El presidente del Concejo Deliberante de Ituzaingó, Juan Manuel Alvarez Luna llevó adelante el I Foro de la Comunidad, una iniciativa que busca generar espacios de participación y debate sobre temas de interés para la comunidad. En esta primera edición, el eje estuvo puesto en la reforma previsional que impulsa el Gobierno nacional y en las posibles consecuencias que tendría sobre el sistema jubilatorio y los derechos de los trabajadores.
La realización del encuentro marca además la puesta en marcha de un mecanismo que el Concejo Deliberante busca sostener para incorporar al debate institucional temas que exceden estrictamente la agenda municipal, pero que tienen consecuencias directas sobre los vecinos de Ituzaingó.
La intención es que el Foro de la Comunidad tenga continuidad y pueda convocar en sus próximas ediciones a organizaciones sociales, profesionales, gremiales, especialistas y representantes de distintos sectores de acuerdo con el asunto que se coloque en discusión.

Un debate atravesado por el futuro de las jubilaciones
El encuentro se produjo en medio de la discusión nacional sobre una eventual modificación del sistema previsional y después de que distintos sectores sindicales comenzaran a advertir sobre el impacto que podrían tener futuros cambios en las condiciones de acceso a la jubilación, los regímenes especiales y el financiamiento de las cajas previsionales.
Por ahora, el debate tiene un componente central que debe diferenciarse: una cosa son las propuestas, trascendidos y lineamientos que forman parte de la discusión pública sobre una reforma previsional y otra, un proyecto legislativo definitivo con artículos concretos que permita determinar exactamente cuáles serán las modificaciones. Esa diferencia resulta fundamental para evaluar sus consecuencias jurídicas, laborales y económicas.
En ese escenario, los sindicatos buscaron instalar una posición preventiva: discutir el sistema antes de que una eventual reforma llegue a una instancia legislativa avanzada y defender el principio solidario sobre el cual se estructura el régimen previsional argentino.
Del encuentro participaron representantes de distintos sectores gremiales y profesionales, entre ellos la CTA (Central de Trabajadores de la Argentina), CGT (Confederación General del Trabajo), STMI (Sindicato de Trabajadores Municipales de Ituzaingó), SEMI (Sindicato de Empleados Municipales de Ituzaingó), SADOP (Sindicato Argentino de Docentes Privados), SUTEBA (Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires), la Unión de Músicos de la Central de Trabajadores de la Argentina, APOPS Sindicato (Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social) y el Colegio de Abogados de Morón, además del Colegio de Veterinarios, UPCN BA Sindicato (Unión del Personal Civil de la Nación – Provincia de Buenos Aires), Unión de Educadores de Ituzaingó (UEDI-FEB, Unión de Educadores de Ituzaingó – Federación de Educadores Bonaerenses), UDOCBA (Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires), entre otros. También presenciaron el debate el Intendente de Ituzaingó Pablo Descalzo y el presidente del Partido Justicialista local Alberto Descalzo, junto al Secretario de Gobierno Mauro Lavagnino.

La amplitud de organizaciones presentes convirtió al I Foro en una instancia que no quedó circunscripta al sector docente. La participación de centrales obreras, sindicatos estatales, organizaciones vinculadas con el sistema previsional y entidades profesionales permitió abordar el problema desde diferentes perspectivas: laboral, jurídica, demográfica, económica y social.

