El Gobierno Municipal de Ituzaingó convoca a vecinos y vecinas a participar de las actividades organizadas para recordar al General José de San Martín, considerado el Padre de la Patria y una de las figuras fundamentales de la independencia de la Argentina y América del Sur.
El homenaje se realizará el lunes 17 de agosto, fecha en la que se conmemora el fallecimiento del Libertador, ocurrido en 1850 en la ciudad francesa de Boulogne-sur-Mer. El programa comenzará a las 17 horas y se desarrollará en tres espacios representativos del centro de Ituzaingó.

El Padre de la Patria
Pese a que terminó dejando el país voluntariamente en términos legales, aunque condicionada por la persecución política, las guerras civiles y el enfrentamiento con el sector de Bernardino Rivadavia, finalmene se lo denominó «Padre de la Patria».

La historia confirmada y comprobable narra que después de renunciar al Gobierno del Perú y entrevistarse con Simón Bolívar en Guayaquil, San Martín regresó a Mendoza en 1823. Su esposa, María de los Remedios de Escalada, murió ese mismo año, el 3 de agosto de 1823, antes de que pudiera reencontrarse con ella.

Posteriormente a la muerte de Remedios de Escalada viajó a Buenos Aires y el 10 de febrero de 1824 se embarcó junto con su hija Mercedes Tomasa, de siete años, en el buque francés Le Bayonnais.

La Bayonnaise fue una corbeta francesa construida en 1794, con casco de madera forrado en cobre, tres palos y 30 piezas de artillería. Alcanzó notoriedad el 14 de diciembre de 1798, cuando, al mando de Jean-Baptiste-Edmond Richer, abordó y capturó a la fragata británica HMS Ambuscade, muy superior en armamento.

La partida de San Martín la explicó su familia. Deseaba proporcionar a su hija una buena educación en Europa. Sin embargo, también existía un clima político muy adverso. San Martín era mirado con desconfianza por el gobierno porteño y por dirigentes vinculados con Bernardino Rivadavia, debido a su negativa a emplear el Ejército de los Andes en las guerras civiles argentinas. Para los unitarios, San Martín simpatizaba con los federales que era lo mismo que esta a favor de las montoneras del interior, en aquellos tiempos considerados subersivos frente al Gobierno Central.
Después de partir de Buenos Aires, San Martín pasó por diferentes ciudades europeas: 1) Londres, donde permaneció durante un breve período en 1824; 2) Bruselas, Bélgica, donde se instaló junto con Mercedes; 3) París y Grand Bourg, en las afueras de la capital francesa, donde residió durante buena parte de su vida; 4) Boulogne-sur-Mer, ciudad del norte de Francia donde pasó sus últimos años y murió el 17 de agosto de 1850.

San Martín intentó regresar al país en 1829, pero al conocer el fusilamiento de Manuel Dorrego y la guerra civil provocada por el golpe de Juan Lavalle, decidió no desembarcar en Buenos Aires. También rechazó asumir el gobierno para evitar involucrarse en una lucha entre argentinos y, en abril de 1829, regresó definitivamente a Europa.

La denominación de Padre de la Patria surgió como construcción histórica, política y cultural durante la segunda mitad del siglo XIX, después de la muerte de San Martín, ocurrida en 1850. Su consolidación se produjo principalmente entre las décadas de 1870 y 1880, cuando el Estado argentino estaba organizando un relato común sobre la Nación y sus héroes influciado también por la potente ola migratoria.
El principal impulsor intelectual fue Bartolomé Mitre, Presidente de la Academia de Historia de la República Argentina. A través de sus investigaciones, artículos y, especialmente, de su obra Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana, publicada completa en 1887, Mitre ubicó a San Martín como el héroe central de la independencia y una figura situada por encima de las disputas políticas internas. El propio Instituto Nacional San Martiniano reconoce la importancia decisiva de esa obra en la construcción histórica del Libertador.

La repatriación de sus restos fue un momento decisivo
Otro acontecimiento fundamental fue la repatriación de los restos de San Martín, impulsada durante la presidencia de Nicolás Avellaneda. El mandatario promovió la creación de una comisión en 1877, y los restos llegaron finalmente a Buenos Aires el 28 de mayo de 1880, para ser depositados en la Catedral Metropolitana.

Para entonces, la expresión “Padre de la Patria” ya circulaba públicamente. Una carta escrita el 3 de mayo de 1880 por Mariano Balcarce, yerno y albacea de San Martín, a Bartolomé Mitre, se refería expresamente al Libertador como “Padre de la Patria”. Es una prueba documental de que el título estaba instalado antes de la publicación completa de la obra de Mitre.
A partir de allí, los actos oficiales, los monumentos, el Ejército, los manuales escolares y las conmemoraciones patrióticas convirtieron esa denominación en una fórmula institucional y socialmente aceptada.

