Recuerdo, y recuedo con claridad, 23 años después, lo que fue la campaña entre el Partido Justicialista y la Alianza, y en su nueva versión entre Derecho al Futuro y Nuevo Encuentro. La disputa por la conducción de Morón va a ser letal, fulminante, nada va a quedar en pie. El Secretario de Seguridad, Damián Cardoso, en 2003, apoderado del Partido Justicialista que llevaba a Juan Zabaleta como candidato a intendente deberían haberlo sabido.
Cuando el dispotivo crítico de Nuevo Encuentro se expande, se infla, llena los músculos de sangre, no se detiene, no frena, no abandona, no pide tiempo, minuto, ni tregua. La pelea es hasta el final. Hasta que alguién caiga rendido.
Diego Spina continuó las críticas en televisión
«La interpelación fue votada por diversos bloques, por Fuerza Patria y por otras expresiones políticas, la Unión Cívica Radical, el PRO, los libertarios y demás, porque el acento acá está puesto en la grave inseguridad que sufre el partido de Morón y en el desgobierno que lamentablemente recae toda la responsabilidad en el intendente Lucas Ghi y a nosotros como parte de la coalición oficialista también nos afecta, pero acá lo más grave es lo que le está pasando a la ciudadanía, acá lo que estamos hablando es de las familias que corren riesgo de muerte», dijo el concejal Diego Spina como primer párrafo.
La exigencia de rendición de cuentas en el recinto municipal
Ante la consulta de Eduardo Feinman en América24 sobre el pedido de informes al intendente Lucas Ghi, Spina agregó: «nosotros no politizamos el problema y no hacemos leña del árbol caído precisamente porque este fue un proyecto impulsado por todos los sectores políticos, hay varios pedidos de interpelación que vienen haciéndose sobre el tema de inseguridad y por eso es que nosotros hemos acompañado este pedido de interpelación. Entendemos que la gravedad de inseguridad que vive todo el partido de Morón amerita la presencia del intendente Lucas Ghi y explique en el recinto que está pasando», fue el segundo párrafo de la entrevista.
El viraje doctrinario y el quiebre interno de la administración local
Spina agregó que «lo que creemos es que hay una descomposición en el gobierno de Lucas Ghi y desde hace aproximadamente dos años, que más allá de que lo consideremos traidor o no, pero que se ha retirado de un determinado espacio político, que se ha volcado a los sectores más rancios del justicialismo del conurbano.»
La reaparición del rousselotismo y el deterioro institucional
—Perdón, ¿el sector de Axel Kicillof? – preguntó Eduardo Feinmann
—No, no, ni siquiera del sector de Kicillof, él está rodeado de muchos exfuncionarios y dirigentes de Juan Carlos Rousselot, se ha, digamos, conurbanizado en el peor sentido de la palabra de la década del 90 y ha constituido un poder político con lo más rancio de la política del conurbano, eso es él y eso lleva a un desgobierno, a un problema institucional muy serio y lo que para nosotros sigue siendo muy grave tiene que ver con la inseguridad que siente y que sufre la ciudadanía de Morón.
Los interrogantes contables sobre el auxilio financiero a la Policía Bonaerense
Por otro lado, Spina remarco que «queremos saber es algo que no nos cuentan, pero que sí se sabe porque aparece en los datos contables, ¿cuánto pagan de horas extras el municipio de Morón a la Policía de la Provincia de Buenos Aires? ¿cuánto paga de combustible el municipio de Morón a los patrulleros de la Provincia de Buenos Aires? O sea, el desgobierno llevó a un descalabro económico cuya primera responsabilidad institucional y legal es la del Intendente Lucas Gil, él no nos informa qué es lo que pasa.»
La controversia en torno al decreto de la fuerza armada municipal

El concejal Agustín Ramponelli diferenció el reclamo vecinal de las maniobras partidarias y apuntó al sabbatellismo, al que responsabilizó por la gestión previa del área de Seguridad, luego de que el Concejo Deliberante aprobara la interpelación a Lucas Ghi
Tras la manifestación que vecinos autoconvocados realizaron frente a la vivienda del Intendente Lucas Ghi, a raíz del asalto a tiros a un comisario retirado en las inmediaciones del colegio Emaús, en El Palomar, el oficialismo comunal salió al cruce de los sectores opositores, a los que acusó de incurrir en maniobras de especulación partidaria sobre el malestar social.
Ramponelli dijo en el recinto: “Vivimos un hecho de inseguridad que conmueve no sólo a la sociedad sino también a la política. Nosotros no somos ajenos a lo que pasa en Morón: yo soy vecino de toda la vida en el distrito. Todo lo que pone en peligro la vida de alguna persona también pone en peligro la mía.”
Pero, advirtió «hay en Morón una oposición responsable, con la que tenemos diálogo en el Concejo Deliberante, y hay otra totalmente irresponsable, que utiliza estos hechos para ganar un voto o esmerilar la figura del intendente”.
“Está claro que el enojo es hacia la política. Morón no es ajeno a lo que sucede en el país: la falta de trabajo, la plata que no alcanza y el endeudamiento familiar se derrama sobre los territorios. No me puedo enojar con los vecinos que se movilizaron; está perfecto que el pueblo haga oír su voz, pero sí me enojo con el carancheo de la política”, expresó Ramponelli.
“La seguridad no se resuelve sólo con policiamiento. Es una decisión política y creo que estamos en el camino correcto, según los números estadísticos que marcan una baja. Pero cuando ocurre un hecho como el de ayer, los datos no le sirven a nadie. El mensaje de los vecinos es que tenemos que seguir trabajando porque falta mucho por hacer, pero no vivimos en una zona liberada ni en un baño de sangre”, fue el tono y la frase que uso para defender a Damián Cardoso.





