Un informe interno, citado por Clarín, advierte que el traslado de personal y capacidades a Bahía Blanca podría afectar la operación, el mantenimiento y la disponibilidad de aeronaves. El Gobierno prevé completar el desmantelamiento hacia fines de 2027.
La decisión del Gobierno nacional de cerrar y desmantelar la Base Aeronaval de Punta Indio, en la provincia de Buenos Aires, abrió una fuerte preocupación dentro de la Armada Argentina y entre las autoridades locales. La medida forma parte del denominado Plan Dédalo, que contempla trasladar a Bahía Blanca la Escuela de Aviación Naval y la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima.
Según publicó Clarín, un documento interno de la fuerza naval alerta sobre las consecuencias de cerrar el Taller Aeronaval Punta Indio y concentrar sus funciones en la Base Aeronaval Comandante Espora, próxima a Bahía Blanca.
Una base histórica y estratégica
La Base Aeronaval de Punta Indio fue creada en 1925 y es reconocida como la sede histórica de formación de pilotos de la Armada. Además, su ubicación le da relevancia para las tareas de vigilancia sobre el Río de la Plata y el corredor marítimo vinculado a la salida de buena parte del comercio exterior argentino.
Hasta ahora, el despliegue aeronaval argentino se organizaba entre cuatro bases: Punta Indio, Comandante Espora, Almirante Zar —en Trelew— y Río Grande, en Tierra del Fuego.
Qué advierte el documento interno
El informe, denominado “Evaluación de impacto por traslado operativo de la EA1V y la ESAN a Bahía Blanca y pérdida de capacidad técnico-operativa del TVPI”, plantea que la medida excede un traslado administrativo de personal y equipamiento.
De acuerdo con esa evaluación, el cierre del taller podría generar pérdida de habilitaciones técnicas, experiencia especializada y autonomía para sostener el mantenimiento de la flota aeronaval. También se advierte sobre un posible incremento de costos y una menor disponibilidad de aeronaves.
El texto describe al taller como un activo estratégico para garantizar la aeronavegabilidad continuada y la seguridad operacional de los medios de la Armada.
Rechazo local y preocupación por el empleo
El intendente de Punta Indio, David Angueira, fue notificado sobre el plan en una reunión con autoridades militares, según la información difundida. Desde el distrito existe preocupación por el impacto laboral y económico que podría provocar el cierre en las familias vinculadas directa o indirectamente al funcionamiento de la base.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, también expresó su rechazo a la iniciativa. En la localidad, además, surgieron cuestionamientos ante la posibilidad de que las tierras queden disponibles para otros destinos, una hipótesis que no fue confirmada oficialmente por el Gobierno nacional.
Menos capacidades y debate dentro de la fuerza
La discusión por Punta Indio se suma a un escenario más amplio de ajuste y redefinición de capacidades dentro de la Armada. En los últimos días se confirmó el retiro de los cinco aviones Super Étendard Modernisé, incorporados en 2018 y que nunca lograron entrar en servicio operativo.
El almirante retirado Jorge Enrico también difundió un diagnóstico crítico sobre la situación naval argentina. Allí advirtió sobre la reducción de capacidades de combate, vigilancia y guerra antisubmarina, además de las dificultades para retener personal técnico y pilotos por los bajos salarios y la falta de horas de vuelo.
La preocupación central es que el cierre de Punta Indio concentre recursos en una sola base y reduzca la capacidad de respuesta ante eventuales contingencias. Por ahora, el Gobierno sostiene que el traslado responde a un proceso de modernización y optimización de recursos, mientras crecen las gestiones políticas y militares para intentar revisar la decisión.