La defensa del carácter solidario del sistema
A lo largo del encuentro se escucharon distintas exposiciones y posiciones respecto del proyecto previsional y del escenario que atraviesa actualmente el sistema jubilatorio. Uno de los principales puntos de coincidencia fue la necesidad de defender la caja previsional y el carácter solidario del sistema de jubilaciones, frente a las modificaciones que pretende impulsar el Gobierno Nacional.
El concepto de solidaridad previsional ocupó un lugar central porque supone que el sistema no funciona únicamente como una acumulación individual de aportes, sino mediante una relación entre trabajadores activos, empleadores, recursos públicos y beneficiarios. Por esa razón, cualquier modificación estructural abre discusiones que van mucho más allá de la edad jubilatoria: cantidad de aportantes, informalidad laboral, salarios, empleo registrado, expectativa de vida, regímenes diferenciales y capacidad del Estado para garantizar las prestaciones.
Uno de los interrogantes planteados alrededor del futuro previsional es precisamente cómo sostener financieramente el sistema frente a transformaciones demográficas y laborales. El envejecimiento poblacional y la existencia de trabajadores que atraviesan extensos períodos de informalidad o precarización dificultan reunir los años de aportes exigidos y constituyen dos variables centrales de cualquier discusión futura.

El antecedente de las AFJP y la cobertura previsional
En la oratoria, el sindicalista Sergio Nieli, representante de APOPS (Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social) y delegado gremial vinculado a los trabajadores de ANSES en Ituzaingó, expuso; “este es un espacio de discusión en el que podemos aportar ideas e informar a la sociedad de lo qué esta pasando” y detalló que “en el año 2008 se pudo estatizar el sistema previsional de las AFJP y en ese momento se paso del 60 al 90 por ciento la cobertura de los adultos mayores, teniendo en cuenta las moratorias” y lo comparó al detallar que “actualmente en el organismo nuestro en los tramites que se realizan se destacan dos: el desempleo y el monotributo social, la perdida de trabajo y la precarización laboral”.

Las AFJP funcionaron durante 14 años y cinco meses en la Argentina
El sistema de Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) comenzó a operar efectivamente el 1° de julio de 1994, durante la presidencia de Carlos Menem, a partir de la reforma previsional establecida por la Ley 24.241. El régimen de capitalización individual se mantuvo vigente hasta diciembre de 2008, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, cuando fue eliminado y los afiliados y los fondos administrados por las AFJP pasaron al sistema público bajo la órbita de ANSES. De esta manera, desde julio de 1994 hasta diciembre de 2008, las AFJP funcionaron en la Argentina durante aproximadamente 14 años y cinco meses.
La referencia a las AFJP introdujo uno de los antecedentes históricos más importantes de la discusión. El régimen de capitalización individual había sido implementado durante la década de 1990 y convivió con el sistema estatal hasta que fue eliminado en 2008, cuando se creó el Sistema Integrado Previsional Argentino y los fondos administrados por las AFJP pasaron al sistema público.

Las moratorias previsionales tuvieron posteriormente un papel decisivo para ampliar la cantidad de personas que pudieron acceder a una jubilación pese a no completar los años de aportes requeridos. Ese mecanismo también abrió una discusión que continúa vigente: cómo garantizar cobertura a quienes llegan a la edad jubilatoria después de haber atravesado años de informalidad laboral sin, al mismo tiempo, deteriorar la sustentabilidad financiera del sistema.

Los sindicatos advierten sobre el impacto laboral
Horacio Borja Secretario General de la Seccional ATE Hurlingham–Ituzaingó, celebró el espacio de encuentro al marcar que “democratiza al distrito y le hace bien a la democracia, hoy analizamos el desguace que va a traer la reforma previsional, los derechos que eliminó la reforma laboral. Estamos en un contexto muy complicado y estos espacios nos permiten enfrentar las políticas neoliberales que desfinancia y a atacar a los laburantes”.
La posición expresada por ATE vinculó directamente la discusión previsional con el mercado laboral. Para los sindicatos, ambas cuestiones están conectadas: un sistema jubilatorio necesita trabajadores registrados que realicen aportes durante su vida activa y, por lo tanto, el crecimiento de la informalidad o la pérdida de puestos registrados repercute posteriormente sobre el financiamiento previsional.
Ese punto probablemente sea uno de los núcleos de la discusión que continuará durante los próximos meses. El debate no estará limitado a cuánto debe durar la vida laboral de una persona, sino también a cuántos trabajadores consiguen aportar regularmente y qué respuesta debe ofrecer el Estado a quienes llegan a la edad de retiro sin cumplir con los requisitos contributivos.

