incorporación de esa planta hacia 1970, por lo que los recuerdos y la cronología documental ubican el cambio entre esos años.

Los trabajadores y la vida alrededor de la fábrica
La planta fue también parte de la rutina de miles de familias. Un relevamiento histórico de la UNLaM señala que la empresa llegó a ocupar entre 3.000 y 4.000 personas. Durante la producción de los Dodge GTX y RT trabajaban allí más de 2.000 empleados; otros evocaron los turnos, la salida de los operarios y la cantidad de vehículos estacionados para la venta.
Varios vecinos contaron que pasaban frente a la fábrica en los colectivos 96, 621 o 224, camino a la escuela o al trabajo. Y había autos de colores claros —marfil, celestes y verdes— y la salida de los trabajadores con mamelucos azules, alrededor de las 17.30 también era otro hecho pintoresco.
Muchos trabajadores aprendieron en la fábrica matricería en la escuela de oficios que tenía la firma. En 1974, se instalóo el sector de tratamientos térmicos durante ocho meses y le propusieron a varios trabajadores trasladarse a Venezuela y algunos lo hicieron.
Varios trabajadores de la época cuentan que sus padres, abuelos o tíos habían trabajado en la planta, en sectores como pintura, scrap, electricidad y máquinas. }
Los cambios empresarios y el cierre
Los trabajadores con los que pudo hablar Anticipos Diario también reconstruyeron los cambios de la empresa. Algunos relataron el paso de Chrysler a Volkswagen y luego a Autolatina, mientras que otros recordaron traslados a Monte Chingolo o a General Pacheco.
La cronología institucional de la UNLaM indica que la fábrica de San Justo cerró en diciembre de 1987, después de casi cuatro décadas de actividad productiva. En la conversación, algunos participantes atribuyeron el cierre a las políticas económicas, otros mencionaron la violencia política contra directivos y también aparecieron versiones sobre robos o impuestos.

Del predio industrial a la universidad
La Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) fue creada por la Ley 23.748, sancionada el 29 de septiembre de 1989. Las primeras clases comenzaron el 15 de abril de 1991 en escuelas de Lomas del Mirador y San Justo. Mientras tanto, la comisión organizadora consiguió el terreno de la exfábrica Autolatina para instalar el futuro campus.

Parte de la iniciativa para crear la universidad junto con Alberto Balestrini. Se intentó crear una subsede de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora en Ruta 3 y Andalgalá, durante la intendencia de Federico Pedro Russo. Pero la creación de la UNLaM finalmente se concentró en los terrenos de Autolatina.

El presente del predio aparece en los relatos con el mismo peso que su pasado fabril. Personas cuyos padres trabajaron en Chrysler contaron que después sus hijos o nietos estudiaron y se recibieron en la universidad. La fotografía, cuya fecha todavía no está establecida, reunió así dos historias que conviven en San Justo: la de la fábrica que empleó a miles de trabajadores y la de la universidad pública que funciona hoy en el mismo terreno.