Una ofrenda floral en la Plaza San Martín
El lunes, en ituzaingó, la primera actividad tendrá lugar justamente en la Plaza San Martín, ubicada en la intersección de Mariano Acosta y 24 de Octubre (Lado Sur). Allí, autoridades municipales, representantes de instituciones y vecinos realizarán una ofrenda floral ante el busto del Libertador.
El acto será el punto de partida de una jornada destinada a mantener vigente la memoria de José de San Martín, su participación decisiva en la independencia argentina y su campaña libertadora por Chile y Perú.
La ceremonia también permitirá recordar los principios y valores asociados a su trayectoria pública y militar, como el compromiso con la libertad de los pueblos, la disciplina, la austeridad y la construcción de una nación soberana.
“San Martín de puño y letra” llegará al Concejo Deliberante
Luego de la ceremonia en la plaza, los asistentes podrán trasladarse hasta el recinto de sesiones del Concejo Deliberante de Ituzaingó, situado en Mariano Acosta 144, para recorrer la muestra itinerante del Museo Mitre denominada “San Martín de puño y letra”.
La exposición propone una aproximación histórica a la figura del Libertador a través de documentos y testimonios vinculados con su vida y su pensamiento. El recorrido permitirá conocer una faceta más personal de San Martín y observar la importancia de la palabra escrita en sus comunicaciones políticas, militares y familiares.
La iniciativa busca acercar el patrimonio histórico a la comunidad y ofrecer una oportunidad para que vecinos, estudiantes y familias conozcan aspectos de la vida del prócer más allá de las campañas militares con las que habitualmente se lo identifica.

Folklore y tango para cerrar el homenaje
El programa finalizará en el Teatro Gran Ituzaingó, ubicado en Mariano Acosta 55, donde se desarrollará el 20° Encuentro Solariego de Folklore y Tango.
La propuesta reunirá a artistas y agrupaciones locales que homenajearán al Padre de la Patria mediante expresiones musicales y coreográficas relacionadas con las raíces culturales argentinas.
Durante el encuentro se presentarán Flor de Quebracho; Walter Ariel Tango; Los Díaz pasan volando; la Escuela de Danzas “Los Estribos”; Gaucho Pampa; Carlos Martínez; e Imágenes de mi tierra.
El espectáculo combinará folklore, tango y danzas tradicionales para recordar el legado sanmartiniano desde la cultura popular. La realización de la vigésima edición también marca la continuidad de un encuentro que reúne a artistas de Ituzaingó alrededor de la música y las tradiciones nacionales.

Cómo retirar las entradas anticipadas
Las personas interesadas en asistir a las actividades previstas en el teatro deberán retirar previamente sus entradas en el Centro Cultural Ituzaingó, ubicado en la esquina de Soler y Mansilla.
Las localidades estarán disponibles de lunes a viernes, de 8 a 15 horas. La programación del homenaje será la siguiente: 1) 17 horas, ofrenda floral en la Plaza San Martín; 2) visita a la muestra “San Martín de puño y letra” en el Honorable Concejo Deliberante; 3) cierre con el 20° Encuentro Solariego de Folklore y Tango en el Teatro Gran Ituzaingó.
Con esta jornada histórica y cultural, Ituzaingó volverá a rendir homenaje al General José de San Martín y a transmitir su legado a las nuevas generaciones a través de la memoria, la documentación, la música y las danzas argentinas.

Las batallas que dirigió José de San Martín en América Latina
Si se consideran únicamente las acciones militares que José de San Martín comandó personalmente o dirigió como jefe máximo del ejército, el Libertador estuvo al frente de cuatro enfrentamientos: tres batallas y un combate.
1) Combate de San Lorenzo: se libró el 3 de febrero de 1813, en el actual territorio argentino. San Martín comandó a los Granaderos a Caballo y obtuvo una victoria sobre las fuerzas realistas.
2) Batalla de Chacabuco: tuvo lugar el 12 de febrero de 1817, en el actual territorio chileno. El triunfo del Ejército de los Andes permitió el ingreso de las fuerzas patriotas a Santiago y abrió el camino hacia la independencia de Chile.
3) Batalla de Cancha Rayada: ocurrió durante la noche del 19 de marzo de 1818, también en Chile. El Ejército Unido, comandado por San Martín, fue sorprendido por las tropas realistas y sufrió una derrota que provocó la dispersión parcial de sus fuerzas.
4) Batalla de Maipú: se desarrolló el 5 de abril de 1818, en Chile. La victoria del ejército dirigido por San Martín resultó decisiva para consolidar la independencia chilena.

El balance militar de San Martín
El balance de estas cuatro acciones fue de tres victorias y una derrota. Una de ellas se produjo en el actual territorio argentino y las otras tres en Chile.
San Martín obtuvo triunfos en San Lorenzo, Chacabuco y Maipú, mientras que la única derrota sufrida bajo su conducción en América Latina fue la de Cancha Rayada.

San Martín no dirigió personalmente batallas en Perú
San Martín organizó y condujo la Expedición Libertadora del Perú, pero no encabezó personalmente una gran batalla campal en ese territorio. Su estrategia consistió en desembarcar y consolidar posiciones, cercar Lima, interrumpir el abastecimiento de las fuerzas realistas, promover levantamientos y negociar la retirada del virrey.
Los enfrentamientos de Cerro de Pasco, Mirave, Ica y Nasca, entre otras operaciones de la campaña peruana, fueron comandados por subordinados como Juan Antonio Álvarez de Arenales y Guillermo Miller. Tomás Guido cumplió principalmente funciones políticas, diplomáticas y de Estado Mayor, por lo que no corresponde presentarlo como comandante de esas batallas.
Por ese motivo, es necesario distinguir entre las acciones dirigidas personalmente por San Martín y aquellas realizadas por oficiales subordinados como parte de una campaña diseñada y conducida estratégicamente por él. San Martín comandó directamente San Lorenzo, Chacabuco y Maipú, mientras que en Cancha Rayada se desempeñaba como comandante en jefe del ejército patriota sorprendido por las fuerzas realistas.