El Colegio de Abogados pidió consenso político y social
La abogada y secretaria del Colegio de Abogados de Morón, Barbára Pepe, enagradeció poder formar parte del encuentro “queremos sumar que si bien hablamos de una posible reforma previsional que pone el ojo en la crisis financiera y desfinanciamiento, queremos poner el acento en los distritos aspectos de la situación y que tienen que ver con lo demográfico” y agregó que “llevar adelante esta reforma es desconocer la problemática de los sistemas previsionales” y sostuvo que “cualquier tipo de reforma tiene que contar con el consenso político y social de la ciudadanía toda».
La dimensión demográfica mencionada durante el encuentro constituye uno de los elementos estructurales del debate previsional. El aumento de la expectativa de vida y los cambios en la relación entre población activa y población jubilada obligan a discutir de qué manera se financiarán los sistemas durante las próximas décadas.
Sin embargo, desde los sectores presentes en el I Foro se planteó que esa discusión no puede reducirse exclusivamente al equilibrio financiero. Los derechos adquiridos, las características de cada actividad, los años efectivamente trabajados, el desgaste profesional y las condiciones particulares de determinados sectores también forman parte de una discusión que, necesariamente, terminará atravesando al Congreso si el Gobierno nacional avanza con una reforma integral.

UDOCBA reclamó unidad frente a las reformas
También participó de la jornada el Secretario General del Sindicato docente UDOCBA Alejando Sancedo, enfatizó la necesidad de la unidad para enfrentar este modelo que vulnera los derechos de los trabajadores y empobrece a la Nación, “no es la primera vez que los trabajadores nos enfrentamos a políticas de entrega, ya se intentó en el gobierno de Mauricio Macri al que pudimos derrotar, ahora es el momento de la unidad para gestar una alternativa que vuelva a priorizar a los trabajadores y al pueblo”
La presencia de organizaciones docentes tuvo particular relevancia por la preocupación existente alrededor de los regímenes jubilatorios especiales. Los sindicatos sostienen que determinadas actividades no pueden ser evaluadas con los mismos parámetros que el régimen general debido a las características propias de cada trabajo.
En ese sentido, una eventual modificación de las condiciones jubilatorias docentes podría convertirse en uno de los principales focos de conflicto sindical si una futura iniciativa nacional avanzara sobre esos regímenes. Hasta que exista un texto legislativo definitivo, sin embargo, el alcance concreto de cualquier cambio continúa sujeto a la discusión política.

La CTA y la unidad de acción sindical
Por su parte Gustavo Zapata de la CTA, regional Morón, Hurlingham Ituzaingó expresó en su intervención: “La unidad de acción va creando unidad de concepción, dos componentes para la construcción del movimiento y clave para la conducción, que las centrales en su conjunto estemos apoyado activamente esta iniciativa, aporta a la comunidad organizada a la que aspiramos” y analizó “la defensa de una caja de jubilación es proteger a los que ya dieron lo mejor de si, en su vida laboral y abrazar al conjunto de quienes lo hacen hoy”.
Para culminar, destacó la conformación del Foro de la Comunidad al sostener que “ quienes hacen desde el Estado escudo y red frente a la agresión de la antipatria justifica generosamente este gesto de los representantes del pueblo de Ituzaingó, para que la política escuche a los y las trabajadores organizados”.
La participación conjunta de organizaciones pertenecientes a distintas vertientes sindicales también dejó una señal política. La defensa del sistema previsional aparece como uno de los asuntos sobre los cuales las centrales obreras podrían articular posiciones comunes si el Gobierno nacional transforma las discusiones actuales en un proyecto concreto de reforma.

Una resolución unánime como conclusión del I Foro
Finalmente los foristas aprobaron por unanimidad un proyecto de resolución de rechazo de cualquier intento de vaciamiento y reforma de las cajas previsionales para que el Cuerpo Legislativo local no trate.
La aprobación por unanimidad constituyó el resultado institucional concreto del primer encuentro. La resolución surgida del Foro expresa la posición de quienes participaron y busca trasladar esa discusión al ámbito político del Concejo Deliberante.
El alcance debe diferenciarse de una ley nacional: un Concejo Deliberante no tiene competencia para establecer las condiciones del régimen previsional nacional ni puede impedir por sí mismo que el Congreso modifique la legislación. Sin embargo, una resolución local puede funcionar como pronunciamiento político e institucional y dejar asentada la posición del cuerpo frente a una cuestión de alcance nacional que repercute directamente sobre trabajadores y jubilados del distrito.

Qué puede pasar ahora con la reforma previsional
La próxima instancia decisiva dependerá de los pasos que adopte el Gobierno nacional. Para conocer el verdadero alcance de una reforma habrá que observar el eventual texto que llegue al Congreso, porque allí quedarán establecidos los sectores alcanzados, los requisitos jubilatorios, las edades, los años de aportes, los regímenes especiales y cualquier modificación sobre la estructura de financiamiento.
A partir de ese momento comenzará otra discusión: la parlamentaria. Diputados y senadores deberán analizar el proyecto y los sindicatos tendrán la posibilidad de profundizar sus reclamos mediante reuniones con legisladores, documentos, movilizaciones y otras medidas gremiales.
El resultado tampoco dependerá únicamente del Poder Ejecutivo. Una reforma previsional de profundidad necesitará atravesar el Congreso y reunir las mayorías necesarias, por lo que gobernadores, bloques opositores, legisladores dialoguistas, centrales sindicales y organizaciones profesionales pasarán a ocupar un lugar determinante en la negociación.

Qué pasará con el Foro de la Comunidad de Ituzaingó
El primer encuentro no fue planteado como una actividad aislada. La intención del Concejo Deliberante es darle continuidad al Foro de la Comunidad y utilizarlo para abrir nuevas discusiones sobre asuntos que tengan impacto sobre los habitantes de Ituzaingó.
La experiencia inaugural dejó además una metodología: convocar a los sectores directamente involucrados, escuchar diferentes exposiciones, producir un debate público y buscar que las conclusiones puedan posteriormente tener una expresión institucional dentro del Concejo Deliberante.
De esta manera, el Foro puede transformarse en una instancia previa o complementaria al debate estrictamente legislativo, especialmente frente a cuestiones que exceden las competencias municipales pero repercuten en la vida cotidiana de los vecinos.

El próximo tema todavía no está definido
Después de la primera experiencia dedicada a la cuestión previsional, el Foro de la Comunidad tendrá continuidad, aunque todavía no fue definido públicamente cuál será el eje de su segunda convocatoria.
La elección del próximo asunto permitirá conocer también el alcance que el Concejo Deliberante pretende darle al nuevo espacio. Si mantiene el criterio utilizado en esta primera edición, la convocatoria debería concentrarse en un problema de interés comunitario y reunir a especialistas, instituciones, organizaciones y sectores directamente involucrados.
El desafío será que el Foro consiga sostenerse en el tiempo, amplíe la participación y no quede limitado a una única experiencia vinculada con la coyuntura previsional. Su continuidad permitirá determinar si se consolida como una herramienta estable de participación ciudadana dentro de la dinámica institucional de Ituzaingó o si funciona exclusivamente frente a determinados temas de fuerte impacto político y social.
La definición de la fecha y del tema del segundo encuentro será, por ese motivo, el próximo dato a seguir. Allí comenzará una nueva etapa para una iniciativa que debutó colocando en el centro de la discusión uno de los debates nacionales con mayor impacto sobre trabajadores activos y jubilados: el futuro del sistema previsional argentino.





